EE.UU. Otro afroamericano baleado por policías

La víctima era bipolar y tenía un tubo de metal en la mano

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Otro ciudadano negro desarmado fue muerto bajo una ráfaga de balas de policías en Brooklyn, que le dispararon pensando que estaba armado pero era un tubo de metal.
El padre de la víctima, de 34 años, contó que sufría del un trastorno bipolar.
El hecho, registrado en el barrio Crown Heights, reabrió el debate sobre los métodos duros usados por las fuerzas del orden frente a los afro-estadounidenses.
Según escribió la prensa de Estados Unidos, el miércoles en torno a las 17 hora local cinco agentes respondieron una llamada al 911 en la cual se reportaba que un hombre en la calle estaba apuntando con un arma a los transeúntes.
El hombre luego fue identificado como Saheed Vassell.
El Departamento de Policía, según el diario New York Times, conocía al hombre muerto, que había sido clasificado como “emocionalmente alterado”. “El sospechoso tomó con las dos manos un objeto asumiendo una posición de tiro mientras los agentes se acercaban”, dijo el vocero policial Terence Monahan, quien agregó que en ese momento los cuatro agentes dispararon en total 10 veces contra él.
El fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, abrió una investigación y una portavoz afirmó a la CNN que “nos comprometemos en conducir una investigación independiente, completa y justa”.
El alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, calificó lo sucedido como “una tragedia”. La familia y amigos de Vassell expresaron su rabia y dolor, exigiendo respuestas.
“Vivía en la iglesia y nunca tuvo una pistola”, dijo una tía a los medios.
Mientras que uno de sus primos explicó que “todos están sufriendo en este momento. Lo mataron sin motivo, era un buen muchacho”.
El padre del joven, Eric Vassell, afirmó que el hijo sufría de un trastorno bipolar y que había sido hospitalizado varias veces en los últimos años, también después de haber sido detenido por la policía.
“Era educado y gentil”, precisó su progenitor.
Según los habitantes del barrio del joven, que tenía un hijo adolescente, era un rostro conocido en Crown Heights, sabían que tenía problemas mentales pero era inofensivo, y consideran que la policía debería haberlo sabido.
El caso se produjo a menos de un mes de la muerte de otro ciudadano negro desarmado, Stephon Clark, de 22 años, asesinado por un policía en Sacramento, California. También en ese caso los agentes creían que tenía una pistola en la mano pero cerca de él fue encontrado un celular.
Esa muerte desató numerosas protestas y reavivó las polémicas sobre el trato desigual de las personas de color por parte de los uniformado en este país