El Jeque de Beverly Hills

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El Jeque de Beverly Hills es una biografìa novelada cuyo contenido narrativo gira en torno a  un perìodo de la vida del Jeque Mohammad Al Fassi y su ¨escudero¨del siglo XX, Jorge Ciccone, el autor de las memorias.

En un momento en que lo àrabe es noticia,esta obra muestra la intimidad de uno de los Jeques que màs fama ganò en el mundo occidental.

Las aventuras de El Jeque y su ¨profesor¨,el autor, son las que podrà vivir el lector a travès de sus pàginas, compren diendo en su desarrollo muchas de las caracteristicas de ese mundo distante y enigmàtico.

Sobre Ciccone, en los momentos en que era el asesor del Jeque,dijo el Washington Post en su entrevista dominical del 30 de Mayo del  82,¨¨ Jorge tiene la asertividad y el talento que le faltan a Mohammad¨y tenìa razòn. A la creatividad de Jorge se uniò la inmensa fortuna del Jeque y la juventud de ambos, lo que los convirtiò en explosivo còcktel de sexo, intriga,derroche y  poder…y tambièn reflexiòn.

Una novela agil,entretenida,que se presenta como una ventana al mundo oriental insertado en los mas suntuosos ambientes de Beverly Hills,Miami y Europa.

 

Alberto Micheli

 

Con humildad,a mis hijas,Mònica Silis,Adriana Isabel, Gabriela Nicole y Chantal Denise,que aunque sufrieron por mi ausencia,supieron perdonar mi olvido con su infinito amor.

 

A mi esposa y mejor amiga,Regiane,con amor.Gracias por la paciencia.

 

El autor,Los Angeles,California,1995

 

 

Copyright   Jorge Ciccone 2003

 Editado por M&R Publishers

Logo M&R

 

 

Pròlogo

 

 

«El Jeque de Beverly Hills, Un Jet Set, Don Quijote y su Sancho» es una historia verìdica emanada de las peripecias vividas por el autor cuando se desempeñaba como asesor personal de un Jeque Saudita, Mohammad Al- Fassi.

 

Esta serie de aventuras llevò al joven uruguayo a conocer el valor real del dinero,el desgaste emocional que causa y la irracional, y a veces ridìcula forma, en que lo gastan los que lo tienen.

 

Nuestro personaje subiò al nivel màs alto del poder que otorga la fortuna, y acariciò la fama hasta que le hizo daño.

 

Arriesgò y ganò, asì como perdiò.

 

Ganò experiencia,dinero y amigos,perdiò la calma,el sueño y un verdadero amor.

 

Esta es la historia de un Prìncipe de Novela, la novela de las mil y una noches, transcurriendo en las calles de Hollywood y Beverly Hills, Londres, Cannes, Paris y Roma.

 

Decepciòn  e intriga, cariño y traiciòn.

 

Amor y sexo… sexo y dinero… a falta de amor…

 

 

 

 

 

Capítulo 1

 

 

 

 

 

 

EL PRIMER ENCUENTRO

 

Caía la noche y el ruido del tránsito disminuía al igual que el calor intenso del sol de California en el mes de Julio.

Arreglando su escritorio ya con miras a una tranquila velada en compañìa de su pareja, el  joven ejecutivo silvaba desentonando,una canción  que había escuchado en la radio esa misma tarde.

El  timbre del teléfono interrumpiò  la canción y la tranquilidad de los próximos 10 años de la vida de Jorge.

Mirando el reloj, de pie, y ya con el portafolio en la mano, Jorge contestó el telèfono, como apurando la definición de la llamada.

En su subconsciente esperaba la voz de algùn cliente que, sin darse cuenta de la hora, preguntaba por el precio de alguna producciòn, o algo por el estilo…

 

-Mister George…?-indagó una voz definitivamente extranjera…

-Mister George?- otra vez…

-Sì sì, Jorge hablando, puedo ayudarlo?

-Sì. Aquí habla Mohammad Al-Fassi. El Doctor El Biali me dio su número, porque usted no me llamó hoy como habìa dicho….

Jorge perdió el hilo de la pregunta; no tenía la mínima idea de quién tenía al otro lado de la línea ni de que se trataba la conversación….

-Disculpe Sr. … Mohammad dijo?

-Si si, Mohammad Alfassi.

-Ah Sr. Al-Fassi, ya recuerdo! Si, còmo està usted? Disculpe,pero por un momento no me di cuenta de quièn estaba hablando, si, ya recuerdo que el Dr. Biali me habló de usted. Si… Ya recuerdo. Así que usted quería unos filmes, no?

-Si, si, ya los tiene…?

-Cómo?-preguntó Jorge confundido.

Recordaba vagamente una conversaciòn con la secretaria del Dr. El Biali, un viejo narrador de un film comercial àrabe que Jorge había producido ya hace unos meses atràs, llamando para pedir unas películas de primera plana para un asociado.

La conversaciòn habìa quedado en la nada ya que el Dr. no había indicado qué películas quería específicamente, y Jorge se  había olvidado del asunto.

La idea que Jorge se hizo en ese momento era que el individuo al otro lado de la línea ya tenía la idea formada de que él tenía algún tipo de mercancìa para entregarle.

-Un momento, Sr. Mohammad-interrumpió Jorge-necesito conversar con Ud. acerca de algunos detalles de esta operación, porque no se si el Dr. le habrá explicado, pero lo que usted està buscando no se consigue en cualquier lado, estos filmes pertenecen a los grandes estudios;por ejemplo,me mencionaron un título que acaba de ganar el premio a la mejor pelìcula del año y no creo que el estudio quiera vender una copia para uso privado, y aùn suponiendo que lo quisieran hacer, el costo serìa muy alto….

-Me entiende cómo es el asunto….?

-No me interesan esos detalles ni cuánto cuesta.El doctor me dijo que usted podía conseguirme las cosas que yo necesito.Por què no viene usted a mi casa y asì conver samos?

La conversación prosiguió con una negociación atràs de la otra hasta que el extranjero accedió a encontrarse con Jorge a una cuadra de su escritorio a la mañana si guiente.

Por la mañana,poco después del desayuno,Jorge llamó al número que la noche anterior dejara el joven árabe.

Una voz soñolienta,joven y delicada,contestó el teléfono y de inmediato pasó la comunicación al tal Mohammad.

Igualmente soñoliento,evidentemente todavía desde la cama,Mohhamad pareció contento de recibir la llamada de Jorge.

La conversación se mantuvo corta y los dos se pusieron de acuerdo en encontrarse a las 11:00 am frente al Edificio Safa Medical, a escasos metros de la oficina de Jorge.

No hubo forma de hacer que Mohammad fuera di rectamente al escritorio de Jorge.Por alguna razon,pensò èste ùltimo,el árabe no confiaba en nadie,ni siquiera para ir a una cita de negocios al escritorio de una persona.

Bueno,se dijo a si mismo, cada quien con su cada cual…

A las 11:00 horas exactamente Jorge estaba parado frente al edificio donde habían convenido.Esperó por más de 45minutos e impaciente llamò a Bevely, su secretaria, para que por la otra línea hiciera una llamada a Mohammad.   Beverly indicò que la esposa habìa contestado el telèfono diciendo que Mohammad había salido de su apartamento en Marina del Rey exactamente a las 11:00

Cerca del mediodía Mohammad apareció en un automóvil que hacìa,literalmente,dar vuelta la cabeza a los transeùntes .

Un Buick del año,con grill de Rolls,pintura arco iris,  interior a la medida, una especie de corazòn gigante en su ventanilla posterior,antenas adelante y atràs,y cromados extraordinariamente llamativos. Una escena decididamente hollywodense; más bien parecía el auto de uno de esos flamboyantes pimps de las escenas nocturnas en las àreas de población negra del Harlem.

Jorge,asombrado,se olvidó de la tardanza del árabe y admirò el vehículo por lo extravagante,màs que por lo extraordinario,con la boca abierta

Una vez que Mohammad estacionó el automòvil,Jorge se aproximó y entró con dificultad en el asiento delan tero.Un enjambre de cables,teléfonos,walkie talkies y radios dificultaban la postura de los pies.

Después de acomodarse,Jorge extendió su mano al árabe que con una sonrisa simpàtica escudriñó a su cita.

Mohammad era de la misma estatura de Jorge.Usaban los mismos talles,cosa que en un futuro próximo iba a ser ventajosa para el joven ejecutivo,que iba a lucir trajes y camisas de los mejores y más caros modistos de Rodeo Drive .

Mohammad parecía una persona normal,si se pasaba por alto su gusto en lo que se refería a la decoración de automóviles.

Vestía un par de jeans,una camisa a cuadros,de buenacalidad,zapatos de cocodrilo,evidentemente caros,y un Piaget en la muñeca,que impresionó a Jorge por el número de diamantes en su esfera.Nunca había visto nada similar.

Los modales del árabe eran cuidadosos.

La conversación inicial de los dos se mantuvo conservadora,estudiándose mutuamente.

En pocos minutos Jorge percibió la falta de preparaciòn académica de Mohammad .No obstante,no era estúpido.

Mohammad era un hombre común,sin distinción particular,proveniente de una familia de recursos económicos modestos.El destino le había dado una posición privilegiada al efectuarse el casamiento de su hermana Hend, ahora Princesa Hend,nada menos que con el hermano del Monarca Saudita.

La situación financiera de los Al-Fassi se tornò importante de la noche a la mañana.El padre de Moham mad fue encomendado para emprender unos «negocios» a nombre de su yerno,el flamante esposo de Hend,Príncipe Turki Ibn Abdulaziz,hermano de sangre del Rey Fahad,y vice Ministro de Defensa y Aviación de una de las potencias económicas más importantes del siglo 20.

Mohammad,a su vez,partió hacia Londres con las instrucciones directas del Príncipe de educarse, estudiar y prepararse para emprender grandes negocios,tambièn patrocinados por su cuñado.

Pero las ideas de Mohammad diferían de las de su familia.

Para qué perder el tiempo estudiando y preparándose en escuelas y universidades si tenía todo ese dinero a su disposición.Sobre todo si podía contar con la colaboración de gente como la que en ese momento tenía a su lado.

Jorge provenía de una familia de gente de trabajo.Clase media alta, educado en instituciones catòlicas conserva-ras .

Jorge había viajado desde su país natal hacia los Estados Unidos pero primero había experimentado la vida en Argentina, Bolivia, Ecuador y Colombia, desempeñándose con éxito como periodista,escritor,profesor de idiomas, administrador y por último,en Hollywood,como productor de filmes de lenguas extranjeras en una antigua empresa californiana.

Jorge tenía la preparación y experiencia que a Mohammad le faltaban.

La combinación de ambos generaba una fuerza extraordinaria y un karma muy especial.

Se entendieron desde el primer minuto,y los enfrentamientos,que duraron tánto como duró la amistad,siempre fueron para el bien de la discusión.

Mohammad siempre desconfiaba de todo el mundo, pero en innumerables ocasiones no tuvo más remedio que poner su vida en las manos de Jorge,que respondió con lealtad .

El joven ejecutivo utilizó la experiencia adquirida desde sus días en que se vio solo en el mundo, tratando de salir a flote en las junglas de asfalto de las grandes urbes de Buenos Aires, Lima,La Paz y Bogotà,hasta sus ùltimas andanzas en Hollywood,donde alcanzó a entrar «por la puerta grande»como quien dice,al desempeñarse como ejecutivo productor de filmes en lenguas foràneas de la Foreign Services.

Estos alcances no vinieron gratis para el joven sudamericano de ascendencia italiana.A su llegada a los Estados Unidos estudió para dominar aún más el idioma que ya traía bien estudiado desde sus días en Montevideo, integrando grupos de Boys Scouts británicos y recibiendo clases de inglès,intensivas y privadas, impartidas por su tìa Gladys.

Mohammad,por su parte,no había acudido más que a escuelas inferiores y a pesar de la insistencia de sus parientes rehusó participar en una educación avanzada, aùn teniendo todos los medios para alcanzarla.

«El dinero va a suplantar mi conocimiento»-solía decir.

Desde el momento de su primer encuentro con Mo hammad,Jorge comenzó a comprender la mentalidad del árabe,llegando a la conclusión de que todo era posible  a través del poder y el valor de los petrodólares.

Tambièn aprendió que la ignorancia no era factor de segregación en el mundo, especialmente en el de Beverly Hills.Nunca apareció un comerciante que rehusara una venta o una transacción debido a que Mohammad era muy ignorante,carecía de educación o falta de sofisticación.Por el contrario,su ignorancia y arrebatos de «nuveau rich» eran adulados y hasta festejados por la mayorìa.

 

 

 

LA PRIMERA ENCOMIENDA

   –Esta es la lista de películas que quiero mandarle a mi hermana en Jiddah- dijo Mohammad mientras entregaba un pedazo de papel arrancado de las páginas de una libreta,precariamente escrita, con cantidad de faltas de ortografía,y hasta desprolija.

La «lista» contenía unos cuarenta títulos entre los cuales estaban casi todos los filmes nominados por la Academia  de Hollywood ese año como los mejores,así como un par de tìtulos de los filmes pornográficos más conocidos de la época.

Evidentemente conseguir copias de esos filmes, sobretodo en ese momento en que el VIDEO recièn estaba floreciendo, no iba a resultarle muy fácil.Por lo menosJorge no contaba con ninguna experiencia al respecto.

Sin reflejar su preocupación e ignorancia sobre el tema,le aseguró a Mohammad que en unos días podría conseguir por lo menos algunos de los títulos  enumerados en aquel precario pedazo de papel.

La explicación que Mohammad  había dado era que las películas iban a ser enviadas a su hermana que estaba prácticamente recluída en su palacio de Jeddah,donde no hay cines ni televisión. Hend, quería entretenerse y le había pedido a su hermano que le enviase unos filmes para combatir el aburrimiento.

Simple y sencillo. Ahora era tarea de Jorge hacerlo realidad.

Ya de vuelta en su escritorio comenzò a hacer unas llamadas telefónicas para, por lo menos, tener una idea de por dónde empezar.

Habían combinado con Mohammad en ponerse en contacto en dos días.

Después de varios frustrados intentos a través de las distribuidoras normales,Jorge comentó el asunto a uno de sus más antiguos colaboradores y amigos.

Durante una sesión de grabaciòn de Rumpelstilskin en español, en los estudios de CINE SOUND para la empresa productora de cuentos de niños en idiomas extranjeros, Jorge comentó su problema con Roberto Cruz, un distinguido comentarista hispano del mercado angelino.

Como resultado de  esta conversación,Jorge terminó con el número de teléfono de un individuo de nombre Jack,en Hollywood.

Aparentemente Jack tenía acceso a las cajas de seguridad de los estudios y, mediante conocimiento con los que proyectaban los films, conseguía copias de algunos.

Todo depende de lo que vaya a costar este asunto, pensòJorge camino al encuentro con Jack.

En un viejo cafè del centro de Hollywood, rodeado de hippies y vendedores de drogas escondidos en las penum bras,Jorge encontró a su contacto.

De mediana edad, ya sin cabello,mal arreglado y aprehen sivo,Jack le indicó que la mayoría de los  títulos en la lista los tenía en stock, y los que no demoraría un par de días en conseguirlos.

Jorge preguntò sobre el precio y la respuesta fue simple,$25.00 por casette, es decir,en ese tiempo los casettes eran de una hora cada uno,o sea que un filme de una hora y 45  saldría unos 50.00 dólares. Pocos filmes duraban más de dos horas, asi que el precio medio de cada uno sería 50.00 como máximo.

Ya con la satisfacciòn pintada en la cara, Jorge partiò a su oficina, y apenas llegó llamó al Marina City Club,donde Mohammad vivía en compañía de su flamante esposa, Dinna.

Fue ella la que contestò el telefono-como era habitual-y le pasó la comunicación a su esposo.

-Hola Mohhamad,tengo muy buenas noticias para ti-comunicó el joven empresario.-Necesito verte de inmediato.

-Bien,muy bien,vente a mi casa ya mismo-comandó el otro joven.

Camino a la marina en su VW Beatle nuevito Jorge pensaba  en que la  transacción le iba a reportar unos cientos de dólares,que si bien no necesitaba  desesperadamente,le ayudarían a comprar unos muebles nuevos que su compañera Marina habìa estado queriendo ya por algún tiempo.

Ya en la marina, y pasado el guardia de seguridad, Jorge se impresionó por la elegancia y suntuosidad del edificiode apartamentos. Calculó que la renta en ese lugar serìa de por lo menos unos mil quinientos al mes. El pagaba más o menos la  tercera parte de éso,y a medias con su compañera.

Jorge vivía bien.No se daba lujos estrafalarios,pero dentro de sus posibilidades no se privaba de casi nada.Llegó a mantener su status de upper middle class a que estaba acostumbrado por el esfuerzo de sus padres allá en el lejano Uruguay.

Educado con los mejores standards que en  esos tiempos estaban disponibles, luchó para conseguir,por sus propio esfuerzo,una vida similar a la que había tenido bajo el cobijo de su hogar de antaño.

Ya en el elevador llegando al penthouse admiró la vista magnificente e impresionante del piso 12 del Marina City Club.

Luego de aguardar unos instantes frente a la puerta,èsta se abriò y la imagen joven y hermosa,semi vestida de Dinna, apareció por primera vez.

Dinna,con su atuendo tremendamente sexy,se ruborizó ante la mirada penetrante de Jorge que,sin evitarlo incrustó sus ojos en la figura reluciente y fresca de la belleza italiana.

-Adelante «Mister George»-invitó Dinna con un ademán de su mano derecha, agarrando la parte superior de su deshabillé de seda china demasiado abierto en el escote.

Jorge entró en la antesala del lujoso apartamento y la primera impresión fue de sorpresa cuando se encontrò con un JukeBox de los años 50 totalmente iluminado con luces de colores,como en Navidad.

Los muebles eran exquisitos, la iluminación, dominada por una lámpara de acero inoxidable cayendo desde un rincón hasta el centro de la habitación,daba la impresión de la escena de una película de Hollywood.El living estabacentrado por una carpeta persa espesa y cara.

Los adornos dentro del trinchante de nàcar y onix denotaban un gusto diametralmente opuesto al del automòvil de Mohammad. Evidentemente la decoración del apartamento no era obra del mismo individuo.

Dinna acompañó a Jorge hasta el living,le indicó que se sentara en un cómodo sofá y le ofreció una coca cola en botella pequeña,que Jorge aceptó.

Dinna indicò que su esposo los acompañaría en breve y se recostó en el respaldo del mismo sillón donde Jorge estaba sentado,tratando de evitar que sus piernas,largas y sensuales quedaran al descubierto,despertando la atención del atónito y desconcertado visitante.

Escasos minutos más tarde Mohammad,ataviado con un par de pijamas totalmente arrugados  y una camiseta blanca,apareció sonriente y extendió graciosamente la mano al visitante.

-George,mi esposa preparó una comida deliciosa para los dos,por favor acompáñenos a cenar-mandò el àrabe sin esperar respuesta.

Jorge accedió con una sonrisa y mirando nuevamente a Dinna,que evitaba corresponder, directamente a los ojos,dijo:

-No quisiera imponer ni molestar a tu señora,pero me encantaría cenar con ustedes.

Ante la incrédula y desconcertada mirada de Jorge,la joven y hermosa italiana comenzó a esparcir periódicos por el suelo, encima de la alfombra persa, colocando platos,cubiertos,y un par de ollas.Una de ellas tenía un arroz con tomates;la otra un guisado de pollo que,por el aroma,estaba muy bien.

Acompañada de pan àrabe y coca colas la cena transcurrió en un ambiente de camaradería,sentados todosen el suelo,pasando la comida con las manos,sin cubiertos.

Mohammad insistía en cada cosa y quería que Jorge probara cada ensalada,cada presa de pollo que el con sus propias manos le servía con placer y orgullo, alabando las cualidades culinarias de su esposa.

Entre una y otra cosa durante la conversación,Jorge notó que Dinna se había soltado más a la presencia de un extraño en su casa y sin pudor se agachaba para recoger una y otra cosa dejando casi al descubierto un par impresionante de senos jóvenes y firmes que Jorge, con dificultad ,evitaba de mirar descaradamente.

Al fin de la velada y luego de que Jorge tratara de explicar su encuentro con el contacto de los filmes Mohammad y el joven sudamericano se sentaron en el sofá del living disfrutando de una espeluznante vista de la ciudad, saboreando otra coca cola.

Jorge notó que no había licor en la casa, lo que no le molestaba ya que no era muy adepto a las bebidas alcohó licas

-Bueno, el meeting que tuve esta tarde con Jack fue muy positivo-les dijo- ya que tiene la posibilidad de conseguirnos casi todos los títulos que me diste ayer, así que tengo que regresar mañana por la tarde para pagarle por lo menos el 50 por ciento de la orden, y él va a entregarme las copias de acuerdo con lo arreglado.

A continuación Jorge iba a indicar el precio cuando Mohammad lo interrumpió :

-Bien, mañana a las 10:00 a.m. nos encontraremos en mi banco, aquí en Fox Hills, hablaremos con Mr. Jones, el manager, y te daré el dinero.

Jorge no pensó en insistir más con los términos ni las cantidades y se dirigió hacia la puerta despidiéndose de Dinna que nuevamente eludió la mirada directa y pene-trante de  sus ojos.

Ya camino a su casa, con el estómago lleno y la potencial conclusión de un negocio fructífero, Jorge se sintió bien de haber conocido a la pareja. No se podía sacar de la cabeza la figura de Dinna, que lo persiguió toda la noche.

A la mañana siguiente, casi a las 9 y media, Jorge volvió a la Marina y repitió el proceso de acceso al Marina City Club.

Dinna demoró en contestar el llamado del guardia de seguridad que tocó el teléfono por tres o cuatro minutos.

Aún estarían en la cama, pensó Jorge, dirigiéndose hacia el piso 12 en el elevador.

Precisamente un soñoliento Mohhamad abrió la puerta todavía en pijamas, despeinado y con cara de haber trasnochado.

-Vamos Mohamad, que se me hace tarde- apuró Jorge

-Ok, George,quieres café?

-No, no, ya tomé café hace como dos horas…

-Bueno, me visto y vamos.

Jorge se acomodó en el living room y Mohammad volvió a su cuarto.

Media hora mas tarde salió hacia el baño y otra media hora pasó antes de que el joven saudita saliera de su baño ya listo para salir.

Dinna no salió de su cuarto, decepcionando a Jorge que a cada ruido en el apartamento miraba con la esperanza de volver a ver a la belleza italiana.

Ya en el  estacionamiento del edificio los dos jóvenes se dirigieron hacia el automóvil del árabe. Al llegar a él Mohhamad le extendió las llaves a su acompañante y le pidió que condujera.

Jorge accedió. Detrás del volante se sintió raro, diferente, y al mismo tiempo, especial.No había un peatón u otromotorista que no observara el extraño vehículo, mientras transitaba por las calles en el corto camino desde Marina del Rey hasta Fox Hills.

Ya en el banco el gerente los recibió y luego de una breve conferencia privada con Mohammad los invitó a pasar a un escritorio privado, sin ventanas a la calle.

Un escritorio vacío en medio de la sala, tres o cuatro sillas,un sofá ,típica sala de un banco, sin cuadros en las paredes, ni siquiera un teléfono sobre el escritorio.

Minutos en silencio.Jorge esperaba que Mohammad preguntara algo,pero no aconteció.No mucho tiempo más tarde el gerente Jones apareció con un sobre manila ,se lo entregó a Mohammad y se despidió de los dos, acom pañándolos hasta la puerta de salida.

De nuevo en el auto Jorge se encaminó hasta el Marina City Club.

Durante el camino Mohhamad no paraba de hablar dando instrucciones de cómo actuar con el tal Jack , al que no quería conocer a pesar de que Jorge  le ofreció un encuentro.

En el estacionamiento, Mohammad repitió que todas las películas de su lista debían ser entregadas, sin lugar a negociación.Jorge se limitaba a escuchar y pensaba en el contenido del sobre amarillo que lo tenía perturbado.

Cambiando de auto a su VW, Jorge emprendió la vuelta hacia Hollywood, ya  eran casi las cuatro de la tarde.

El sobre, aún sin abrir ,estaba en el asiento al lado suyo.

Detuvo el carro en una banquina del 405 y sin poder contener la curiosidad ,abrió el bendito sobre amarillo.

Las piernas se le aflojaron, una sensación fría le corrió por el cuerpo, especialmente la espina dorsal, cuando vio los manojos de billetes de a 100 , cuatro, cada uno de 10. 000 dólares y todavía unos cuantos cientos sueltos.

En ese momento le retumbaron las últimas palabras de Mohammad cuando dejó caer el sobre en el asiento delantero del VW.

«Aquí está George, cuando me traigas todos los filmes… pagamos la diferencia…»

 

 

BONANZA

 

Marina había tenido un día difícil en su trabajo como montadora de perlas en una fábrica de joyas de alta calidad.

Al llegar al apartamento que compartía con Jorge, casi siempre sentía el aroma de la comida ya preparada por el joven que era un amante del arte culinario y realmente cocinaba mejor que ella.

-Qué pasó, no hiciste comida hoy?-preguntó al entrar y no sentir ningún aroma en especial.

Jorge , recostado en un sofá, leía un periódico con los pies sobre la mesita de la sala.

-No, no; pensé que hoy te invito a comer afuera.

En el centro de la mesa , el sobre de manila ,cerrrado con sus aspas de metal.

Marina se sentó junto a él, dándole un beso y preguntó  cómo le había ido con el árabe, ya que Jorge le había contado  de la cena la noche anterior.

Jorge comenzó a contar a su compañera las andanzas del día mientras disimuladamente recogía el sobre, lo daba vuelta, y ante el atónito mirar de Marina vaciaba más de cuarenta mil dólares en billetes de a cien sobre la mesita de café…

El rostro de Marina se transformó. Las palabras no le salían. Las manos no le daban para contar tánto dinero. Evidentemente la joven nunca había experimentado lasensación de tánto dinero junto.Solamente en Hollywood, en películas… dijo…

Jorge saboreaba cada minuto, mientras trataba de contarle cómo, cuándo y dónde; el teléfono interrumpió la cordial noche de los dos enamorados,una interrupción que se fue continuando hasta acabar con la relación en poco tiempo…

-Hola si, soy yo Mohammad. Si, si- repetía Jorge. Ok. Bueno, mañana consigo a alguien que pueda vendernos una o dos de ésas. Ok, see you……

Mohammad se había acordado que una vez que tuviera las películas en su posesión, no tenía una máquina de video con que verlas, así que le encomendó a Jorge conseguir una o dos video caseteras de primera calidad.

Como Jorge conocía el ambiente de equipos técnicos en Hollywood no le fue difícil conseguir un par de JVC’s profesionales que cumplieran su cometido. Las cargó en su VW y junto con una caja con cerca de 25 copias de películas de la lista de Mohammad emprendió camino hacia la residencia del árabe.

Ansiosa, la pareja de recién casados aguardaba la llegada de Jorge con anticipación.

Al presentar el inventario de los filmes Jorge trató de explicar que los títulos restantes estarían esa misma tarde, ya que el tiempo no había dado para copiar las cuarenta películas, que necesitaban la misma cantidad de horas para su reproducción.

En el transcurso del día Jorge se había encontrado con Jack, le pagó por adelantado y le pidió un descuento del 20 por ciento, ya que se había tornado el mejor cliente del individuo.

Quedaron en que esa misma noche estarían las demás. Jack proporcionó a Jorge otra lista de filmes, ya listos ycopiados, que si le interesaba al cliente podría entregar de inmediato, también a precio más reducido.

Mientras Jorge trataba de explicarle a Mohammad la razón por la cual no tenía todos los filmes ,el árabe intransigentemente demandaba que ésto no se volviera a repetir, sin entender que se precisa una hora para copiar un film lo que, multiplicado por cuarenta, daban casi dos días. No habían transcurrido ni 24 horas y Jorge había producido dos docenas de filmes.

En el transcurso de su explicación Jorge mencionó que algunos títulos eran más costosos que otros, lo que Mohammad entendió mal, acotando:

-OK;George, mañana por la mañana tu te vas al banco, te llevas un cheque y Mr. Jones te da el dinero directamente, Ok?

Jorge quedó estupefacto y asintió sin agregar palabra.

El fin de semana llegó y con él un poco de respiro para Jorge que lo dedicó a salir con sus hijas,(de su matrimonio anterior), y darles todos los gustos como un padre con tánto dinero podía dar.

También se dio tiempo para encontrarse con su amigo Roberto, a quien entregó un sobre con dos mil dólares, sin mucha explicación , agradeciéndole el «contacto» con Mr. Jack.

A primera hora del lunes ya estaban todos los filmes comprados, entregados y hasta enviados a Arabia Saudita,via pouch diplomático especial provisto por la delegación Saudita en Washington D.C.

Sólo era levantar el teléfono a nombre de Mohammad que quien fuera que estuviera al otro lado de la línea, respondía de forma inmediata.

Jorge pasaba la mayor parte de su tiempo con la pareja Empezó con los filmes, los videos, las máquinas, simplesidas al supermercado, pagar cuentas de luz y gas, alquiler y membresía en los clubes privados que Mohammad quería frecuentar y demandaba a Jorge que lo acompañara.

En el proceso de pagar cuentas Jorge se dio cuenta de un detalle muy particular, Mohammad le pedía a Jorge que llenara los cheques y los cupones de pago siempre que los hubiera. Esto no obedecía a simple comodidad ni conveniencia de tener un secretario propio sino sim plemente a que Mohammad no sabía escribir.

El árabe y su mujer pasaron a depender tánto de Jorge que llegado un fin de semana en que Jorge no estaba con ellos, ni siquiera salían del departamento, asegurándose que las compras fueran hechas mientras Jorge  estaba disponible.

Las idas al supermercado de la marina eran como un tour a Disneylandia. Mohammad , al comando de un carrito,elegía los productos más caros que encontraba en los aisles,las mejores legumbres y verduras, las carnes más delicadas y nunca se olvidaba de la Coca Cola ,siempre en su tamaño original de las botellas pequeñas.

Llegó un momento en que Jorge estaba descuidando tánto su propio trabajo que su jefe inmediato le llamó la atención ya que había como tres o cuatro proyectos sin completar.

Jorge le indicó a Mohammad que estaba teniendo problemas con la dirección de la empresa donde estaba trabajando y fue tal la reacción de éste último que decidió hacer una oferta por la compañía,comprándola y luego cerrando sus puertas para así disponer de su asesor privado, en forma permanente.

Las tardes eran el mejor y más preciado tiempo de los dos ya que al caer la noche se sentaban en la sala del suntuoso apartamento y con una hermosa vista al mar, planeaban cuidadosamente las actividades del próximo día.

Casi todas las tardes recibían una llamada de Arabia Saudita o de Londres donde residía el padre de Mahammad, Shams, desde que fuera liberado de la cárcel en su país.

Shams, alcohólico y muy locuaz, había atentado  en una revuelta contra el Rey Faisal; encarcelado de por vida ,fue perdonado al morir el monarca y suceder al trono el nuevo rey.Cuando Turki desposó a la Hija mayor de Shams, Hend, éste viajó  a Londres donde estableció sus cuarteles genera les, supervisando el destino de toda su familia.

Shams  fue quien primero preparó la llegada de su hijo a Londres,lugar donde conoció a Dinna, entonces Diana Bilinelli una italiana de Brescia, residente en Bélgica y luego en Londres. Diana trabajaba de empleada de una tienda de ropa en Picadilli Circus. Con apenas 16 años, conoció a Mohammad en uno de los shopping sprees del árabe, que con una cuenta sin fondo compraba lo que se le ponía a su alcance.

Mohammad quedó perplejo cuando conoció a Diana por primera vez,pero su timidez no le permitió comunicarse directamente con ella sino a través de un chofeur inglés al que mandó con una invitación para salir. Luego de un fugaz  romance, Mohammad se casó con Dina en una ceremonia musulmana en una mezquita londinense. Al poco tiempo decidieron trasladarse a los Estados Unidos  donde Mohammad supuestamente estaba enrolado en un college de negocios, en Filadelfia. Después de tres meses en que no alcanzó a pasar ni los recreos, Mohammad decidió venir a California .

El Doctor ElBiali, entonces director del centro Islámico de Los Angeles, los acogió y guió en un principio, siguien do una solicitud de Shams quien supuestamente iría a hacergrandes negocios con el Egipcio que gozaba de una buena reputación en el estado de ORO.

Mohammad se instaló primero en un pequeño apartamento de la calle Reno St. en Los Angeles,después  en el departamento de Marina del Rey donde el Biali le sirvió de «garantía»

El Biali no disponía de tiempo para preocuparse de Mohammad. Tampoco vio el potencial que representaba el joven saudita, ni se llevaba muy bien con él filo sóficamente debido a varios motivos, uno de ellos ,la diferencia de edad entre los dos, y otro,el aspecto y tendencias conservadoras del egipcio, frente a la soltura y positividad con que Mohammad veía la vida.

Allí era donde Mohammad y Jorge se encontraron. No solamente los dos tenían el mismo talle de ropa sino que los dos gustaban de experimentar con la vida. Nada era inalcanzable, la combinación de los dos fue una fuerza inexpugnable y, por momentos,difícil de entender.

Dinna y Mohammad se llevaban generalmente bien, teniendo en cuenta que la esposa no abría la boca para dar su opinión hasta que no era requerida. Siempre que Mo hammad quería la aceptación de algo por parte de su esposa la pregunta era por la negativa:

-Verdad que este mueble no quedaría bien en la sala, Habibi?

-No, no quedaría bien Mohamad-respondía Dinna

La primera noche que Jorge invitó a la pareja a salir, llevó a su compañera Marina, explicándole la idiosincracia de sus amigos y tratando de que nadie se sintiera mal.

Mohammad y Dinna sintieron celos de Marina, simplemente porque demandaba más atención de Jorge que lo que ellos estaban acostumbrados a experimentar. De ahi en adelante, Marina pasó a ser «Persona Non Grata».

Jorge había amasado una fortuna en espacio de dos semanas,fortuna que le hubiera llevado años conseguir, con mucho sacrificio. Pero no era gratis. Esto lo pudo confirmar en los años siguientes cuando con sangre sudor y lágrimas fue partícipe y protagonista de las experiencias mas bizarras de su vida.

Jorge comenzó a estudiar todos y cada uno de los mo dismos, extravagancias ,ocurrencias, transparencias, impul sos gustos y disgustos, no sólo de Mohammad sino también,y ésto fue clave, de su joven y hermosa esposa.

Cada vez que Mohammad pensaba en algo, tenía frente a él el producto completado por su asesor privado, con fidant y mejor amigo.

Mohammad llegaba a confiar a Jorge los detalles más recónditos de su vida sexual con su esposa; los deseos de conocer otras mujeres ,experimentar otras sensaciones,no siempre muy sanas que digamos, pero sensaciones al fin…

Así  fue como el par de jóvenes salieron a enfrentar al mundo montados en sus Rolls cinantes y, lanzajet en mano, los molinos de viento de United Airlines(first class) llevóronslos hacia el viejo continente en una etapa más de UN JET SET DON QUIJOTE Y SU SANCHO….

 

Capítulo 2

LA VIDA NOCTURNA

 

 

El cambio de dirigir su propio auto a contar con los servicios de una limusina con chaufeur, era interesante.

Jorge había instituído varios procedimientos de seguridad y confort dentro de la vida de Mohammad y su esposa que agradaban mucho a su acaudalado patrón.

El dinero continuaba llegando en remesas de 200 mil para arriba.Los talonarios de cheques faltaban antes que los fondos.

Preparaciones para la primera visita a los Estados  Unidos del Jeque Shams,padre de Mohammad,eran delirantes, por decir poco.

Todo tenía que ser perfecto. Mohammad, subrep ticiamente(como Jorge vino a confirmar más tarde), estaba construyendo una imagen de su padre que lindaba con lo papal.

El «JEQUE» era un lider musulmán, un Imam de su religión, seguido por cientos de miles de súbditos. Había sido un importante político en su país, ocupando altos car gos en la jerarquía gubernamental saudita.

El Principe Turki le había encomendado el desarrollo y la organización de todos sus negocios en el exterior representando a la Familia Real . Shams estaría dirigiendo las operaciones de la multinacional Whittaker corporation, con base en Westwood, California, y reportando progresos directamente a Turki.

Whittaker, presidida en ese momento por Joseph Ali brandi, era una empresa con un contrato billonario con el departamento de la Defensa  de Arabia Saudita cons truyendo y manteniendo hospitales militares y equipos en todo el Golfo Pérsico.La empresa, evidentemente, no podía ignorar un enviado del vice ministro de la Defensa.

Al principio Jorge asimiló todos estos cuentos como reales y no se dio cuenta hasta mucho más tarde de la importancia y extensión de su propia participación y poder en este juego sociopolítico.

La seguridad de Mohammad y su esposa eran una preocupación real de Jorge.Al encontrarse en la posición no sólo de asesorar al joven árabe, sino de guiarlo realmente y formar su carácter en la vida,Jorge notó que Mohammad tenía una pasión contenidísima por las mujeres hermosas.

No había mujer que Mohammad no mirara descara damente al pasar.

Camino por la Sunset Blvrd., en Hollywood, cuando Jorge dirigía el automóvil,Mohammad hacía hasta dar vuelta una manzana para volver a pasar por el lugar donde había una prostituta en alguna esquina.

Una y otra vez trató de sacarle al árabe esas ideas de la cabeza, teniendo que recurrir a métodos más sofisticadospara mantenerlo fuera de ese ambiente peligroso, y no muy saludable.

Con la escusa de entrevistas con ejecutivos que requerían cenas hasta altas horas de la noche,Jorge comenzó a visitar los mejores clubes nocturnos de la ciudad.

Desde la membresía del famoso Playboy Club, en Century City, hasta los mejores restaurantes de Beverly Hills, con sus bares colmados de  damas dispuestas a conocer a individuos en buena posición económica, el par de jóvenes recorrieron todos y cada uno de ellos.

Una noche de intensa lluvia, Jorge y Mohammad llegaron en su lujoso strech Lincoln al conocido Carlos and Charlies en el «strip»

El chaufeur descendió para abrir la puerta, y Mohammad ya estaba dispuesto a descender del automóvil cuando Jorge lo detuvo y lo hizo esperar un par de minutos, mientras la muchedumbre haciendo cola especulaba acerca de quiénes serían los VIP’s .

Jorge dio instrucciones al chaufeur de ir al gerente del establecimiento y asegurarse de que su excelencia tuviera una mesa pronta a su arribo.

Jorge no quería pasar por la engorrosa situación de tener que hacer fila después de tal demonstración de opulencia a la llegada.

El hombre regresó con la afirmativa, y Jorge le dio instrucciones de que luego de estacionar el lujoso automóvil,entrara al club y se parara detrás de ellos como guardándoles la espalda.

Al pasar por la fila de la entrada Jorge ya había selec cionado rápidamente media docena de hermosas chicas que aguardaban para entrar.

Ya en el interior, y acomodados en una confortable mesa cerca de la pista de baile, Jorge pidió una botella de CrystalCuando el gerente lo vino a saludar y a asegurarse de que todo estaba en regla, Jorge le puso un billete de  100 en la mano,procurando delicadamente  que las mesas a su alrededor  no notaran su gesto.

No habían pasado ni quince minutos de su llegada al club y ya los dos jóvenes estaban asediados por una docena de ávidas y hermosas mujeres, que con miradas insistentes rodeaban la mesa como los indios al general Custer en Little Rock.

Jorge en un gesto de bonaire y desapercibido le indicó a Mohammad que eligiera a cuál de las chicas quería invitar, pero el árabe no podía superar su timidez.

Jorge trataba de indicarle a Mohammad que tenía que tener más soltura en su tratamiento con el sexo opuesto, pero no había caso.

Mohammad le contó entonces cómo fue que conoció a su esposa,la forma en que la invitó a salir y  su propuesta de matrimonio,hecha a través de uno de sus hermanos en Londres.

Jorge se dio por vencido y elaboraron el plan de que, debido a razones de protocolo de la Familia, Mohammad no podía tener una conversación directa con una mujer en público, lo que hacía la situación aún más interesante para todas aquellas aspirantes a damas de compañía.

Desde el punto de vista de la mentalidad femenina ,pensó Jorge,que más afrodisíaco que la imposibilidad de su víctima de poderse comunicarse directamente y de poder hacerlo solo a través de su asesor privado y confidant?

Cómo sería el poder llegar a una situación íntima con un príncipe que no puede siquiera decirle a una mujer un piropo, una frase de amor?

Era toda una intriga de 360 grados. Un juego que a Jorgele fascinaba y a Mohammad le convenía y le servía sobre manera ya que él era el principal protagonista y de esa forma las mujeres no lo molestarían con tántas preguntas para las que no tenía respuesta.

Jorge volvió a mirar a su alrededor y captó la atención de una hermosa mujer recostada en una baranda de la escalera que lleva al dance floor.

La joven estaba saboreando un trago a través de un popote en un highball. Jorge elevó delicadamente su copa de champagne,tocó sus labios con la misma y sopló un beso hacia la chica. Esta sonrió en respuesta y bajó los ojos como ruborizada.

Con una señal al chaufeur Jorge le encomendó al musculoso Brent que invitara a la joven a su mesa.

-Hola,dijo ella al llegar, mirando a los dos individuos

elegantemente vestidos.

De pie, mientras Mohammad permanecía sentado siguiendo instrucciones,Jorge besó la mano de la recién llegada y la invitó a acompañarlos.

Brent introdujo a Mohammmad como el Sheikh Alfassi y a su asesor privado como “Su Excelencia”.

Luego de unos segundos de silencio que la mujer necesitaría para recuperar la postura y la respiración, según sus cálculos, Jorge ordenó otra copa para su invitada.

-Mercy, Mercy Pastón- dijo ella.

Mohammad la observaba como quien estudia a una persona que está hablando un idioma desconocido, tratando de descifrar alguna cosa.

Siempre que Mercy preguntaba algo, directamente a Mahammad, éste se viraba hacia Jorge como pidiendo una traducción. Jorge le decía cualquier cosa en el oído, generalmente sin sentido alguno, y luego contestaba como si fuera Mohammad. Este sonreía, feliz de la respuesta, como si hubiese sido suya.

Jorge entonces  se acercó a la chica,casi tocándole el oído y con una mano en la pantorrilla desnuda le dijo:

«A Su alteza real por razones de protocolo no le está permitido en público mantener una conversación con una mujer; te agradecería que si tienes alguna pregunta me la hagas directamente a mi; después,cuando estemos en privado las reglas cambiarán, espero que entiendas»

Mercy,asintiendo con una sonrisa y bebiendo casi toda la copa del carísimo champagne,volvió el rostro hacia Jorge y largó un hondo suspiro.

Ya más en confianza Jorge le pidió a la invitada que fuera a reclutar a otras dos chicas que estaban bailando solas en la pista, una de las cuales había despertado la atención de Mohammad.

Las instrucciones de Jorge fueron que ella les explicase a las otras dos cuál era la situación antes de que llegaran a la mesa.

Entre mujeres ,calculó Jorge,va a ser mucho mas fácil que yo tener que hacer esta misma historia tres veces.

Además entre ellas se la contarán con más interés.

No pasó mucho tiempo antes que las tres mujeres estuvieran compartiendo la mesa de los dos jóvenes reyes de la noche.

Cerca de la una de la mañana y después de tres botellas de champagne, y unos bocadillos, Jorge pagó la cuenta con sendas propinas y pidió a Brent que preparara el auto.

-La noche es joven aún-dijo-pero este lugar va a cerrar dentro de poco, así que vamos a otro lado -ordenó.

Las chicas se miraron. Eran tres y sólo dos hombres, sin contar al chaufeur, por supuesto.

La actitud segura y dominante de Jorge no les dejó mucho campo de reacción y antes de que se dieran cuentaestaban en la limo.

-No se preocupen por sus carros-dijo Jorge al entrar en el auto-ya arreglé con el parking attendant para que les traigan las llaves y está todo bajo control.Después mandamos al chaufeur a que se haga cargo del asunto.

Jorge había mandado poner otra botella de champaña dentro de la heladera de la limo y camino a Beverly Hills, en medio de risas y música, el corcho saltó con gracia y pomposidad.

Habiendo reservado ya una suite en el Century Plaza, Jorge estaba confiado en que la velada iba a ser todo un suceso.

Descendieron frente al hotel y fueron directamente hacia el piso 19, donde los aguardaba la suite presidencial.

1.500 dólares la noche no era para todos, pero Moham mad quería divertirse, y Jorge le estaba proporcionando los medios con poco riesgo. Ya no era más el Sunset Blvrd. que Mohammad buscaba en sus momentos de soledad y aventura.

Los efectos de la bebida se hacían notar. Jorge tomaba un trago por cada diez de sus invitados. Mohammad estrictamente Coca Cola.

Las chicas largaron sus zapatos en la mullida alfombra de la misma habitación en la que los presidentes de los Estados Unidos normalmente se encuentran con otros jefes de estado mientras visitan California.

Un piano de cola Stainway,imponente,estaba en el centro de la habitación, produciendo un impacto solamente disminuído por la avasallante vista hacia el este de la ciudad .

En el amplio bar una botella de champagne, junto a una canasta con frutas y caviar, gentileza de la gerencia, no fueron obstáculo para continuar con la fiesta.

Hasta ese momento no había preferencias. Las tres chicas eran divertidas,amplias y no habían trapasado en los límites esta blecidos por el asesor en el club.

La preferida de Mohammad era la más afectada por el alcohol, por lo que Jorge la acompañó al amplio tocador de una de las suites para refrescarse. Ya en el baño, la chica se tiró a los brazos de Jorge y le confesó sentirse muy atraída por una de las otras mujeres. Sin perder  la compostura, Jorge le prometió que de alguna manera iba a cumplir sus deseos, mientras le ayudaba a sacarse el apretado vestido de lycra. La ausencia de ropa interior hizo que el retiro de las ropas se tornara más rápido de lo que Jorge pensaba.

La  acompañó al dormitorio , completamente desnuda, depositándola suavemente en la cama, mientras la joven se sujetaba del cuello de Jorge. En ese momento, sin previo aviso, la mujer en avanzado estado de embriaguez abrazó a  Jorge y lo succionó contra su cuerpo.Los senos desnudos y firmes fueron presa inmediata de las manos de Jorge que ávidamente besó el cuello y continuó con la boca de la mujer.

Sin palabras,a media luz, y con la música y las risas del otro cuarto apagando las expresiones de éxtasis y lujuria ,los dos cuerpos se entregaron a una desenfrenada sesión de sexo.

El cuerpo desnudo y vibrante de la joven buscaba la virilidad de su acompañante que respondió con toda una pasión contenida  por el espacio de la noche y la fiesta.

Ya exhausto por la inesperada sesión,Jorge se acomodó la ropa rápidamente y salió de la habitación hacia la sala principal, donde continuaba  la fiesta. Las otras dos chicas estaban bailando en el centro de la pieza mientras que Mohammad ,sentado en un largo sofá ,admiraba losmovimientos lujuriosos de las dos danzarinas. Jorge, inmutable bebió parte de una copa de champagne, cogió un par de uvas de la canasta ,viró hacia Mohammad tratando de ocultar que estaba exhausto, y dijo:

-Mohammad, ve al dormitorio, no enciendas la luz, solo quítate la ropa y métete en la cama.Gaby te esta esperando…

Mohammad sonrió y caminando cómicamente hacia el cuarto,abrió la puerta delicadamente, y antes de cerrarla detrás de él sacó la cabeza por la hendija entreabierta y dijo:

-Tu te encargas de las dos,George,yo voy a estar ocupado por un par de horas…

Las dos chicas continuaban bailando al ritmo de disco.Jorge se incorporó y en el medio de las dos comenzó a demostrar unos pasos latinos de baile que agradaron a sus compañeras.

En unos momentos más los tres se tiraron en el largo sofá ,ya casi destruídos por la larga noche.

Jorge agarró la botella de champagne, un racimo de uvas, y sin decir palabra, haciendo seña de silencio con el dedo sobre los labios ,indicó el camino hacia el lado opuesto de la habitación, hacia la suite número dos de la residencia presidencial.

Los tres entraron y con  las luces a media y  la música apagada se zambulleron en la inmensa cama super king.

Jorge alimentaba con uvas a cada una de sus amigas con intervalos de un sorbo de champagne; en un momento abrazó a Mercy ,la miró a los ojos, y acariciándola suavemente en las mejillas le dijo:

-Me gustas mucho Mercy,espero que te estés divirtiendo. Sabes que la otra chica , la que está con Mohammad, me dijo que gusta mucho de ti.

Parece  que hoy estás muy reque rida, no?

Mercy se ruborizó un poco, agarró la nuca de Jorge

 

                                        Capítulo3

 

¨Muscle Beach¨

LA PLAYA DE LOS MUSCULOS,VENICE,CA.

 

Desde Marina del Rey hasta Venice la distancia es muy poca,aunque para los surcalifornianos, el vicio del auto móvil es muy fuerte.

Jorge y su jefe caminaban por la playa a ritmo de tortuga, seguidos de cerca por una imponente limusina.

-No me parece una buena idea éso de poner un anuncio en los periódicos tratando de conseguir guardaespaldas para la familia- discutía Jorge- no puedo creer que de esa forma vayamos a conseguir gente responsable, leal y preparada. Imagínate-argumentaba el asesor privado-que podemos emplear a un criminal que nos puede terminar asaltando, robando y hasta matando  a todos…., te das cuenta Mohammad?

Déjame llamar a una agencia de seguridad , ellos generalmente tienen gente preparada para estos trabajos…

Mohammad pensaba, sin responder a las inquietudes de Jorge. En su maquiavélica mente se estaban pro duciendo alguna de esas ideas que, ayudado e influenciado por la presencia de su asesor, iría a resultar en otra extraña ocurrencia.

Llegaron hasta la parte de la playa donde el condado de la ciudad de Los Angeles instaló un gimnasio al aire libre, generalmente frecuentado por atletas y levantapesas.

Era la primera vez que Mohammad caminaba por ese lugar.

Al observar a la media docena de «swartzeneguers» Mohammad quedó estupefacto y Jorge no tardó en captar la reacción de su jefe, como acostumbraba hacer.

-George, mira esos hombres.Qué te parecen?- indagó el Jeque con una pregunta-mandato.

Sin responder, Jorge se aproximó a un joven musculoso que vestía una camiseta rasgada por los bíceps, exuberantes por la preparación física, y comenzó a entablar una conversación.

En unos minutos los dos jóvenes estaban rodeados de musculosos.

La conversación los llevó a una primara entrevista  en las oficinas de Century City.

La primera sorprendida fue Andy cuando el desfile de apuestos forzudos comenzó a las 10 de la mañana del día siguiente, hora en que Jorge había citado a seis de los atletas para un interview más formal.

Luego de llenar varios formularios provistos por Andy, uno tras otro comenzaron a desfilar ante el asesor ,que, en cuestión de horas había contratado 5 guardaespaldas con el propósito de un esperado viaje al viejo continente.

El escritorio parecía un campo militar antes de un ataque comando.

Los siete hombres escogidos, cinco guardaespaldas y dos chauferes, que también doblaban sus funciones como agentes de seguridad revisaban sus maletas, equipo e intercambiaban ideas e impresiones. Nadie conocia con precisión el destino inicial de la operación. En unos momentos lo irían a conocer.

El asesor emergió de la sala de conferencias donde había estado reunido con Mohammad por casi una hora, recibiendo del mismo los últimos toques de lo que el jeque llamaba «our way». O sea la forma en que su familia esperaba obtener servicios de su personal. Jorge había asimilado tan bien su función y las instrucciones de su patrón que hasta el mismo se había influenciado con los términos de las costumbres árabes.

Con paso firme y elegante el asesor  entró en la sala donde los siete hombres , Andy, la secretaria ejecutiva de la corporación, Martha, secretaria personal del jeque, y las dos baby sitters, Sonia y Amato(la septuagenaria japonesa), aguardaban impacientes.

Al entrar en la sala un silencio absoluto rindió homenaje al jefe del grupo.

-Damas y caballeros, buenas tardes- comenzó Jorge con una sonrisa, mirando detenidamente a cada uno de los presentes.

Tengo el honor de presentarles a su alteza el Jeque Mohammad Al-Fassi-dijo, extendiendo la mano derecha hacia la puerta.

Impecablemente vestido con un traje exclusivo de Bijan en Rodeo Drive, zapatos  Gucci y camisa y corbatas de Steffano Ricci, al igual que su asesor, Mohammad apareció en el cuarto con un aspecto serio y retraído.

-Hello, dijo con una voz clara pero contraída y leve.

Mi asesor,profesor Jorge Ciccone, está a cargo de todo y cualquier instrucción que él da, viene directamente de mí.

Terminó de hablar,salió de la sala y volvió a refugiarse en su escritorio donde los monitores de televisión y audio le daban una perfecta imagen de lo que estaba sucediendo a 20 metros de él.

Jorge tomó la manija de la situación, no sin aguardar la salida completa de su jefe, indicando de inmediato con voz fuerte y autoritaria.

-Señores, número uno:cuando su alteza entra en la habitación donde ustedes se encuentran, no importa haciendo qué, se levantan de sus asientos, de inmediato, entendido?

Va igual en lo que se refiere a mi persona. Claro?

-Si, señor- respondieron todos.

-Bien, Andy, primero, quiero que todo el mundo en esta sala tenga un bloque de anotaciones nuevo, pluma y reloj.

Si alguien no tiene reloj, le compro uno.

Segundo, tomen nota de todo lo que se va a hablar esta tarde,porque, creánme ,lo van a necesitar. Yo entiendo que muchos de ustedes ya han tenido experiencia en aspectos de seguridad, no obstante este trabajo no involucra solamente un aspecto de seguridad personal a uno o más individuos, sino a miembros de la familia Real de Arabia Saudita.Primero vamos a entendernos en lo que se refiere a protocolo, y estas son las reglas.

Mientras el asesor y ahora comandante en jefe de la seguridad Real exponía sus puntos, Andy, ayudada por Marta ,repartía bloques de papel a todos los presentes acompañados por plumas con el logo de la Trading.

-Bien- continuó Jorge. Primero: nadie se dirijedirectamente a su alteza bajo ningún punto de vista.

Toda comunicación con él o cualquier miembro de la Familia debe de ser hecha a través de mi persona exclusivamente. Sin excepciones. Entendido?

Segundo: nadie discute una orden una vez dada,frente a ningún miembro de la familia; sólo cumplan la orden por más extraña que sea.Recuerden que la familia siempre va a responder ante cualquier eventualidad que surja, así sea civil o criminal.

La audiencia se miró entre cejas y alguien murmuró algo que Jorge no alcanzó a escuchar.

Preguntas al final, para éso están tomando notas-indicó con firmeza el asesor.

Tercero- continuó Jorge-nadie toca físicamente a ningún miembro de la familia, ni para ascender o descender de los vehículos. Más adelante vamos a emprender un entrenamiento respecto a cuáles son las posiciones de cada uno de ustedes con respecto a  transporte y demás.

Cuarto: nadie dirije la mirada directa a ninguna de las mujeres de la familia. Siempre que la palabra les sea dirijida , la respuesta suya será simple, al grano. Respuestas concisas sin mirar a las mujeres en la cara, sin tocar ninguna parte del cuerpo. Sin sonreir, siempre precedidas por el título de la persona, que les va a ser dado en su oportunidad.

Mi título es profesor George. El del Jeque es, Su Alteza.

Siempre que yo esté conversando con su Alteza, aunque uno o más de ustedes esté cerca,no quiero que se vea envuelto en la conver sación. Necesito ver , comprobar, que  están haciendo un esfuerzo para evitar escuchar la conversación.

Me explico?

La respuesta fue unánime.

La serie de reglamentos continuó por espacio de dos horas en que todos tomaron notas ávidamente. Las preguntas al final de la conferencia fueron contestadas por el asesor en forma concisa, sin dejar lugar a dudas.El sabía que, eventualmente, iba a haber problemas. Pero eso, eventualmente. Ahora se estaba preparando un equipo de seguridad de la mejor forma posible ,considerando que los reclutas eran de MUSCLE BEACH.

En un pequeño intervalo del meeting, una delegación del Restaurante Hamburguer Hamlet llegó a la Trading, transportando una docena de surtidas hamburguers, sandwiches, ensaladas y Coca Colas. Luego del pequeño almuerzo se continuó con la sesión.

-Bien- comenzó Jorge- nuestro primer viaje va a ser a una ciudad europea, que por razones de seguridad no puedo nombrar.

Nuestra posición dentro de la Familia es insuperable. No existe poder en el mundo que pueda someternos a no hacer lo que queremos hacer. Con este poder vienen complicaciones. No quiero que ninguno de ustedes se extralimite en sus funciones, aunque al mismo tiempo tienen que darle a entender a todo el mundo que ustedes forman parte de la fuerza de seguridad de su alteza, y de su familia.

Todos van a ser provistos de armas de fuego, una vez que estemos en Europa. Notablemente esas armas van a ser army issue, o sea colts 9 milímetros, modelo commander. Si alguno de ustedes no está familiarizado con ese tipo de armas, necesito saberlo al finalizar la sesión.

Los hombres se volvieron a mirar y, sin comentarios, tomaban notas en sus pads.

Los salarios de la seguridad ,como lo establecimos hoy por la tarde,van a ser de 1500 al mes,para empezar, másgastos de alimentación, transporte, vestimenta y todo lo que sea necesario, incluyendo equipo de ejercicio si alguien lo necesita.

El consumo de bebidas alcohólicas dentro y fuera del trabajo está terminantemente prohibido, siendo causa inmediata de expulsión.

Hablando de causales, me reservo el derecho de dejar cesante a cualquier individuo del grupo, sin previo aviso, sin explicación y sin motivo. Esto significa que si siquiera sospecho algún tipo de conducta impropia en el plantel, no voy a perder el tiempo en averiguaciones.

La confraternización con damas dentro de horario de trabajo está extrictamente prohibida.

Con el tiempo ,la  experiencia   les dictará su nivel de conducta más apropiado; en un futuro inmediato ustedes van a conocer a la esposa de su alteza, y estoy seguro que ella querrá saber de alguna forma el paradero de su esposo y, especialmente de quien les habla, en algun momento en particular, de algún día específico.Estoy seguro que la casualidad dictará que ese día , en ese preciso momento , ustedes estaban de franco…

Una sonrisa invadió los rostros de los guardaespaldas y el meneo de las cabezas indicó su adhesión absoluta al concepto.

Los turnos se establecerán de manera que su alteza tenga protección las 24 horas del día.

Y ahora la orden primera y más importante que les voy a dar.

Apuntando con el dedo índice hacia la audiencia, Jorge, con su voz más autoritaria y una expresión preocupada en su rostro indicó:

-Llegado el momento en que su alteza les indique que no necesita seguridad, por la razón que sea, ustedes no semueven de su puesto.

Mis ordenes son claras, concisas y precisas, y no me interesa ni me importa cuál sea la opinión del Jeque, mis ordenes son impartidas con un plan ejecutivo, y ese plan debe ser respetado. Yo respondo por la desobediencia, no ustedes.

Capítulo 4

 

 

 

 

 

La Familia

 

Una de las características más notables de la Familia Al Fassi pre-època JC (Jorge Ciccone) era la de procurar la notoriedad, costara lo que costara.

Fue  así que el Jeque Shams llegó a Beverly Hills munido de una consigna de Turki, de solucionar los problemas ocasionados por su cuñado Mohammad, el divorcio con Vicky, las demandas judiciales entabladas contra el Jeque y la Corporación, en fin, limpiar la situación de cualquier forma.

Todo salió al revés.

La combinación de alcohol con la falta de sentido común  del padre de Mohammad conspiraron para que su visita a Los Angeles culminara en catástrofe.

Dos demandas judiciales por asalto, una contra unsimple mesero al quien abofeteó en presencia de 5 empleados de un hotel y otra contra un pasajero de primera clase de una aerolínea ,que resultó ser un abogado conocido de Beverly Hills , al que le hizo propuestas sexuales en me dio de una tremenda confusión  abordo del aviòn.

Esta segunda acción demandó la presencia de las autoridades Federales de la Aviación Civil en Los Angeles y no fue detenido gracias a la intervención de Bates, uno de los Guardaespaldas mandados por Jorge a Londres a acompañarlo en su viaje

Bates,. ya sin saber cómo manejar la situación, esposó al Jeque, evitando así problemas mayores. Ya en la terminal, Jorge, que esperaba a Shams acompañado por uno de sus asesores legales, convencieron a las autoridades para que no llevaran a Shams arrestado.

Shams era toda una farsa ambulante.

Detenido en su juventud por participar en un atentado para derrocar al monarca, Rey Faisal. Fue enviado a prisión de por vida. Se vio de repente bendecido por una enorme fortuna debido al casamiento de su hija mayor con Turki ibn Abdulaziz.

Turki consiguió su liberación de las cárceles sauditas y lo mandó a Londres a establecer la entonces AlFassi Trading Organization, esperando que los miembros de la familia de su esposa , tuvieran la capacidad de representar algunos de sus múltiples intereses financieros en la capital Inglesa.

Pero todo lo que Shams hacia era beber y salir con mujeres.

El ejemplo que Mohammad adquirió de su propio padre lo llevó a abandonar Londres en compañía de su esposa Dinna y venir a América.

Mas tarde, Mohammad creó la corporación en Los Angeles y le demostró a su propio padre y al resto de su familia que él podía hacer las cosas mejor que Shams.

Shams, a su vez, herido por el tratamiento de Moham mad que nunca bebió una gota de alcohol en su vida, se propuso destruir la imagen de su propio hijo, tratando por todos los medios de demostrar que era un inepto,corrupto e incapaz de terminar nada que hubiera empezado.

En parte lo consiguió, pero trayendo consigo su propia caìda.

Shams se autoproclamó Imam, Holyness, Shariff, títulos concedidos a grandes líderes religiosos y políticos en sus tierras y trató de convencer a todo el que lo rodeaba que el tenía una gran secta religiosa que lo seguía en  Ceylan, Pakistán y hasta en la India.

Todo era producto de su imaginación y de la botella de scotch Black Lable o Pinch, que consumía a diario.

Turki, por su parte, era un príncipe nacido Príncipe.

Se comportaba con elegancia , prestancia y decoro. Tenía sus cosas, sus extravagancias, como todo príncipe y como todo aquel que cuenta con una fortuna interminable como la que él contaba.

Pero no ofendía a nadie.Trataba a su personal con dignidad y respeto.  Recompensaba a todos aquellos que lo servían y asi lo dejaba saber.

Shams, en cambio, se divertía ensuciando gente, agrediendo a las mujeres ajenas, insultando a la servidumbre y hasta a su familia.

Shams escupió en la cara del presidente de la Wittaker Corporation en frente de su propia esposa, solo para demostrar que Alibrandi  tenía que aceptarlo, le gustara o no.

Shams se propasó con Dinna, con Vicky, con Marina y hasta con su propia hija Hoddah, levantándole la falda enuna fiesta ante todo el mundo y metiéndole la mano en las nalgas.

Era impredecible e incongruente. Hablaba sin tener sentido de lo que decía y no respetaba  a nadie.

Sentado en su sillón favorito en el apartamento de Mohammad en la Marina, Shams bebía hasta caer dormido  amaneciendo en la misma posición al otro día o esa misma madrugada, pidiendo desayuno a las 3 o 4 de la mañana.

Su propia esposa Faizah lo despreciaba a tal punto de no compartir el cuarto con él desde hacía varios años.

Mohammad quería evitar esa imagen, pero tenía mucho en común con su padre y Jorge trataba por todos los medios de encaminarlo, guiarlo y enseñarle modales, ética, clase…

Pero Jorge aprendió una cosa en todos estos años de servir como fiel asesor del Joven Jeque.

La clase no se compra ni se adquiere.

Quien  nació para centavo nunca va a llegar a peso…

El resto de la familia tenía en cada uno de sus integrantes una característica propia.

Hend,  era la esposa de Turki, hermana mayor de Mohammad y matrona de la familia.Nadie osaba contrariarla ya que ella compartía la cama con Turki y distribuía los fondos con que todos vivían. Exhuberante, hermosa , sexy, llamativa y mortal…

Hend ordenaba solo una vez, y aguardaba los resul tados.No había segunda.

Hoddah, hermana menor de las dos hijas mujeres de los Al-Fassi, tan hermosa como su hermana, juguetona , más complaciente  que Hend,también sensual y peligrosa.

Alal, el varón que seguía a Mohammad, distinguido, recio, bien parecido, calculador y muy inteligente. Se separó de la familia muy temprano y siguió su propia vida sin mayores escándalos.

Mustafa, adoptado por los Al-Fassi reflejaba el hecho de que no pertenecía a la misma sangre,por su bondad, paciencia y  ternura así como compasión por el prójimo.

Tarik, el loco de la tribu.Incontrolabl,e tal vez por ser el más joven de todos , aparecía con un problema caótico to dos los días.Hubo que prevenir su encarcelación en Europa una media docena  de veces debido a su inclinación por la velocidad, la falta de respeto a la autoridad y al mundo en general.

Faizah, la madre de Mohammad , amaba a sus  hijos hasta el punto de aceptar cualquier cosa de ellos. Acom pañó a Mohammad en sus horas de desespero e intercedió ante Hend y Turki siempre que Mohammad quería algo.

Jorge llegó a tener una afinidad única con Faizah y la respetaba tremendamente.En verdad la madre de Moham mad siempre fue justa con él, porque sabía en el fondo que Jorge miraba por la seguridad y bienestar de su hijo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Capítulo 5

 

 

 

 

 

 

CASI… UN TÓRRIDO AFFAIR.

 

Madrid, España. Hotel Melia, Castilla. Suite Real.

Nadie puede pedir ni esperar una vida mejor. Ni siquiera Mohammad Al-Fassi, pensó Jorge mientras saboreaba una paella valenciana, producto de las artes culinarias del Cheff del Meliá, con quien habia cultivado una cerrada amistad.

Se equivocó.

Mohhamad se quejaba de todos y cada uno de los platos que se le servían, de las sábanas de seda que se arrugaban, del aire acondicionado que estaba muy fuerte, o cinco minutos más tarde, muy débil.

En fin, la vida de Jorge no era toda alegría, había también su cuota de sangre,sudor y lágrimas.

Una noche de intenso verano en que los planes habían sido de ver un show flamenco, Jorge había arreglado unasalida subrepticia con un par de «gitanas» que conoció en una de las galerías de la ciudad.

Las dos chicas, originarias de Sevilla, eran empleadas de un escritorio de la línea aérea española y estaban a cargo de  las Relaciones Públicas, cosa que Jorge intentaba explotar hasta el máximo sentido de la expresión.

El escenario estaba listo y en el medio del show Mohammad acusó un fuerte dolor de estòmago, como habían planeado.

La emergencia de que su alteza sufriera un problema médico siempre alarmaba de tal manera al grupo que desde ese momento en adelante nada importaba,sólo la recuperación del enfermo , costara lo que costara.

Como si el presidente hubiera sido atacado por una bala mortífera, el jeque y sus séquito abandonaron el club nocturno en tres limusinas, quemando neumáticos por elcamino al tiempo que las luces titilaban y las cornetas sonaban ruidosamente.

Mohammad hacía bien su papel. Con cara de acongojado y mucho dolor se sujetaba el vientre  mientras Dina lo mantenía abrazado en su seno.

Llegando al hotel, y habiendo llamado al doctor vía radioteléfono desde una de las limusinas,Jorge instruyó a Andy para acompañar a Dina a sus habitaciones, mientras él llevaba a su jefe a ver al «Doctor»

Bajo las condiciones de emergencia Dina no se atrevía a intervenir ni a contrariar las órdenes del asesor. Una cosa que Dina había aprendido bien era que el poder de Jorge en ese momento era irrevocable.

Mohammad y Jorge, acompañados por Willie y otro guardaespaldas, procedieron al quinto piso donde ya habían asegurado una suite especial.

Las dos jóvenes invitadas ya estaban en su lugar, disfrutando de una copa de champagne, profesionalmente acompañadas por el chaufeur que de pie ,detrás del bar, no despegaba los ojos de las dos bellezas.

 

-Buenas noches chicas-saludó Jorge en su español sudamericano.

-Hola guapo-respondieron con alegría las jóvenes al unísono.

Mohammad, como siempre, se refugió casi detrás de Jorge mientras éste se servía una copa de champagne y presentaba a su tímido patrón como su alteza real, el Jeque Mohammad Alfassi.

Las dos chicas iniciaron una genuflexión de saludo real que fue interrumpida por Mohammad, estrechándoles las manos y mirando a Jorge , complacida y pícaramente.

-Lamento haberlas hecho esperar pero recién salimos de una reunión con el secretario del palacio…. conta baJorge…y ..

-Oh!- exclamó una de las chicas- el palacio del Prado? refiriéndose a la antigua residencia real española…

-Si, si, por supuesto, respondió Jorge, pero esos son negocios y no las quiero aburrir con cosas así…

Restándole importancia al asunto y mientras les indicaba a los dos hombres y al chaufeur que abandonaran la habitación, Jorge llenó las copas de champaña de las chicas, encendió la radio con música suave, y tomando de la mano a una la separó hacia la inmensa ventana de la suite …

-Ven ,graciosa – dijo con acento español-ven aquí y cuéntame de ti.

Cogió a la mujer por la cintura a lo que ella respondió de igual manera, mientras Mohammad observaba e imitaba sus movimientos señalando un cómodo sofa en el centrode la habitación al que su compañera lo siguió.

Después de unos minutos de conversación Jorge acarició el rostro de la hermosa mujer rodando los dedos entre sus cabellos, atrayendo su cuerpo contra el suyo y, sin separar sus ojos de los suyos, la besó tiernamente en la mejilla primero, deslizando delicadamente los labios hacia la boca.

Los ojos de la mujer, entornados por la demostración pasional del acompañante se cerraron definitivamente entregados a un siguiente beso, pasional y casi violento,al que ella respondió de la misma manera dejando deslizar la copa de vidrio hacia el suelo.

Sin palabras, Jorge aceleró sus movimientos y descaradamente comenzó a besar el cuello desnudo de la mujer, sin detenerse cuando llegò al pecho, apretando sus senos hacia arriba y haciéndolos saltar del corpiño como quien destapa una botella.

Con los senos expuestos, y evidentemente invadida por la pasión, la chica respondió a los acechos del latino arrancándole todos los botones de la camisa de un tiro.

Mohammad y su compañera plácidamente instalados en el sofá,casi balbuceando alguna que otra palabra, se habían tomado de la mano y delicadamente intercambiaban expresiones,evitando ser testigos de la pornográfica y súmamante gráfica escena que se estaba llevando a cabo a escasos metros de ellos.

En un momento de respiro, que no fueron más de unos segundos, Jorge alcanzó a mirar hacia la zona del sofá central y vio que a instancias de la joven mujer, la pareja se estaba besando tiernamente.

Sabiendo que no iba a ser interrumpido, y sin explicaciones ni buscando consentimiento, Jorge abrazó a su compañera, Mercedes,y la guió hasta la recámara.Ya en la puerta la levantó en peso y  la aterrizó en la cama, recorriendo la misma trayectoria unos segundos mas tarde.

Con los senos descubiertos, la minifalda a medio cuerpo y apasionada por las demostraciones de sexualidad incontenida,la mujer se recostó en las almohadas de la cama, descartó los zapatos hacia un lado y con un simple movimiento de su brazo se deshizo del vestido como por arte de magia.

Los pechos jóvenes y firmes de una mujer española, el salero y la gracia de una hija de la Madre Patria, y la combinación del champagne francés y la aventura, dieron a Jorge una de las noches más inolvidables de su vida que, para su sorpresa ,no había ni siquiera empezado…

Después de un largo rato Jorge abrió la puerta de la sala y la encontró desierta. En la puerta de entrada a la suite aún estaban, del lado de afuera, los tres hombres de guardia. El jeque no había salido.

Bien, pensó Jorge dirigiéndose a la segunda habitación de la suite…

Casi sin hacer ruido abrió la puerta del dormitorio contiguo a la sala y en la penumbra de la recámara alcanzó a descifrar la silueta de su jefe y su acompañante ,desnudos sobre las sábanas.

Sin pudor ni verguenza se acercó al borde de la cama y poniendo una mano sobre el muslo de la mujer aún desnuda, preguntó:

-Quieres una coca cola, Mohammad?

La joven maja sonrió y cogió la mano de Jorge.

-Y Mercedes?

-Duerme como un lirón- contestó Jorge, jugueteando con sus dedos entre las pantorrillas de la mujer, mirándola a los ojos con picardía.

-Cómo se portó mi príncipe?

-Oh, George-dijo la mujer en español, con sarcasmo-nunca he tenido un hombre como Mohammad, la verdad…..

Mientras la mujer terminaba su estudiada respuesta, Jorge pretendía encontrar el por qué después de cada encuentro carnal de Mohammad, él tenía que forzar a su acompañante a reconocer ante mundo cuán vital y supermacho era.

Después de un tiempo supo que su padre, el Jeque Shams, padecía de los mismos síntomas con la diferencia de que su sexualidad estaba inhibida por el consumo tremendo de alcohol.

-Oh, si-contestó Jorge- mirando a Mohammad con una sonrisa de complicidad-bien, chicos , creo que es hora de irse para la casa porque mañana tenemos muchas cosas que hacer-argumentó Jorge señalando su reloj, y en un descuido de la chica deletreando la palabra  DINNA.

-George,yo quiero quedarme aquí, con Lucero, el resto de la noche. Por qué no inventas alguna cosa y vuelves a quedarte con nosotros?

Prepara los papeles para la Corporación y yo te espero aquí; mejor dicho, nosotros te esperamos aquí.

Mohammad le había dado a Jorge el nombre en código de Dinna. «La Corporación”, entre ellos dos, significaba la esposa de Mohammad.

-Ok, Mohammad, ya regreso. Ven conmigo un minuto. Dispénsanos Lucero, ya te lo devuelvo.

Cubriéndose a medias con una sábana Mohammad saltó de la cama y se dirigió hasta el umbral de la puerta de salida. Los dos caminaron unos pasos discutiendo los planes y la escenografía para presentarle a Dinna ,porque a la mañana siguiente vendrían las preguntas.

-Bien-maquinó Jorge rápidamente-tu condición es delicada. Tienes una inflamación estomacal producida pordepositó la mano entre sus senos, y acercando la pierna derecha a la entrepierna de Jorge, murmuró casi en un suspiro.

-No te gusta mi juego de cama, es un original Channel que tu me compraste, recuerdas…?

-Oh, si, recuerdo.Le quedaba muy bien a la modelo que se lo probó,

pero a ti te queda mucho …ah… mejor- tragó saliva en el proceso y bajó la vista hacia los senos de Dinna que no movía la mano.

Con un movimiento de cuerpo Dinna consiguió introducir la mano de Jorge entre sus senos , encorvándose , esperando que el joven captara toda la vida y afluencia de sus 19 años.

Jorge quedo inmóvil; los dedos casi acalambrados por el pánico y las manos sudando al par del resto de su exte nuado cuerpo.

En un reflejo brutal quitó la mano de entre las prendas de Dinna, la tomó por la cintura sintiendo entre sus dedos los elásticos de su slip y bajó la mano, al mismo tiempoque la atraía hacia si, frente a frente,boca a boca,cuerpo a cuerpo. La miro, sus labios a fracciones de milímetro, respirando el mismo aire, susurrando las mismas palabras.

Despues de unos segundos en esa inocua posición en que los dos cuerpos intercambiariom  el sudor y las palpi taciones del corazón de uno con el otro se confudieron, Jorge soltó con brusquedad a su presa,la miró una vez más, y sin decir palabra se dirigió hacia la puerta deteniéndose en el umbral…

-Buenas noches … Sheikha Dinna-dijo,mientras cerraba delicadamente la puerta.

Camino al elevador las piernas se le aflojaron. Willie lo agarró por un brazo,deteniendo su caída.

Dinna contestó la puerta . Andy aún la estaba acompa ñando y Jorge le dio órdenes de que ya se fuera a dormir; había sido una larga jornada para la leal secretaria.

Andy le lanzó una mirada de incredulidad a Jorge al despedirse de él y de Dinna.

-Buenas noches, Sheikha Dinna-dijo sonriendo-hasta mañana Profesor…

-Hasta mañana Andy, que descanses.

-Qué pasó, George? Dónde está mi marido?-indagó Dinna.

-No te preocupes, está todo bien; se trata solamente de una deficiencia estomacal, el viaje, los cambios de comida, tu sabes… aquí en España usan muchas especias raras y algo le cayó mal a Mohammad. Tu sabes que él está acostumbrado a tu  pollo con arroz, y la verdad a mí tam bién me está afectando algo- mintió Jorge.

En fin, el doctor le mandó a hacer unos análisis mañana pero Mohammad,tu sabes lo cabeza dura que es, quiso hacerlos hoy.

Entonces lo llevé a l a mejor clínica privada de Madrid para que le hagan los análisis.

Jorge fue hacia el teléfono en la otra punta de la habi tación mientras hablaba. Levantó el auricular y apretando el interruptor pidió a la operadora imaginaria que lo conectara con la clínica real española, un nombre también imaginario que se le ocurrió en el momento.

Mientras ésto sucedía, Dina, vestida con un deshabillé de seda transparente, se sentó en un pequeño sofá de la habitación esperando que Jorge terminara con su relato, ávida de escuchar lo que el asesor de su esposo tenía que decir.

-Entonces el técnico y los médicos comenzaron los tests y dijeron que por lo menos irían a demorarse unas cuatrohoras para saber los resultados. Yo tengo miedo que sea algo parecido a una úlcera -señaló Jorge melodra má ticamente…

-Sí,sí-fingió Jorge, mientras el teléfono del otro lado era levantado por el mismo Mohammad. Me comunica con la habitación 2222, por favor, con el doctor Rodriguez Huerta.

Si doctor, aquí le habla el Profesor George, cómo está el Jeque? Ah!, si, si-pretendía Jorge- bien, podría hablar con él un segundo por favor?,gracias…

Bueno,Mohammad?Ah!Estabas dormido? Oh, lo siento, aquí está Sheika Dinna que te quiere hablar….bueno, ya regreso, si, si, ya mismo….ok

Dinna agarró el auricular y la conversación con Mohammad duró sólo un par de minutos.

Jorge se disponía a partir cuando Dinna le preguntó:

-Hasta qué hora crees que Mohammad va a estar en el hospital, George?

-Yo calculo que hasta las 9 o las 10 por lo menos, tu sabes que el siempre se despierta tarde;pero de ser de otramanera lo traigo de inmediato.

Dinna se incorporó y lentamente se acercó a Jorge que no podía evitar el espectáculo que ofrecía la vista del voluptuoso cuerpo de la mujer de su jefe.

La cercanía de Dinna fue casi atrevida, sin manifestarse totalmente.

Jorge desvió la vista hacia la pared y Dinna,descarada e inesperadamente ,como un tiro que se escapa de un arma en la mano dijo:

-Qué te pasa George? … Te noto nervioso…

Jorge volvió la mirada directamente a los ojos de Dinna, recorrió el escote de la ropa de cama ,volvió la mirada hacia la cara de la mujer y no dijo una palabra.

Dina agarró la mano de Jorge y la elevó hasta su pecho; depositó la mano entre sus senos, y acercando la pierna derecha a la entrepierna de Jorge, murmuró casi en un suspiro.

-No te gusta mi juego de cama, es un original Channel que tu me compraste, recuerdas…?

-Oh, si, recuerdo.Le quedaba muy bien a la modelo que se lo probó,

pero a ti te queda mucho …ah… mejor- tragó saliva en el proceso y bajó la vista hacia los senos de Dinna que no movía la mano.

Con un movimiento de cuerpo Dinna consiguió introducir la mano de Jorge entre sus senos , encorvándose , esperando que el joven captara toda la vida y afluencia de sus 19 años.

Jorge quedo inmóvil; los dedos casi acalambrados por el pánico y las manos sudando al par del resto de su exte nuado cuerpo.

En un reflejo brutal quitó la mano de entre las prendas de Dinna, la tomó por la cintura sintiendo entre sus dedos los elásticos de su slip y bajó la mano, al mismo tiempoque la atraía hacia si, frente a frente,boca a boca,cuerpo a cuerpo. La miro, sus labios a fracciones de milímetro, respirando el mismo aire, susurrando las mismas palabras.

Despues de unos segundos en esa inocua posición en que los dos cuerpos intercambiariom  el sudor y las palpi taciones del corazón de uno con el otro se confudieron, Jorge soltó con brusquedad a su presa,la miró una vez más, y sin decir palabra se dirigió hacia la puerta deteniéndose en el umbral…

-Buenas noches … Sheikha Dinna-dijo,mientras cerraba delicadamente la puerta.

Camino al elevador las piernas se le aflojaron. Willie lo agarró por un brazo,deteniendo su caída.

-Esta bien Profesor?

-Si Willie, ya vete a dormir. A las diez mañana desayuno en mi suite, ok?

-Si Profesor.

-Buenas noches.

Jorge entró suavemente en la suite donde Mohammad aún disfrutaba de la compañía de su nueva y adquirida amistad, y directamente se dirigió hacia su cuarto.

Mercedes aún dormitaba en la cama, tendida de lado a lado, completamente desnuda,como Dios la trajo al mundo.

En un minuto volvió a la recámara donde Mohammad se alojaba temporariamente y, sin tocar, abrió la puerta. La pareja conversaba agarrados de la mano, desnudos y sin intentar  cubrirse, dieron la bienvenida a su visitante.

-Mohammad, ya hablé con la» corporation «Está todo bajo control, Manana desayuno en mi suite a las 10 horas. Te despierto a las 9.

No contestes el teléfono ni la puerta.

Regresando a su cuarto, Jorge tiró su chaqueta en una silla,desabotonó el holster de su Beretta y después de depositarla en la mesita de luz de su lado,viró a Mercedes hacia arriba diciendo:

-Despierta guapa, que el Profesor tiene unas clases que enseñarte que aún no has tomado……..

 

 

Capítulo 6

 

Con la última bola de la ruleta en el casino Municipal de Cannes Jorge y todo el entourage del Príncipe Turki se disponían a regresar al Hotel Martinez Concorde en la fabulosa Riviera Francesa.

Después de hacer dormir al Príncipe,Jorge se dirigió al patio del restaurante del hotel,escogió una mesa al aire libre y debajo de una protectora sombrilla  estiró el cuerpo cansado luego de 12 horas de tensión en las salas de juego.

El Príncipe acostumbraba llegar al casino a eso de las 2 o 3 de la mañana justo cuando la mayoría de los jugadores se disponían a retirarse .

Su placer descansaba en el hecho de que todo el casino permaneciera abierto y funcionando sólo para que él pudiera  derrochar su par de millones por noche.

El casino nunca presentaba objeciones ni tampoco lo hacían la terna de italianos que lo seguían de ciudad en ciudad.

Como cualquier psicoanalista puede confirmar, la adicción por perder en los juegos de bacarat de Turki era muy común, simplemente podía darse el lujo de perder dos a tres millones de dólares por noche durante las dos o tres semanas que duraba su estadía en Cannes.

Después de la primera media botella de Black Label, ya nada importaba,de todas maneras.

La muchedumbre,los curiosos y sobretodo las bellas caza-fortunas se peleaban por una posición frente a la mesa donde el hermano de su Majestad, el Rey Fahad, des pilfarraba petrodólares.

Al finalizar una más de esas noches, con cerca de 3 mil dólares en el bolsillo,vistiendo un ya semi arrugado traje de Ricci,Jorge procedió a desayunar su comida favo rita,Milanesa con espaguetti a la bolognesa, deliciosamente preparados por el Cheff del Martinez.

Una rápida entrada de Shrimp Chasseur  y una copa de St. Emilion, también el vino favorito del joven asesor, completaron la orden, no sin antes acompañar el plato de camarones con un  Cristal 70.

Acompañado por su guardaespaldas Willie, Jorge admiraba la creciente muchedumbre que se encaminaba a la  playa.Miró su Rolex, ya marcaba las 9 y 30 de la mañana.

Rápida pasó la noche, pensó.

Willi pidió un churrasco bien cocido ante la expresión indignada de Jorge que le recriminaba que el Chateaubriand no se pide “bien cocido”…,por qué no pides un T Bone steak en lugar de un chateau, decía Jorge cuando fue interrumpido por el concierge del Hotel.

-Messieur le proffeseur….. si vou plait……

-What now!- Y ahora qué,saltó Jorge casi de su asiento medio indignado ante la interrupción de su desayuno.

-El Jeque quiere hablar con Ud.-respondió con miedo el consierge ante la mirada amenazadora de Willie que no perdía una oportunidad para amedrentar a quien molestaba a su patrón.

Jorge agarró el teléfono de mala gana balbuceando alguna mala palabra, y cambiando el tono de su genio contestó.

-Si, si…

Mohammad,que estaba acompañado por dos de sus hermanos y unas francesitas que habían reclutado la noche anterior en la discoteca del casino,llamaba a Jorge para asegurarse de que Dinna no viera a su asesor por las inmediaciones del hotel, porque la excusa  probablemente sería que estaban juntos, haciendo alguna cosa enco mendada por el príncipe.

Jorge le recriminó a Mohammad que estuviera de fiesta sin él,y aunque la responsabilidad de Jorge era pri mordialmente la seguridad de Turki, nunca dejaba de lado la de su mentor, el hombre responsable por que él estuviera allí.

Después le dio a Mohammad un par de horas de tiempo para que regresara al hotel, diciéndole que antes de llegar a sus recámaras pasara por la suite del asesor para coordinar sus historias.

Levantándose de su asiento y aún con la copa de Crystal en la mano se dio vueltá hacia Willie y le ordenó.

-Manda llevar todo a mi suite,encàrgate de la cuenta y

te encuentro en mis habitaciones en unos minutos.

Rápidamente Jorge se dirigió al elevador de servicio, subió hacia su suite,en el mismo piso que la del Príncipe, y luego de dar instrucciones a su seguridad en la puerta del elevador,se tiró en el sofá de la lujosa habitación, ya sin zapatos ni corbata y con la camisa por fuera de los pantalones.

Cuando el camarero entró con el festín de comida acompañado por Willy,Jorge estaba en un tercer sueño, rendido y exhausto por el cansancio y la tensión del día agotador.

Al caer la tarde, los fuegos artificiales típicos de Cannes en esa epoca del año,despertaron a Jorge.

Una rápida y reconfortante ducha, café, jugo de naranja y un par de tostadas con mermelada .Su traje nítidamente planchado y una camisa fresca. Escogió una de las múl tiples corbatas compradas por docena en Christian Dior, sobaquera y la inseparable Beretta.

Jorge estaba listo para un día más en la vida del Jet Set.

Notó que Mohammad no había llegado en toda la noche como el había previsto, y llamó al guardia de turno fuera de las puertas de su suite.

Era Bates.

También impecablemente vestido,como siempre,el guarda de color saludó con respeto y penetró en las habi taciones de su comandante en jefe.

-Si profesor;buenos días profesor.

-Buenas,Bates. Novedades?

La pregunta de Jorge no tenía vueltas. Era conciso, rápido, al punto inmediato,la respuesta tenía que ser igual.

-Bueno señor-dijo balbuceando-Sheikha Dinna salió con el niño y me dijo que regresaba enseguida y…..

-Cómo que salió con el niño y dijo que regresaba enseguida, Bates de qué me estás hablando?Quién está asignado a Sheikha Dinna?

-Yo, Señor, pero ella dijo que ….

Jorge no quiso escuchar la explicación y como una tormenta tropical salió de su cuarto en dirección a la recepción del piso donde la seguridad de Turki posaba frente a la puerta del Príncipe.

-El Principe?- preguntó…

-Aún durmiendo,señor,sin novedad; nadie entró ni salió desde que Ud, estuvo anoche.

-Bien,vamos,-dijo mirando hacia Bates y caminando hacia las habitaciones de Mohammad al otro lado del hall.

-Sin tocar abrió la puerta de la sala guardada por otro de sus hombres que se sorprendió al verlos y de inmediato se incorporó.

-El Jeque está durmiendo,señor,la senora salió con el niño.

Sin responder Jorge entró en la recámara para encon trarse con que la cama de Mohammad y Dinna estaba vacía, revuelta pero vacía.

Se dirigió hacia la segunda recámara de la suite donde había dos camas gemelas que normalmente eran usadas para guardar equipaje, ya que Turki dormía con la nanni egipcia traída por Faisah desde arabia saudita espe cíficamente para tomar cuenta de su nieto.

Plácidamente,en una de las camas,tapado hasta la cabeza Mohammad dormía como un lirón.

Jorge abrió las cortinas bruscamente y una débil ráfaga de luz se apoderó de la habitación.La noche estaba cayendo y Jorge había perdido el sentido de la hora y el tiempo.

Encendió la luz mientras gritaba, más que hablaba.

-Mohammad, arriba, hora de despertarse…. arrriba.

Willie, asegurate que el Jeque se levante y ya!- ordenó  el asesor a su recién llegado guardaespaldas,que con cara de haber descansado poco tenía la costumbre de estar detras de su patrón siempre que éste estuviera de pie.

Saliendo de las habitaciones y dejando en las manos de Willy el preparar a Mohammad, Jorge se dirigió al elevador,confrontando al guardia.

-A qué hora salió Dinna?

Mirando su lista el guardia respondió concisamente.

-3;15 PM Profesor.

El elevador  llegó y Jorge, seguido esta vez por Bates, marcó el lobby sin decir palabra.

Ya en la conserjería, Jorge mandó buscar al empleado del hotel que estaba de turno a las 3;15 Pm.

-Ud vio salir a la Señora Dinna del hotel? Con quién iba…?

-Oh si, la señora! Le pregunté si quería un carro de los suyos y me dijo que no, que solamente iba a pasear al niño con la babysitter, la nanni ésa que no habla nada más que árabe.

-La nanny-repitió Jorge mirando a Bates que agarró el telefono sin pedirlo y discó un par de números.

-Ya baja dijo Bates.

-Ve a buscarla-gritó Jorge,exasperado e impaciente.

Bates giró sobre sus talones y con movimientos rápidos no esperó por el elevador.

En unos dos minutos la nannie egipcia estaba frente a Jorge.

-A mi suite, todos-ordenó Jorge.

En los salones de la espaciosa suite Jorge, rodeado de tres de sus hombres,interrogaba a la Nanni.

La mujer estaba pálida como un papel, no decía palabra.

Jorge mandó buscar a Alal, uno de los hermanos de Mohammad que en fue traído en pijamas y prácticamenteen peso por uno de los hombres.

-Al al, mi hermano- se excusó Jorge- disculpa los modales de mis hombres pero esto es muy importante.

Pregúntale a la Nanni dónde está Dinna , a qué horasalió del hotel, hacia dónde fue y por qué ella no la está acompañando.

Mientras Jorge hablaba con Alal, la mujer comenzó a llorisquear tapándose la cara. Temiendo un desastre, Jorge se desesperó, desenfundó la Beretta,martilló la pistola y la apuntó directamente a la cabeza de la baby sister.

Sus hombres se paralizaron, pero ninguno movió un pelo.

Alal miró a Jorge,encaró a la nanni y en su idioma, gesticulando hacia la pistola de Jorge, habló.

La mujer,aterrorizada, balbuceó un par de frases, se calmó, después de otras,volvió a detenerse y después de sentir el frio del acero empujado contra sus sienes ,siguió hablando.

Jorge miró a Alal como implorando una explicación.

-Ok-dijo el hermano de Mamad-parece que Dinna le dijo a su seguridad que sólo iba a ir  hasta el lobby del hotel, dio instrucciones a la nanny para que consiguiera un carrito de bebé y salieron las dos del hotel, como a una cuadra a la derecha.

Allí le dijo a Eptisam, que se regresara al hotel y la dejara sola en la rambla de la costa.

Eptisam discutió con Dinna y le dijo que no la podía dejar sola; Dinna la amenazó con mandarla de vuelta para Egipto si no la obedecía.

Eptisam comenzó a volver hacia el hotel y cuando volvió a mirar hacia donde había dejado a Dinna y al niño,vio a un auto negro aproximarse a Dinna, se subieron los dos y se fueron rumbo a la ciudad.

En ese momento Mohammad seguido por Willy entraba a la suite de Jorge.

Jorge tomó a Mohammad por los hombros,señaló a Willy que los siguiera y saliendo de la suite dijo:

-Bates, lleva a Eptisam a su cuarto, de allí que no salgani hable con nadie.

Chuck,un carro abajo, rápido.Vamos.

El trio tomó el elevador y Mohammad aún medio dormido sólo seguía instrucciones.

-Por qué no pasaste por mi cuarto anoche-incriminó Jorge.

-Bueno, me olvidé, estaba cansado y tuve una discusión con Dinna porque cuando llegué tenía manchada mi camisa con rouge….

Mohammad contaba los hechos de la noche anterior mientras que Jorge ,impaciente, contaba los pisos que faltaban para el lobby.

El automóvil estaba listo con el motor andando.

El Corniche convertible amarillo quemó neumáticos bajo las diestras manos de Jorge , que recordando los viejos tiempos al volante, allá en Los Angeles, viró la primera curva a la velocidad extrema que el lujoso automóvil podía soportar.

-Adonde vamos, George?-preguntó Mohammad apretado en la curva por Willy,sentado en la parte opuesta del asiento delantero.

-No se,sólo a ver alguna cosa-respondió Jorge, sin responder.

A dos cuadras escasas del hotel, sobre la playa ,recostado en un árbol, el carrito de bebé azul con moñitos verdes, abandonado, indicaba que algo terrible había sucedido.

Dinna y el único hijo de Mohamad,se habían esfuma do…

Capítulo 7

LA PERSECUCION

La escena dentro de la suite de Mohammad presentaba mas que desolación.En el rostro de Jorge se denotaba una expresión de angustia,impotencia y rabia.

En un sillón, vaso de whisky en mano,soñoliento e impasible, el padre de Mohammad, Shams, dialogaba consigo mismo hablando necedades, como de costumbre, dado su continuo estado de embriaguez.

Faisah,la madre de Mohammad y abuela de Turki, consolaba a su hijo, que yacía en su regazo sollozando, como un niño que acaba de perder su juguete más preciado.

Todos aguardaban el momento en que Turki, el Príncipe emergiera de sus recámaras acompañado de Hend, su esposa y hermana de Mohammad, Matriarca principal del Clan Al-Fassi y responsable de la vida noveau rich de la familia entera.

Jorge pensaba, mirando al vacío de la ventana con dirección a la hermosa costa francesa.

En la antesala un Inspector de la Surete esperaba ansioso para poder entrevistar a toda la familia.

La Policía Secreta Francesa  (SURETE) había sido llama da por Jorge,a pocos minutos de su regreso al hotel luego de haber descubierto la desaparición de Dinna, pero Shams había decidido poner un alto a todas las acciones sugeridas por el asesor de Mohammad hasta que el Príncipe Turki se despertara de su largo descanso.

Habían días en que Turki no salía de sus recámaras por 48 horas.

Jorge no podía esperar tanto.

La puerta de la suite se abrió de golpe y una reluciente y sensual Hend ,sorprendida por la multitud fuera de sus habitaciones,saludó.

-Oh, familia,buen día, buen día, vamos a desayunar juntos..?

Jorge interrumpio el saludo de Hend casi irre verentemente ,tomando la delantera:

-Su alteza, tenemos un problema.Anoche,parece ser, Din na y Turki fueron secuestrados y no sabemos aún por quién ni por qué.Tengo a un Inspector de la Policía Secreta Francesa en mi suite y necesito autoridad para comenzar con el procedimiento adecuado.

Hend escuchaba sorprendida, miró a Mohammad sollozando en el regazo de la madre,prosiguió con la vista auscultando a todos y cada uno de los presentes y terminó sentada frente a su madre Faizah.

-Jorge tiene razon Hend, pero tu padre quiso esperar a que Turki se despertara.

-Qué sabe ese borracho,mi padre; desde cuándo mi padre dice algo que tenga sentido?-preguntó

Jorge, ve, y haz lo que tengas que hacer, y te reportas conmigo personalmente en cuanto termines.

-Si su alteza, muy bien- contestó Jorge saliendo de la habitación.

Caminó hacia la puerta,miró a Mohammad,volvió hacia el sofa que éste compartía con su madre y Hend, lo agarró de la cabeza, le besò la frente y dijo:

-Cueste lo que cueste, yo encuentro a Turki….

En su sala el Inspector Juilliard esperaba ansioso, acompañado por Willy, de pie y de frente al representante de la autoridad francesa.

-Inpector,éste es su exelencia el Profesor Jorge Ciccone- presentó Willy cuando su comandante entró al cuarto.

-Profesor, el Inspector Juilliard, Surete, Paris.

Los dos hombres se estrecharon la mano fuertemente mientras se estudiaban con la mirada.

-Asseie vou- dijo Jorge en un francés casi perfecto señalando al cómodo sillón de la sala.-Inspector Juilliard, primeramente quiero agradecerle la prontitud con que las autoridades han respondido a mi llamada y en segundo lugar necesito conocer si Ud. tiene la autoridad necesaria para todo tipo de operativo en este caso, porque de no ser así tendría que hacer un par de llamadas y asegurarme que Paris le va a brindar todo el apoyo que Ud. va a necesitar…

-Si si- aseguró el detective ataviado con un trench coat y parecido al Inspector Clusseau, por su bigote cuidadosamente cortado.-Usted puede descansar tranquilo que Paris y mis superiores en Cannes y Niza me van a brindar todos los elementos que yo precise para solucionar este caso- agregó.

-Si Ud.  me permite,Inspector , necesito hacer una llamada , sólo se va a tomar un par de minutos.

Dàndose vuelta hacia Willy que permanecía paradojustamente detrás de Jorge,éste dio instrucciones a su guardaespaldas de comunicarse con la oficina del ataché militar de la embajada saudita en Paris, stat.Dijo Jorge.

Willy abandonó la sala y desde la extensión del teléfono en el bar comenzó a comunicarse con Paris.

Unos instantes después, el ataché militar saudita en Paris estaba en la línea.

-Alo, Mohammad?

-Si, coronel, aquí el profesor George.Cómo esta Ud.

-Si, mire, tenemos un pequeño problema y tengo instrucciones directas de su alteza el Príncipe para que Ud.obtenga la colaboración total de la Interpol y Surete para ayudarnos a solucionar este asunto.No, no estoy en condiciones de divulgar cuál  es el problema, pero aqui tengo al Inspector Buillard de la Surette … si si, Buillard…ok. Gracias.

Jorge colgó y prosiguió la conversación con el delegado parisino dándole información acerca de la descripción de las dos personas desaparecidas.

No pasaron más de 10 minutos  que el teléfono volviò a sonar.

Willy le pasó la comunicación a Jorge.

-Oui, oui, Monsieur- decía Jorge.-Tre bien.

Pasando el auricular a su invitado el Inspector de policía.

Sorprendido, éste comenzó a hablar con la persona al otro lado de la línea y por alguna razón , todo lo que decía era si, si, si,…

Al finalizar la conversación un impresionado Inspector de Policia indicó:

-Era el comisionado de Policía de Paris.Acaba de de cirme que cualquier esfuerzo para solucionar este inconveniente de su excelencia es poco.Simplemente me ha dado carta blanca para utilizar cualquier medio a ladisposición del Gobierno de La France para resolver este caso, y que estoy a las ordenes absolutas del Sr. Mesieur Le Professeur George Ciccone.

Con la fuerza y los recursos de la Interpol y de la Policía francesa de su lado,Jorge comenzó a elaborar un plan.

Primero, y basado en los antecedentes de Dinna, el sabía que la posibilidad de ésta de viajar a Italia a encontrarse con sus padres iba a ser muy remota, ya que la distancia era mayor , improbable, aunque no imposible.

El segundo escenario, y el más probable era Bélgica.Los hermanos de Dinna, Lucien y Enzo, residían en Bruselas, adonde se podía llegar relativamente fácil desde Cannes.

La posibilidad de un secuestro había sido descartada desde un comienzo dado que fue la misma Dinna  que planeó su salida subrepticia del hotel, asegurándose que ningún guardia la acompañara y usando a la pobre Eptisam como excusa.

Pero Jorge no podía presentar este esquema a la Surete ni a la Interpol porque allí mismo se le acababan  los inmensos recursos de las dos instituciones policiales.

Una escapatoria civil de una esposa abusada, engañada y desencantada, no necesariamente obedecía a una de las prioridades de acción de la policía internacional europea, aunque esa esposa fuera la de un rico príncipe petrolero.

Había que extender la asistencia de la policía hasta donde aguantara la farsa.

Fotos de Dinna y Turki,copias de los pasaportes de ambos y descripciones de los dos hermanos, fueron presentadas a todas las salidas fronterizas francesas en menos de horas y antes de que amaneciera, el Inspector de la Surete estaba personalmente tocando la puerta del asesor.

Sin dormir, Jorge, acompañado de su jefe,ojeroso y exhausto abrió la puerta  e invitó al policía a entrar.

-Messieur Le professeur, comenzó el detective-parece ser que una persona respondiendo a la descripción de la señora y otra respondiendo a la descripción del niño han abandonado territorio francés,por automóvil, también respondiendo a la descripción dada por usted, con destino a Bélgica, ayer,seis horas después del incidente.

Nuestras fuerzas indican que la orden de arraigo emitida por Interpol llegó demasiado tarde y ya habían recibido  visto para entrar en territorio Belga. Allí, perdimos el rastro pero estamos en el proceso de solicitar su aprehensión ante las autoridades de ese país en cualquier momento……

-No no- dijo Jorge- Ok, déjeme pensar. Sabemos que abandonaron Francia, sabemos que van con destino probalemente a Bruselas,hasta aquí,todo está bien.

Gracias Inspector, su ayuda ha sido invalorable y me voy a encargar personalmente de hacérselo conocer a sus superiores a través de nuestra representación en Paris.

Apretando la mano del inspector, que quedó atónito ante la reacción del asesor, Jorge lo acompañó hasta la puerta y con una sonrisa y palmándole la espalda, indicó..

-Bien,quiero que suspenda toda busqueda inmedia tamente. De aquí en adelante, yo me encargo. Gracias otra vez por sus esfuerzos y su asistencia ,invalorable por cierto.

Adieu.

Ya con una posible solución en la mente, Jorge cerró la puerta detras de sí y se volvió hacia Mohammad.

-Ya está, fueron a Bruselas a la casa de Enzo y  Lucien Bilinelli,los hippies hermanos de Dinna.

Mohammad reaccionó y se incorporo en la silla.

-Jorge, llama a Faizah, ella se va a alegrar de escuchar las novedades.

Jorge salió de sus habitaciones dejando a Mohammad en compañía de Willy y dirigiéndose a la suite Real, dondeHend y Turki se alojaban.

Tocó la puerta levemente y entró sin esperar contestación.

El hombre  de guardia en la puerta ni pestañó, sabiendo que el Profesor tenía acceso único al Principe, sin discu sión.

En el interior de la suite había unos carritos recién llegados del room service, repletos de comidas.Jorge no había comido desde el día anterior en que su desayuno fue interrumpido.

Miró los carritos y no se atrevió a nada cuando la voz de Hend lo recibió.

-Hola, George, pasa, pasa, el Príncipe ya sale a desa yunar, te quedas a comer con nosotros, no?

Hend lucía un conjunto de cama que Jorge  recordaba haber escogido él mismo unos días antes cuando fue de compras con Faisah,sólo que en el cuerpo de la princesa lucía simplemente espectacular.

Con volados blancos de seda, completamente trans parentes,casi con los senos desnudos,y dejando entrever unos muslos exquisitos,Hend se aproximó al joven asesor notando que éste quedaba atónito ante su desnudez.

-Oh, te gusta mi deshabillle ? Fue el que tu escogiste, no? Tienes buen gusto George, y me cuentan que eres muy sinverguenza con las chicas ah…?

Hend giró en sus tobillos y el conjunto se abrió lo suficiente para exponer sus piernas,largas y sensuales ante la  vista de su admirador.

Hend tenía unos 27 años; una mujer en la plenitud de su sexualidad, con un marido que pasaba la vida más acompañado por una botella que por su esposa.

Jorge bajó los ojos y no contestó.

Turki entró en la sala vistiendo una toga blanca, impecablemente planchada, y recibió a Jorge con los brazos abiertos, invitándolo a sentarse y acompañarlos a desayunar.

Jorge accedió y se aseguró de escoger un asiento que estaba al lado opuesto del de Hend, obstruyendo su vista de la semi desnuda y voluptuosa princesa.

Durante la comida, provista de manjares transportados desde Paris y hasta Arabia Saudita,Jorge explicó a los príncipes la estrategia de su plan.

Al finalizar, Turki, personalmente, dio instrucciones a su entonces Jefe de Seguridad para que utilizara todas las representaciones diplomáticas que fueran necesarias asi como el equipo, incluyendo el transporte aéreo real que estaba estacionado en el aeropuerto internacional de Niza, en el transcurso de su plan de rescate.

Completamente satisfecho con su desayuno en más de una forma, Jorge volvió al centro de operaciones en que sus habitaciones se habían transformado y le dio las novedades a Mohammad.

Para ese entonces, Faizah y Hoddah, la madre y hermana de Mohammad, ya lo estaban acompañando.

Luego de escuchar al empleado de su hijo, Faizah le entrego un portafolio cargado de dinero de diferentes denominaciones y bendiciéndolo en nombre de Alah, lo despidió en el umbral de la puerta.

Capítulo 8

BIENVENIDO ,EXCELENCIA

 

Un portafolio en la mano derecha cargado de libras esterlinas, pesetas ,francos suizos y franceses,dólares y hasta monedas de oro mientras que en la izquierda,el atach que normalmente cargaba Mohammad con todas las tarjetas de crédito existentes sobre la faz de la tierra.

Sin equipaje más que los dos maletines, el asesor privado del Principe Turki,munido de una carta firmada por este con el sello real saudita, partió hacia el aeropuerto Internacional de Niza en el asiento trasero de una limusina dirigida por uno de sus hombres.

Junto a él Willy, su leal guardaespaldas, quedaba a cargo del equipo con instrucciones especiales de asegurar la condición de Mohammad ,que iba a necesitar de su compañía en ausencia de Jorge.

Llegando al aeropuerto,Philippe el delicado y introvertido chaufeur francés que Jorge había contratado en Cannes para aliviar la labor de sus hombres,cargó los dos maletines a bordo del Lear Jet de 6 pasajeros que aguardaba en el Runway,luciendo los colores sauditas de las espadas cruzadas en fondo verde.

Una azafata elegantemente ataviada,con acento bri tánico, recibió al joven asesor extendiendo un brazo hacia el interior del  jet ejecutivo en el que, nada menos que Turki, había llegado a Francia.

-Bienvenido Excelencia.

Jorge se detuvo y su primera intención fue la de dejar lugar a quien en otra oportunidad lo seguía,pero se dio cuenta de que en ese momento él mismo era el centro de todas las atenciones.

Entrò en el Jet seguido por Philippe.

La atractiva azafata le sonrió y con una bandeja en mano le ofreció una copa de  Crystal y unos bocadillos de caviar.

Casi de inmediato se abrió la puerta de la cabina y un piloto inpecablemente uniformado se cuadró al estilo militar y saludó:

-Su excelencia: mi nombre es Capitan Murray, Jackson Murray. Destino, por favor.

-Bruselas, Bélgica-respondió Jorge, devolviendo el saludo militar al piloto que regresó a su puesto.

Poco tiempo despues  aterrizaban en la capital Belga.

Philippe habia radiado instrucciones en avance para asegurar el transporte terrestre y habitaciones presi denciales en el Hilton de Bruselas, uno de los más lujosos hoteles de Bélgica.

Inmediatamente después de aterrizar, una limousina Cadillac negra se aproximó a la escalera del avión.

Un oficial con el uniforme de la inmigración local estampó el pasaporte uruguayo del visitante y  sin pasarpor aduana salieron del aeropuerto con destino al centro de la ciudad.

El viaje en automóvil al centro fue casi tan largo como el del jet  desde Niza.

Ya instalados en el hotel Brussels Hilton, Jorge y Philippe salieron a comprar algunas ropas, ya que hacía bastante frio comparado con la Riviera francesa.

Antes de salir del hotel, Jorge llamó a la embajada de Arabia Saudita en Bruselas para enterarse que el agregado militar se encontraba de viaje en Ryadh. El  embajador tomó la llamada.

-Aquí, Mohammad Sharara, para servirlo, en qué lo puedo ayudar?

-Embajador, le habla el asesor de su alteza real Príncipe Turki ibn Abdulaziz, tengo una carta personal de su alteza para usted y me gustaría verlo esta noche a las 7 en mis habitaciones, de ser posible.

La respuesta no se hizo esperar y el asesor colgó el auricular sin más diplomacia..

A las siete horas en punto la conserjería del hotel anunció el arribo de su excelencia, el embajador de arabia saudita. Jorge autorizó la entrada del diplomático y pidió a Philipe que, luego de servir un par de copas, se retirara a sus habitaciones dejándolos solos para conversar.

Después de las presentaciones de rigor, Jorge entregó al embajador la carta escrita en árabe, de puño y letra, por el Principe Turki, Vice Ministro de Defensa de Arabia Saudita y Hermano del rey Fahad.

El embajador leyó vehementemente el documento y no ocultando su orgullo y sorpresa expresó su apoyo incondicional en todo lo que fuera necesario .

-Sr. Profesor, no se cuál es su misión aquí, en Bélgica, pero le aseguro que en mi vida soñé con servir directamentea su alteza o a la familia real de esta manera, estoy tremendamente  honrado de que se me haya escogido a mi para tal tarea.

-Si, si- dijo Jorge,llamándolo por su primer nombre.

Un momento por favor.

Enseguida llamó a Philippe que descansaba en el cuarto contiguo.

-Philippe, por favor ponte en contacto con la suite de su alteza el Príncipe, en Cannes, necesito hablar con él .

-Muy bien profesor- contestó Philippe, dirigiéndose al teléfono del bar de la suite.

Después de pedirle a la operadora la conección, Philippe pasó el auricular a Jorge.

Al otro lado de la línea Mohammad contestó el teléfono.

Jorge, pretendiendo hablar con el príncipe,le dio a entender lo mismo a Mohammad que siguió con la farsa.

-Su alteza, disculpe que lo moleste  en este momento, pero estoy aquí en Bruselas en compañía del Embajador Sharara, que graciosamente me ha venido a recibir al hotel y quería darle mi reporte que …..

Mohammad cortó a Jorge preguntando

– George, quieres que me haga pasar por Turki…?

-Por supuesto su alteza, por supuesto, ésa era exactamente mi intención…. si, si.

-Bien , voy a comunicar sus òrdenes al Sr. Embajador aunque no creo que sea necesario porque èl ya ha ofrecido sus servicios en forma incondicional y muy por demás cortezmente, su alteza….

-Bien, aquí está el embajador.

Sr. Embajador, su alteza real Príncipe Turki ibn Abdulaziz.

El embajador con el teléfono en la mano, y visiblemente nervioso, comenzó a hablar en árabe con quien él creíaera el Principe Turki.

Mohammad, calculó Jorge, al otro lado de la línea estaba haciendo de las suyas ,probablemente imitando a su cuñado y dándole instrucciones al embajador de que tomara cuenta de todo lo que su asesor privado y jefe de seguridad necesitara.La conversación, que sólo duró un minuto,fue muy fructífera ya que el embajador se incorporó, demostrando orgullo de haber hablado con Turki, y nuevamente ofreció los servicios de su entera misión diplomática

Un par de cervezas mas tarde en que la camaradería parecía ser el común denominador entre los dos hombres, Jorge trató delicadamente de explicarle a su visitante el motivo de su visita y el caracter de su” misión”.

-Como Ud. verá- dijo- los hermanos de Dinna, conocidos por su adicción a las drogas, probablemente utilizaron un momento de disparidad de su hermana para convencerla de que abandonara a su marido, secuestrando al niño y trayendo a ambos a Bruselas. Yo en ningún momento creí que Dinna podria acostumbrarse a una vida de gente común y corriente después de haber estado en el seno de la Familia .De todas formas-continuó Jorge- Dinna está aquí, en Bélgica, y mi misión es rescatarla de las garras de sus hermanos que probablemente quieren chantajear a la familia o algo por el estilo.

Sharara seguía la narración de la historia con una avidez extraordinaria,sin distraerse ni un instante.

Antes de finalizar Jorge su exposición, Sharara lo tomó por el brazo, se acercó a él como quien va a contar un secreto y casi murmurando le dijo:

-Profesor,yo tengo un par de palestinos en la Misión.

Mi plan , los encontramos, los seguimos , una vez que sabemos dónde están, mis palestinos irrumpen en laresidencia, agarran a Dina y al niño, los traen a la limusina

con placas diplomáticas donde yo los voy a estar esperando y de allí directo a la Misión, después al aeropuerto a un avión militar saudita y…punto aparte, se acabó la historia.!

A Jorge le corriò un escalofrio por la espalda. En un instante Sharara habìa conspirado para violar media docena de leyes.

-Y si alguien ofrece resistencia, preguntò Jorge sorprendido por la elocuente presentaciòn del diplomàtico” James Bond”…

-Bueno, para eso estàn los palestinos ,ellos son capaces de cualquier cosa, estàn bajo mis òrdenes y me han jurado lealtad, crèame Profesor, ellos morirìan por la causa…

Jorge pensò un instante y tratando de no ofender al reaccionario Sharara ,dejò el plan para una ocasiòn futura indicando que primero tendrìa que agotar otros recursos existentes.

Con ese entendimiento acompañò a Sharara hasta el lobby del edificio, èste se dirigiò hasta el escritorio central del hotel,pidiò para hablar con el gerente y despuès de presentarse como embajador plenipotenciario del Reino Saudita ,le dio instrucciones al gerente que ninguna cuenta del Sr. Profesor en la suite presidencial fuera a ser presentada a èl, sino que se comunicaran con la embajada, el propio embajador se harìa responsable por las mismas.

Asimismo dio instrucciones a su chaufeur que inmediatamente de dejarlo e èl regresara al hotel y se pusiera a las ordenes del Profesor.

La llamada a Canes habìa surtido el efecto que Jorge deseaba.

Inmediatamente despuès de desayunar Jorge y Philippe se dirigieron al centro de la ciudad para contratar los servicios de un detective privado. Le proporcionaron la direcciòn  de Lucien en Bruselas y dieron instrucciones de que querìan una estricta vigilancia en la residencia, así como fotos de todos los individuos que entraban y salían de la misma.

Una vez completada esta operaciòn los dos se dirigieron al centro de la ciudad donde estaba localizada la pequeña tienda de Jeans,propiedad de los hemanos Bilinelli.

Al llegar, Jorge estudiò las inmediaciones,creando en su mente un panorama, por si acaso fuera necesario en caso de una huìda imprevista.

La tienda de ropas era pequeña.Se vendìan jeans con un corte moderno y adornos de diferente tipo.

Jorge entrò ,portafolio en mano.El otro estaba en la caja fuerte del hotel.De espalda, Enzo Bilinelli ostentaba un cabello largo por los hombros, sucio y mal arreglado.

Lucien no estaba en la tienda o por lo menos no estaba a la vista.

Jorge habia conocido a Lucien en su fugaz visita a Los Angeles cuando Jorge lo “deportò” despues del incidente en el restaurante àrabe en que el padre de Mohammad querìa al Belga-Italiano muerto.

Enzo, no obstante, no conocìa a Jorge ni habìa hablado con èl en ninguna oportunidad.

Buenas tardes señor, dijo Jorge con un acento francés.

Enzo girò  sobre sus talones y con una cara de susto respondiò en forma casi inaudible.

-Si, señor. En què lo puedo ayudar?

Evidentemente, el tipo de cliente que entraba en la tienda de los hermanos de Dinna no vestìa trajes de diseñadores franceses de màs de 1000 dòlares ni zapatos de 700.

Inmediatamente Enzo calculò que el fin de sus dìas habìa llegado y con un evidente nerviosismo se moviò hacia el fin del mostrador que servìa de mesa de cortar telas.

-Si, Si..-preguntò nuevamente.

-Yo soy el profesor Jorge Ciccone, Sr. Bilinelli.Està Lucien, por favor?

-No, no, èl no està ,pero no tarda en venir.Si… en cualquier momento llega, no demora…

Al notar el nerviosismo de Enzo, Jorge lo mirò fijamente a los ojos,puso su portafolio encima de la mesa y lo abriò enfrente de Bilinelli.

Al ver que Jorge abrìa un portafolio frente a èl y sin saber las intenciones de quien tenìa no muy buenas referencias, Enzo dio un paso atràs.

Jorge lo tranquilizò, girò el portafolio para que la vista de Enzo observara el contenido y lo volviò a cerrar.

-Aquì hay 500 mil dòlares en efectivo para ti, si con vences a tu hermana a volver con su esposo, por las buenas. Independientemente de lo que Lucien haga, Enzo, sòlo para ti-terminò diciendo Jorge mientras abandonaba el local.

Antes de salir y desaparecer ràpidamente Jorge le indicò a Enzo que al dìa siguiente volverìa a la misma hora.

-Have a nice day! – concluyò Jorge.

Rumbo al hotel, Jorge y Philippe se detuvieron en una tienda de articulos fotogràficos y compraron una costosa càmara alemana con lente telescòpico,un par de bino culares y un poderoso telescopio capaz de observar la carie de una muela a 15 bloques de distancia.

-Sòlo en caso de que se precise- dijo Jorge mientras pagaba con una American Express Gold que ostentaba el nombre de Mohammad AlFassi.

En el hotel Jorge hizo una llamada para Cannes a los efectos de reportarse con Mohammad, quien calculò estarìa ansiosamente esperando sus novedades.

Primero hablò con Hend y quedò de acuerdo con laPrincesa en que serìa mejor aguardar a ver si su presencia surtìa efecto antes de proseguir con un plan similar al de Sharara.

Tambièn convenciò a la Princesa de que un viaje a Bres cia, Italia, serìa conveniente para ganar la simpatìa de los padres de Dinna,que residìan en esa provincia a unos cuantos kilòmetros de Milàn.

Con Mohammad la cosa no era tan simple.Todos y cada uno de los detalles, desde el momento en que Jorge se levantaba de la cama hasta la hora de irse a dormir, tenìan que ser relatados a joven sheikh.Mohammad querìa saberlo todo.

Esa noche Jorge, acompañado por su sombra, Philippe, compartiò una cena en la residencia del embajador. Agasajado por èste y su esposa, disfrutò de una exquisita comida àrabe, buenos vinos y conversación animada que en su mayorìa eran preguntas acerca de la Familia.

Jorge inventò, exagerò y terminò dejando a su audiencia estupefacta y admirada.

Terminada la cena Mohammad Sharara se excusò con su esposa con el pretexto de acompañar a su invitado de vuelta al hotel.

Jorge dedujo que el camino que el chaufeur estaba tomando no era el de regreso al Hotel, pero no dijo nada, conociendo la mentalidad de su gracioso” Host”.

Llegaron a un elegante edificio en las afueras de la ciudad.

El embajador le pidiò a Jorge que dejara a Philippe  hacerle compañìa a su chaufeur mientras escoltaba a su invitado al interior del lujoso edificio.

En el ascensor, Sharara marco el Penthouse,denotando que tenìa absoluto conocimiento de adònde se dirigìa.

Haciendo comentarios acerca de la excelente cena y lagracia de la esposa del diplomàtico, Jorge no perdìa oportunidad de observar sus alrededores.

En el Penthouse la puerta del elevador se abriò en el mismo departamento indicando que se trataba de una residencia que ocupaba todo el piso.

Una mujer que sòlo se ve en pelìculas de James Bond o en los cemnterfolds de alguna revista especializada en bellezas incomparables, los recibiò con una sonrisa.

Elegante y costosamente ataviada la mujer de nombre Shama, los invitò a pasar con un gesto ùnico, inclinàndose ante Jorge,

-Su Excelencia,bienvenido a mi humilde residencia…

Nada tenia de humilde.Un suntuoso hall de entrada adornado por un impresionante candelabro de cristal de Murano,colgantes cortinas de terciopelo fuscia y muebles evidentemente diseñados especialmente por alguien con muy buen gusto.

Los dos hombres se sentaron en el living room enga lanado por un Stainway de cola y un bar completo con todas las bebidas habidas y por haber.

Casi de inmediato una joven rubia, vistiendo un uniforme de mucama tremendamente corto y sexy, se presentò con unos bocaditos junto a una bandeja de copas recièn servidas de champagne francès.

Shama se excusò indicando que regresarìa en un instante y lo hizo acompañada de otras dos hermosas mujeres.Una de aspecto de medio oriente,Raquel, y la otra eviden temente francesa, Anni.

 

Jorge y Mohammad se pusieron de pie y las dos chicas nuevamente,al igual que la primera, hicieron una solemne reverencia ante Jorge:Su excelencia….dijeron , inclinàn dose.

Raquel se sentò al lado de Jorge y mientras aceptaba una copa de champagne de parte de la mucama,posò su brazo izquierdo detràs de Jorge indicando un acercamiento que no dejaba duda alguna.

En ese momento el asesor se convenciò de que su  nuevo aliado sabìa tratar a sus camaradas de armas.

La noche era joven y la tarea del dìa estaba completa.De todas formas Jorge no podìa darse el lujo de sobreestimar la actitud del embajador y dejar que èste fuera con cuentos a Cannes y diera la impresiòn de que èl no estaba cumpliendo con su deber.

Entre una y otra copa de licor Mohammad se aproximò a Jorge y casi susurràndole al oìdo,dijo:

-Profesor,le agradecerìa que no mencionara nada de èsto al Prìncipe, porque Ud. sabe…

Jorge lo interrumpiò, y agarràndolo por el brazo, contestò:

-Mohammad, la cena de hoy con tu esposa fue magnifica ,y lo ùnico que lamentè fue que se hubiera terminado la velada tan pronto.Me fui al hotel a descansar y te vi solamente en la mañana…

-Sharara sonriò con aprobacion y los dos se viraron a atender a sus hermosas compañeras.

Raquel se incorporò y tomando de la mano a Jorge lo escoltò hasta una habitacion contigua dominada por una inmensa bañera-jacuzzi estilo romana que impresionaba la vista.

Al llegar al borde del lujoso aparato el vestido cayò en una pieza y descubriò un cuerpo perfectamente contorneado,quemado por el sol y casi sin ninguna marca de biquini

La invitacion de la belleza en silencio, inclinando la copa hacia el jacuzzi, fue todo lo que Jorge necesitò paracomenzar a sacarse la ropa.

Nìtidamente colocada en un perchero de cedro cerca de la puerta aùn abierta, las prendas de vestir de Jorge colgaron en un abrir y cerrar de ojos.

Cuidadosamente se introdujo sin pudor alguno en la bañera donde lo aguardaba Raquel acariciando sus senos con una esponja y las burbujas de jabòn aromàtico.

En ese momento entrò en la habitaciòn Shama,envuelta en una toalla azul que apenas le cubrìa parte del cuerpo.Lanzó la toalla hacia un lado y penetró con la pareja en la tina.

Las dos mujeres se comenzaron a enjabonar el cuerpo mutuamente y al llegar a las partes genitales, sus ojor se tornaron en expresion vívida de exitación

Jorge observaba mientras saboreaba el resto del conte nido de la copa dechampagne.

Inesperadamente,la joven y atractiva mucama entrò sin anunciarse portando una botella en la mano y volviò a llenar la copa de Jorge con una sonrisa invitante, mientras se agachaba dejando al descubierto que no poseìa ropa interior bajo su cortìsima falda.

Distraìdo por un instante Jorge recuperò sus sentidos y volviò a atender a la acciòn a su lado entre las dos hermosas mujeres que ya estaban pròximas al orgasmo, acariciàndose mutuamente.

Delicadamente y tratando de no interrumpir tan peculiar escena, el joven y  viril asesor real acariciaba a las dos ninfas,pasando sus dedos por los senos, y deslizando la boca en la nuca y la espalda de Raquel.

 

Sin descuidar las atenciones de su compañera, Raquel girò hacia Jorge besàndolo tiernamente en los labios, mientras que su amiga , con las manos bajo el agua, rendìa en èxtasisal ùnico hombre de la escena.

Las dos mujeres ledieron una noche inolvidable al visitante que sòlo abandonò el recinto con las primeras luces del dìa.

Mohammad ya habìa partido sin despedirse y Jorge no se ofendiò

Capítulo 9

 

ITALIA,BELLA ITALIA.

 

La segunda visita a la tienda de los hermanos Bilinelli fue màs breve que la primera. La actitud amenazante y belicosa de Lucien, quien odiaba a Jorge por lo que este habìa hecho durante su visita a Los Angeles, convenciò al joven asesor de que no irìa a producir ningùn tema favorable.

Dejando instrucciones con el detective para que le mandara las fotos y los reportes a diario, y los telèfonos de donde encontrarlo, Jorge preparò la salida de Bèlgica con destino a la tierra natal de sus antepasados, Italia.

Era su primer viaje a la cuna de los Cèsares, la pasta, el Papa y el Gran Duomo.

El jet se deslizò por las pistas del Leonardo Da Vinci marcando la segunda etapa del rescate.

El plan de Jorge , previamente aprobado por Hend en pri mera instancia, y por Mohammad despuès, era el de encontrarse con la familia de Dinna. Como italianos,pen sò, la familia no va a estar muy a gusto con la idea de Dinna de fugarse del lado de su esposo, llevàndose al hijo de la pareja, pràcticamente de rehèn.

Sobre todo cuando se trataba de que su hija se habìa casado con un prìncipe que ya les habìa mandado un Cadillac de regalo.

En Roma Jorge se tomò dos dìas de «vacaciones» llamando a Mohammad y dicièndole que estaba siguiendo una pista.

En Bruselas, de acuerdo con el detective apostado fuera de la residencia de los hermanos Bilinelli, habìa unos movimientos extraños .

Una mujer, supuestamente la concubina de Lucien, habìa sido vista en el supermercado de la vecindad comprando productos Gerber ,para alimentar niños,y panales.

Los Bilinellis no tenìan hijos…

Jorge estaba seguro de que a pesar de que Dinna no habìa sido vista estaba oculta en la residencia. Y mientras eso ocurriera, el podìa seguir viajando por Europa a placer, por lo menos disfrutando de unas «vacaciones».Todos necesitamos un poco de espacio, pensò màs de una vez. Dinna se està tomando el suyo.

La voy a dejar vivir por unos dìas màs, despuès,veremos.

En Roma Jorge visitò la Basìlica de San Pedro y quedò maravillado con las obras de arte.

El Papa estaba ocupado.

Al tercer dìa partiò hacia Milàn, en vuelo directo.

Al llegar al aeropuerto internacional del centro industrial milanès, ya estaba la limusina esperando. Fue directamente al Hotel Prìncipe de Savoia donde ocupò una de las suites  màs hermosas de la industria hotelera europea.

Instalado en su suite comenzò a planificar el viaje a Bèrgamo, Brescia, y especialmente al pueblo donde vivìan los padres de Dinna¨Erbanno di Darfo¨.

Una pequeña localidad en medio de montanas alpinas, conocido por sus termas medicinales, Erbano di Darfo es comùn y generalmente frecuentado por gente ya de edad que buscan en sus termas el alivio a males reumàticos.No precisamente el tipo de gente con la que Jorge se sentìa a gusto  de frecuentar.

No obstante la presentaciòn de Philippe , que tampoco sentìa gran emociòn por viajar màs de dos horas en automòvil para llegar allì, Jorge ordenò hacer todos los arreglos pertinentes para el viaje,no sin antes comunicarse con Cannes y reportarse con Hend y Mohammad.

-Precisas dinero George-preguntò la princesa?

-No, su alteza, estoy haciendo algùn que otro sacrificio-replicò Jorge- pero todo sea por la causa.

Hermosos paisajes a travès de los alpes italianos descansaron al asesor y a su secretario Phillippe, que dormìa profundamente en la Mercedes Benz.

A unos pocos kilòmetros de la ciudad se detuvieron en una hosterìa de la localidad para almorzar. Los platos tìpicos caseros del lugar, asì como un Pinot Griggio que saborearon con placer, les elevò el ànimo para continuar una media hora extra de viaje.

La residencia de los Bilinelli era modesta,simple.

No reflejaba que su hija estuviera casada con Mo hammad Al-Fassi.

Los Bilinelli ya conocìan a Jorge desde su viaje a Los Angeles donde fueron agasajados y llevados a todos lados por el secretario privado de su hija , al asistir a la graduaciòn de bachillerato de Dinna,tìtulo adquirido porJorge en su oportunidad pero desconocido por los padres.

El padre de Dinna, Abramo, sufrìa de una infecciòn pulmonar producida por sus años de trabajo en minas de carbòn ,cerca de su pueblo. El mal era crònico y no tenìa cura. Los dìas de Abramo estaban contados y no habìa salida.

Tocò la puerta de enfrente y una sorprendida mujer que Jorge reconociò como la suegra de su jefe  la abriò.

-Signore George! – exclamò la señora Bilinelli.

Con una sonrisa Jorge entrò y dio un abrazo y un beso en la mejilla a la mujer.

-Abramo,Abramo- llamò ella mirando hacia el fondo de la casa.

Abramo apareciò y tambièn sorprendido abrazò a Jorge, sin entender el motivo de la visita.

Despidiendo a Philippe con instrucciones de asegurar alojamiento en el mejor hotel de la zona, Jorge se sentò en la sala para conversar con los Bilinelli.

-Esta bien Dinna, Signore, que ha sucedido?- parlaban en italiano.

Jorge,esforzando sus aptitudes polìglotas y avergonzado por no dominar mejor la lengua ancestral de su familia, tratò de comunicarse lo mejor que pudo.

En poco tiempo presentò la situaciòn ante la pareja de casi ancianos, y el padre de Dinna meneaba la cabeza reprobando la actitud de su ùnica hija mujer en abandonar a su esposo.

Jorge consolaba a Abramo que ya soltaba una làgrima , producto de la emociòn y  de la enfermedad que habìa aumentado su sensi bilidad.

En una hora Philippe regresò y los Bilinellis convidaron a Jorge a cenar con ellos esa noche, a lo que èste aceptò con gusto.

Indicando que se irìa a refrescar al Hotel de las termas,donde Philippe habìa asegurado las mejores habitaciones disponibles den el pueblo,Jorge partiò en su impresionante limusina ante la mirada incrèdula de los vecinos inmediatos a la residencia de los Billinellis.

Entrada la noche,despuès de cambiarse de traje y de un refrescante baño en las termas naturales del hotel, Jorge acudiò a la cita con los suegros de su patròn.

Un plato de antipasto local acompañado con un pollo tetrazzini y por supuesto,pasta,deleitaron al joven uruguayo.

La madre de Dinna, Luisa, durante su visita a Los Angeles el año anterior, habìa convidado a Jorge a su casa a cenar, cosa que hizo sin pensar que algùn dìa pudiera ocurrir.Pero tratàndose del Profesor, todo era posible .

Allì estaba sentado en el comedor,alabando las aptitudes culinarias y el vino casero de la familia Bilinelli.

Finalizada la cena, y con la promesa de retornar al dìa siguiente para discutir la tàctica a emplear con Dinna y sus hermanos,

Jorge se retirò a su hotel.

La primera llamada fue a Mohammad que esperaba ansioso,ya que no habìa recibido comunicaciones de su asesor en dos dìas.

-Los padres de Dinna estàn con nosotros 100 por ciento y dispuestos a viajar a Bélgica para convencer a su hijade volver con su esposo,donde ella debe de estar-dijo Jorge para alegrìa de Mohammad.

-Bien Jorge, ahora tu debes de visitar al resto de la familia, las tìas,los primos,las primas y hablar con todos, y si es preciso traerlos a todos para Bèlgica.

-Ok- asintiò Jorge despidièndose.

En sus habitaciones Jorge se tirò en la cama a pensarmientras que Philippe ya descansaba en su cuarto.

La puerta tocò y una chica de unos veinte años pidiò permiso para entrar , portando unas dos o tres toallas para el baño.

-Adelante signorina- dijo Jorge.

-De dònde viene el señor?-preguntò curiosa la joven y hermosa italianita.

-De Hollywood, California,contestò màgicamente Jorge.

-Hollywood?California!-exclamò la muchacha mientras se le encendìa el rostro de sorpresa.-Hasta aquì, Erbanno di darfo  ?

-Si,es que vengo en una misiòn muy especial.

-Oh, el señor viene a visitar a la familia Biolinelli. Los vecinos me contaron que la signorina Bilinelli està casada con un prìncipe, verdad?

-Algo asì,algo asì-contestò Jorge pensando en la sencillez  de la joven mujer.

-Bueno, signore, si algo se le ofrece, per favore , me llama de inmediato, yo soy la sorella del dueño de la posada,vivo aquì y trabajo con mi familia.

-Bien, bien-contestò Jorge con una sonrisa, incorporàndose .

Se acercò a la muchacha y tiernamente le dio un beso en la mejilla.

Ruborizada y sin saber què hacer la joven tropezò con un banco que estaba en el camino de su salida y se despidiò amablemente.

Jorge se sonriò hacia adentro.

Dio media vuelta, volvió a la cama y se durmiò profundamente hasta

la mañana siguiente.Despuès de una reconfortante sauna en las instalaciones del Hotel Jorge se trasladò a la residencia de los Bilinelli para seguir con su misiòndiplomàtica.

La novedad era que Abramo se habìa contactado con sus hijos en Bélgica, los que le habìan pintado un panorama muy diferente al de Jorge.

Al enterarse de la presencia del secretario de Mohammad en el pueblo donde sus padres residìan, Lucien, principalmente,les advirtiò que Jorge era muy peligroso, un gangster casi, y que sus vidas corrìan peligro.

Ante este panorama,Jorge decidiò actuar ràpidamente y convenciò a los Bilinelli a trasladarse a Francia, donde se encontrarìan con la familia y luego a Bruselas,para hablar todos juntos con Dinna y tratar de solucionar los problemas de la pareja.

No sin reservas la pareja de ancianos accediò a la idea y de inmediato Jorge los trasladò a Milàn, alojàndolos en el lujoso  hotel Savoia por la noche y partiendo hacia Cannes  a la mañana si guiente.

En  Cannes Mohammad habìa preparado una recepciòn casi presi dencial para sus suegros, a los que en privado con Jorge se referìa como «campesinos sin cultura».

Una delegaciòn de seis automòviles, todos importados, esperaba a la llegada a Niza ,guardaespaldas y hasta una escolta policial motorizada precediò a la caravana transportàndolos hasta el Hotel

Martinez Concorde.

Habitaciones de lujo en un piso diferente al del Príncipe habìan sido preparadas para la pareja, y un festìn de comida estaba servida en sus suites a la llegada.

Mohammad recibiò a Jorge como un hèroe que retorna de la guerra.

Faltaron sòlo las condecoraciones.

En privado Jorge y Mohhamad conferenciaron por horas, estudiando estrategias y procedimientos.

Jorge convenciò a Mohammadde mantener a los Bilinelli por unos dias en Canes,pero la inesperada partida de Turki de vuelta a Arabia Saudita, forzò al grupo a volver a Paris y dejar  Cannes como el centro de operaciones.

Mientras Mohammad se «mudaba « de ciudad hacia la Ciudad Luz, capital de Francia,Jorge volvìa a Italia a traer aùn màs miembros de la familia Bilinelli, para apoyar y mejorar su posiciòn frente a los hermanos Bilinelli en Bruselas.

Mohammad se instalò en el Plaza Athenee, uno de los hoteles mas aristocràticos de Francia, mientras Jorge iba camino a Brescia.

LLegando a su anteriormente visitado hotel en el pequeño pueblo, Jorge le dio como regalo a la  joven camarera , un reloj de oro original Cartier, que habìa comprado en el Lobby del Martinez Concorde y cargado a la cuenta de Turki.

La joven italiana quedò deslumbrada ante tan inesperado regalo por parte del apuesto extranjero y a la mañana siguiente se lanzò en sus brazos ,dàndole un abrazo  cariñoso,que màs tarde se tornò en una tòrrida noche de besos y pasiòn.

Jorge y Philippe llegaron casi a la media noche, encontrando que las mismas habitaciones que habìan ocupado dias atràs  habian sido preparadas para ellos.

Sofìa,la hija del dueño, no estaba en la recepciòn cuando arribaron ,en su lugar la madre de la joven atendìa el frente del establecimiento.

-Oh signore – exclamò a la llegada de los dos viajeros-recibì el telefonema de Paris y sus habitaciones estàn preparadas.

Por la mañana su desayuno estarà listo,como ordenaron, a las 8 y me tomè la libertad de prepararles unossandwiches y refrescos para esta noche.Todo està en sushabitaciones.Gratzie!

Agradecido,Jorge dejò en manos de la amable senora un pequeño paquete con un sobre con el nombre de Sofìa y se retirò a descansar a sus habitaciones.

A la mañana siguiente ,8 en punto, la puerta se abriò despuès de un leve toque a la misma y Sofìa, reluciente el rostro y el puño izquierdo con un Cartier original con oro y diamantes,entrò portando una bandeja con jugos frescos, Jamòn prosciuto, frutas y pan recièn horneado en la casa.

Colocò la bandeja ordenadamente sobre una mesita cerca de la cama y sentada en el borde, sin palabras, abrazò a Jorge con una sonrisa  inigualable.

Jorge la mirò y le dijo que no era necesario que agradeciera nada. El obsequio era como muestra de agradecimiento por las atenciones de que habìa sido objeto en su visita anterior.

Sofìa insistiò en preparar una cena para Jorge esa misma noche y los dos acordaron encontrarse a las 9.

Jorge almorzò en casa de los parientes de Dinna- dos tias, tios y una prima- contàndoles de la recepciòn que el Prìncipe habìa brindado a sus suegros en Cannes y que ahora, en Paris, habìa extendido la invitaciòn a toda la familia.Quien quisiera viajar a Paris ,era bienvenido.

Bienvenutto, exclamaban los parientes, emocionados.

Ante tal recepción a su propuesta, Jorge organizò la salida para el próximo dìa al mediodía, dándole tiempo a su staff en Paris a efectuar los preparativos necesarios.

El jefe de la familia era un tío, hermano de Abramo, de nombre Antonio, de carácter fuerte, extremamente conservador en sus puntos de vista, Antonio había confiado a Jorge que la actitud de Dinna, en su opinión, no era aceptable;fuera cual fuese el motivo, Dinna no deberíahaber abandonado a su esposo, bajo ningún motivo, repetía,abrazándose con Jorge cada cinco minutos y llamán dolo «Pacían»…

Organizada su salida y cumplida una etapa màs de su misión, exitosamente,Jorge comunicò las novedades a Mohammad y se comunicò con Bruselas para enterarse de los últimos movimientos de los hermanos y especialmente de Dinna.

Las novedades de Bruselas eran que,definitivamente, había un niño en la residencia, ya que las compras de Denisse, la concubina de Lucien, habían dejado en claro que se estaba preparando comida para bebè.

Dinna, no obstante, no había aparecido en pùblico fuera de  la casa.

Jorge también llamò a Sharara, pidièndole que en caso de viajar a Bruselas nuevamente, preparara una recepciòn de acuerdo con sus necesidades.Aprovechò tambien la oportunidad para mandarle saludos a sus contactos,Shama y Raquel, a las que llamaba Jhon y Larry, còdigo secreto entre los dos.

Sharara indicò que sin lugar a dudas darìa los saludos, personalmente…

En su cuarto Jorge descansò un rato y acomodò su portafolio al mismo tiempo que reestructuraba sus pensamientos.

El sabìa que una vez que Dinna accediera a volver con Mohammad su vida iba a ser peor que antes.

Pero era su trabajo.El tenìa una responsabilidad que cumplir. Lealtad era una prioridad absoluta en la vida del joven uruguayo y sabìa que habìa siempre una lìnea que cruzar.Pero, cuàl era esa lìnea?

La campana de la iglesia cercana tocò las nueve.

Ataviado en un tuxedo de Stefanno Ricci original,camisade seda japonesa y un Piaget de 25 mil dòlares, presente  de Hend en Cannes, Jorge escuchaba un programa de radio que tocaba mùsica clàsica.

Un aria de Puccini lo hacìa pensar con profundidad en su vida y en la intensa gama de cosas que le estaban sucediendo.

Recogiendo un frasco de colonia francesa de su maleta y palpàndose delicadamente la cara con el fresco aroma, se mirò en el espejo virò su cara hacia los lados y vio la imagen de quien està en el tope del mundo.

Se preguntò a si mismo si estaba haciendo lo que debìa hacer.

Unos segundos después,al mismo tiempo que tocaban a lapuerta ,se autorespondiò.

-Sì,sì.

Abriò la puerta y Sofìa,vestida en un sencillo pero atractivo vestido blanco,ceñido al cuerpo como un guante de napa,entrò a la habitaciòn,sonriente, señalando su mano izquierda en la que lucìa el flamante presente de la noche anterior.

-Hola, Sofìa, luces hermosa- dijo Jorge recorriendo el cuerpo de la mujer con sus ojos penetrantes.

-Gracias Signore-contestò ella ruborizada ante la mirada de Jorge.

La tomò por la mano  invitàndola a entrar mientras ella decìa que nunca habìa visto a un hombre tan elegantemente ataviado en ese pueblo, sòlo en la televisiòn, agregò.

Con una sonrisa incrèdula y sin ocultar su orgullo Jorge la convidò a una copa de vino procediente de una botella  presente de  Don Antonio, su cosecha particular.

Los dos sentados en la antesala de la habitaciòn, frente a una mesa servida minutos antes por el camarero, conversaron por màs de una hora; Sofìa preguntaba todoacerca de Amèrica y còmo le gustarìa, algùn dìa, poder viajar como Jorge lo hacìa.

Jorge la miraba,observando los rasgos hermosos y frescos de la muchacha, diferente a la mayorìa de las mujeres con las que se encontraba a diario, màs mundanas, experimentadas y corruptas  .

En un momento en que Jorge se encontraba reponiendo las copas del exquisito vino, Sofìa , con la sinceridad que puede caracterizar solamente a una mujer sin experiencia y proveniente de una remota localidad como en la que se encontraban dijo:

-Signore George: yo quisiera que tu fueras el primer hombre de mi vida.

Jorge se congelò.Sus manos temblaron por un instante, y sin mirar a su acompañante,terminò de llenar las copas.

Sofìa prosiguiò en una voz tierna y apagada.

-Mi vida aquì, en esta ciudad, va a ser siempre igual. Lo se. Tambièn se que despuès de que tu partas, tal vez nunca màs te vea en la vida, pero por lo menos quiero tener el recuerdo de algo extraordinario,de algo que màs de una vez soñè, sola en mi alcoba por las noches,cuando como mujer, siento la necesidad de estar abrazada por un hombre que me haga sentir deseada,que me haga sentir mujer.

Jorge se acercò, acariciò los cabellos oscuros y sedosos, posando sus manos en la cara de Sofìa, que se incorporò respondiendo al momento.

Sin decir palabra, la joven  tomò a Jorge por los hombros atrayèndolo hacia ella, besando tiernamente sus labios y entrelazadas las lenguas en un frenètico beso se dejaron caer en el sofà.

Los besos de Jorge llegaron hasta el cuello mientras sus manos desprendìan lo poco que quedaba por desprender del vestido de Sofìa. Extasiada y llena de pasiòn Sofìahabìa dejado caer su cuerpo en los brazos de Jorge, apoyada en un brazo con el resto del sofà.

Jorge colocò los brazos debajo de ella , la alzò en peso y se encaminò a la alcoba;depositàndola suavemente en la cama, apagò la ùnica luz del cuarto que permanecìa encendida y, en penunmbras, alumbrado solamente por la luz de la luna que penetraba por la escasa ventana, mirò a Sofìa a los ojos, los besò, besò sus labios ardientes de deseo y continuò bajando por todo el cuerpo hasta que la mujer casi perdiò el conocimiento.

En sus brazos y rendida, Sofìa pedìa amor,apretando, casi lastimando las espaldas de Jorge ya desnudas de la camisa de seda rasgada minutos antes por su amante.

Jorge besò los senos expuestos una y otra vez mientras sus manos hurgaban el resto del cuerpo de la mujer, como buscando el tesoro del mundo.

El calor de la noche  colaborò para que los cuerpos empapados de sudor y sexo se fundieran en uno, con un gemido de èxtasis y con los ojos abiertos, Sofìa mirò hacia el techo frunciendo el rostro para despuès abrazarse precipitadamente al cuerpo de Jorge,

mientras los dos se besaban, apasionadamente,  cayendo rendidos sin decir palabra.

Acariciando delicadamente a su compañera Jorge la mirò,besò sus sienes y contorneò sus labios con el dedo ìndice,obteniendo en retorno unos besos cariñosos al compàs de una làgrima caìda por la virtud perdida y  la expectativa de nunca màs volver a ver a quien habìa sido el primer hombre de su vida.

 

 

 

Capítulo 10

 

PARIS.

 

El viaje de Milàn habìa sido bien organizado y sin consecuencias.

El Lear Jet estaba como de costumbre esperando en Milàn y volò directo al aeropuerto Charles de Gaulle en Paris , donde el equipo de Mohammad esperaba el arribo del Profesor y su sèquito.

Otra demostraciòn de influencia, esta vez por las calles de Paris en que, precedidos por la escolta motorizada de la policìa, impresionaron a los Bilinelli.

La delegaciòn contaba con el Tio Antonio,su esposa Maria, dos primos, Gino y Luiggi y una prima, Ciccia.

Los cinco fueron alojados en el mismo piso del Plaza Athenne y recibieron tratamiento real.

Hubo una audiencia con Mohammad en general, organizada por Jorge para darle mayor importancia al Jeque, y despuès en particular,uno por uno pasò a recibir un regalo del Jeque como agradecimiento por su visita y apoyo.

En una palabra, se compraron los favores y la lealtad de toda la familia.

La operaciòn dirigida por Jorge habìa sido un èxito total.

Ahora restaba solamente la ida a Bruselas y covencer a Dinna de que era en su mejor interès el de regresar al seno de su hogar en compañìa de su esposo.

Su familia se lo exigìa.

 

DE VUELTA EN BRUSELAS

 

El Jet de la Saudia Airlines partiò del Charles de Gaule en Paris hacia Bruselas llevando abordo a los 7 parientes de Dinna Bilinelli, conocida por Dinna Al-Fassi.

En el aeropuerto de Bruselas, Jorge aguardaba en la terminal VIP acompañado por el Embajador Sharara ,tres limusinas y media docena de escoltas de la Embajada Saudita.

El viaje del asesor fue una noche antes al de la familia para preparar todos los detalles.

Dinna no tenìa idea de lo que estaba pasando ni tampoco sus hermanos Enzo y Lucien.

El detective ya habìa reportado que Dinna finalmente se habìa aventurado a salir a la calle, paseando a Turki en un andador, tomando un poco de sol en la vereda.

Habìa fotos y Jorge las tenìa.

Respondiendo a una inquietud de sus consejeros legales Jorge contratò los servicios de un abogado local, en caso que la situaciòn se tornara jurìdica.

Jorge querìa estar preparado para cualquier eventualidad.

La primera acciòn directa fue la de volver a la tienda de los Bilinelli.

Acompañado por dos hombres de aspecto no muy amigables, obviamente procedentes de las legiones de Sharara, Jorge se apareciò en el negocio.

Los dos hermanos estaban detràs del mostrador acomodando mercaderìa en la pared.

Al reconocer a Jorge  Lucien preguntò què queria, y no de buena manera.En ese momento Jorge se dio cuenta que por las buenas no irìa a ningùn lado.

Con una leve seña los dos palestinos se colocaron del lado del asesor mostràndole los dientes a Lucien al mismo tiempo que Jorge dejaba ver su Beretta y, en actitud amenazadora ,seriamente ,dijo:

-Lucien, tienen cuarenta y ocho horas para convencer a Dinna de que regrese con su marido, si no, ustedes van a pagar las consecuencias.

Al mismo tiempo que Jorge empleaba esta tàctica intimidatoria, el equipo legal que habìaa contratado habìa preparado una peticiòn en las cortes para que los hermanos respondieran a acusaciones de rapto,conspiracion para delinquir y poner a un niño en peligro.

Los papeles legales fueron servidos en el mismo momento en que

Jorge abandonò la tienda con sus hombres.

Acto seguido, la familia entera fue transportada a la residencia de Lucien, donde supuestamente estaba Dinna con Turki.

Dos horas despuès los tios ,tia y primos de Dinna regre saban,permaneciendo los padres con ella.

Los tios explicaron que habìan tenido una fuerte discusiòn con Dinna y que le habìan dejado bien en claroque si ella no regresaba con su marido inmediatamente, serìa expulsada de la familia, transformàndose en una paria.

La presion legal , familiar y personal que Jorge estaba ejerciendo sobre Dinna y sus hermanos era màs de lo que ella podìa aguantar.

Pero los Bilinelli aùn querìan guerra.

Jorge se comunicaba tres o cuatro veces por dia con Mohammad, dàndole la informaciòn al minuto ,lo que dejaba a este ùltimo màs tranquilo.

De acuerdo con reportes de su equipo aùn en Paris, Mohammad estaba ya perdiendo la cabeza y habìa que solucionar el problema de alguna manera.

Seguro que todavìa estaba el plan de Sharara…pero como ùltimo recurso.

Una vez concluìda la misiòn de los Bilinelli, Jorge les reservò pasaje en un vuelo directo a Milàn y los mandò de vuelta a casa.

La participaciòn de los Bilinelli habìa concluìdo.

Los padres de Dinna regresaron al Hilton y le indicaron a Jorge que  la posiciòn de Dinna era difìcil. Ella les habìa contado de las infidelidades de Mohammad , cosa que culpaba mayormente a Jorge,los abusos fìsicos,la soledad que experimentaba y la prohibiciòn de salir sola, hablar con gente, y todas las condiciones con que tenia que convivir desde el primer dìa de su casamiento.

Jorge ya habìa preparado a los padres de Dinna  explicàndoles que las medidas de seguridad del prìncipe Turki, principalmente, se extendìan a toda la familia,ya que siempre existìa la posibilidad de un ataque terrorista o de un atentado de rapto.

Las acusaciones de infidelidad contra Mamad, Jorge las desmintiò categòricamente alegando que eran todasproducto de la imaginaciòn de una esposa celosa ante un marido apuesto y poderoso como era Mohammad Al Fassi.

La posiciòn de los padres se tornò en parte solidaria con su hija aunque por otro lado no querìan verla desprovista del estilo de vida que ellos mismos habìan tenido el placer de experimentar en los ùltimos dìas.

Jorge se asegurò de que los padres fueran tratados como era necesario y le encomendò a Sharara que se ocupara de ese asunto mientras el atendìa otros aspectos de la misiòn.

Luego de la visita a los hermanos Bilinelli, Jorge regresò al hotel y esa noche mientras descansaba, el gerente del hotel, evidentemente nervioso,pidiò permiso para subir a la suite presidencial donde se alojaba Jorge, acompañado por dos indivi duos.

Philippe abriò la puerta y recibiò al gerente del Brussels Hilton seguido por dos hombres de aspecto serio, vestidos con largos tapados de cuero, estilo Gestapo.

-Buenas noches, excelencia- se anunciò.

-Buenas noches, mesieur- respondiò Jorge incorporàndose del sofà donde descansaba en su bata de seda japonesa.

-Los senores son de la policìa especial de la Corona y querìan hablar con el señor.

-Policia especial?- preguntò Jorge.

-Si señor, mi nombre es Inspector Jefe Buchierd y èste es mi asistente, Messieur Ranal.

-Sièntense ,por favor- invitò Jorge.

Sin quitarse el abrigo los dos se sentaron parsimoniosamente en uno de los amplios sofàs de la sala mientras el gerente del hotel se retiraba por donde entrò, excusàndose por la inconveniencia.

-En què los puedo servir?-preguntò el asesor estudiando todos los movimientos de los dos individuos, mientras quePhilippe permanecìa parado a escasos metros , escuc hando.

-Bueno, señor, hemos recibido una denuncia de un ciudadano de la corona Belga , acusando a su excelencia de haber amenazado de muerte a ese ciudadano y, por supuesto, tenemos que investigar esa acusaciòn.

Jorge escuchaba sin reaccionar.

-Parece ser-continuò el policía- que este ciudadano es pariente de un individuo que ha abusado de su esposa y bueno, es muy com plicado, entonces querìamos saber si el señor nos podrìa acompañar a la central donde podemos conversar màs libremente del asunto.

-Yo no creo que sea necesario para mi acompañarlos a ningùn lado,pero si esto los ayuda a aclarar la situaciòn, por supuesto que estoy dispuesto a colaborar con las autoridades en todo momento, sobre todo tratàndose de colegas como ustedes-acotò Jorge mientras se incorporaba, despojàndose de su bata nocturna.

Seguidamente mirò a Philippe,lo llamò aparte y le dijo:

-Llama inmediatamente a Paris, habla directamente con el Jeque.

Dile que en este preciso momento estàn arrestando al profesor y despues haz que uno de los hombres de Sharara que està en la habitaciòn contigua me siga adònde estos dos me estàn llevando.

Despuès llama a Sharara y dile que recibiste una llamada directa del Prìncipe Turki y que solamente te dijo que le comunicaras a Sharara que solucione esta situaciòn inmediatamente.Eso es todo.

Se volviò hacia los detectives y con una sonrisa se puso el saco, acomodò la corbata y les indicò el camino a la puerta.

Una media hora màs tarde los dos vehìculos policiales, uno transportando a Jorge y a sus dos captores, y otro que los seguìa con unos tres  hombres a bordo, llegò a un lùgubre recinto, parecido a un antiguo castillo, seguidos por una limusina negra con chapa diplomàtica.

-Por aquì, indicaron los policiales.

En una sala vacìa, a excepciòn de una pequeña mesa con telèfono, tres sillas y una lampara colgante,los tres hombres se acomodaron a conversar.

-Su pasaporte señor,por favor- pidiò el primer oficial.

Jorge entregò el pasaporte que leìa : «REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY.»

-El señor no tiene documentos diplomáticos-preguntò el segundo oficial, confundido.

-Bueno-respondiò Jorge poniendo cara de circunstancia- en este momento no tengo necesidad de documentos diplomàticos, simplemente estoy en Bruselas a efectos de entregar una carta a la Sra. Al Fassi , apenas la encuentre, Ud. sabe, problemas maritales con su esposo… simplemente eso…

Apenas unos minutos de la conversaciòn  y el telèfono sobre la mesa sonò estrepitosamente.

Buchierd contestò y su cara denotò que estaba hablando con alguien muy importante al otro lado de la lìnea porque la expresiòn de su rostro cambiò completamente de lo normal, serio  e inexpresivo.

-Oui, Oui oui, Messieur – continuaba repitiendo la misma cosa- si si , como no señor, como Ud. disponga, sin lugar a dudas.Muy bien…-y terminò la conversaciòn.

Como si alguien le hubiera recientemente pegado una patada en los testìculos el oficial de la Policìa Secreta Real de Bèlgica comenzò a buscar palabras para disculparse ante el enigmàtico prisionero.

No habìa comenzado a hablar cuando el telèfonointerrumpiò de nuevo.

Esta vez la conversaciòn fue aùn màs corta  que la primera y le pasò el auricular a Jorge

-Para Usted, professeur-dijo.

-Alo.Oh, Sr. Embajador- contestò Jorge al escuchar la voz de Sharara…-Si, si.

Al otro lado de la lìnea Mohammad Sharara, alertado y alarmado por Philippe y una consecuente llamada directa de Ryadh, nada menos de que desde la cancillerìa Real,habìa mobilizado sus contactos para despuès  localizar a su homònimo belga, que a su vez despertò al Ministro del Interior para ordenarle la liberaciòn inmediata del enviado especial del Rey Saudita a Bèlgica por asuntos particulares del Monarca y que habìa sido «brutalmente tratado por las autoridades locales»…

-No te preocupes por mi, Mohammad querido, gracias, te veo en el hotel en una hora para tomarnos una botella de champagne-concluyò Jorge ante la mirada confundida de los dos policias.

Unos minutos despuès Jorge estaba abordando la limusina que lo esperaba afuera de la central policial, acompañado por Buchierd, como escoltàndolo para que no le pasara nada de regreso al hotel.

Philippe estaba en la suite cuando Jorge acompañado aùn por el agente gubernamental regresò triunfante, convidò al policìa a tomar una copa, y aùn estaban conversando en el momento en que Sharara entrò acompañado de sus dos amigas , Raquel y Shama .

Antes de terminar la noche ,Jorge llamò a Mohammad en Paris, le agradeciò la ràpida intervenciòn y se despidiò de su jefe con la expresiòn favorita del joven jeque.

-Beso tu mano, Mi hermano.

Al recibir la comunicaciòn de Philippe, que por otrolado exagerò un poco la situacion acotando que Jorge habìa sido esposado y empujado en un automòvil, Mohammad llamò a su hermana a Jeddah.

Esta inmediatamente llamò al hermano de Turki, Sultan, Ministro de Defensa, quien utilizando sus lìneas directas se comunicò con las autoridades belgas, obteniendo los resultados anteriores de forma inmediata.

Antes de retirarse, el Inspector Buchierd le asegurò a Jorge que a la mañana siguiente irìa a visitar al «hippie» Lucien, para advertirle de que si presentaba otra falsa denuncia  iba a ser arrestado y procesado por ese delito.

La noche culminò con una celebración, amaneciendo al otro dìa con Raquel y Shama compartiendo el desayuno en la cama del Profesor, que una vez màs habìa aprendido el valor y el poder del Petrodòlar.

 

 

 

 

Capítulo 11

 

RECONCILIACION

 

La fresca mañana en Bruselas, casi al terminar el verano, forzò a Jorge a comprarse una gabardina London Fog que le quedò a la medida.

Se mirò al espejo y de costado pensò en  Casablanca, Bogart,… se dijo a si mismo.

Con una sonrisa en los labios ,pagò la cuenta y saliò del establecimiento ya màs abrigado.

Mohammad estaba en Paris, empacando las valijas con destino a Bruselas. Jorge preparaba el Hotel para recibirlo y la operaciòn estaba por llegar a una culminaciòn favorable a los intereses de Jeque.

La prensa habìa sido alertada por los Bilinelli y unenjambre de periodistas aguardaba a la entrada del hotel tratando de entre vistar al profesor, el brazo armado de Al Fassi, como le habìan llamado varias organizaciones periodìsticas.

Utilizando diferentes tàcticas elusivas, Jorge habìa logrado entrar y salir por la puerta principal del hotel sin ser reconocido ni molestado por la prensa.

Todo iba a cambiar en cuanto Mohammad llegara de Paris.

Abramo Bilinelli llegò a almorzar al Hilton acompañado por Enzo, el hermano menor de Dinna.

Jorge enviò un automòvil con placas diplomàticas para recoger al padre de la consorte de Mohammad, escoltado por un carro policial.

Llegando al hotel,una docena de fotògrafos y camarògrafos interrumpìan la entrada de  Abramo  hasta que Philippe con los dos palestinos abrieron el paso .

En la suite de Jorge el almuerzo fue servido por uno de los empleados de Sharara que èste habìa puesto a su disposiciòn como valet.

Enzo, evidentemente cansado de la persecuciòn civil y enfrentando gastos legales que no podìa pagar, buscaba la paz y despuès de intensas negociaciones en las que Jorge aceptò hacerse cargo de los honorarios de los abogados, siempre y cuando estos fueran despedidos en ese mismo momento en su presencia, Enzo accediò  «entregar « a su propia hermana a suerte y verdad.

Una compensaciòn de 250 mil dòlares estaba tambièn en la mesa, previa aceptaciòn del Jeque y de la propia Dinna.

Los periòdicos esa misma tarde produjeron los detalles del «deal».

Jorge acompañò a Enzo hasta la salida del Hotel Hiltony brevemente le indicò a la prensa que las negociaciones para que los esposos Al Fassi se reunieran estaban avanzando y que se habìa llegado a un pre-acuerdo legal con la familia.

Sin dar detalles ,le dio a la prensa motivo de especulaciòn.Los periòdicos de la noche, especialmente los tabloides, anunciaban en primera pàgina:

«Reconciliaciòn Inminente» Cuàl serà la suerte de Dinna?

Dinna por su parte habìa dado unas entrevistas muy dañinas a los òrganos de prensa. Una entrevista en particular titulada:»Mis años con el Jeque» hablaba de horrendas experiencias, abuso fìsico y sexual,privaciòn de la libertad y otras cosas.

Control de Daños, explicò Jorge al organizar una conferencia de prensa invitando a los miembros de las diversas organizaciones a un cocktail,  aseguràndose de que no faltara el Wisky y el vino.

Despuès de la fiesta,  a la que asistieron Raquel ,Shama y otras 6  «chicas» invitadas especialmente a un costo de cerca de 10 mil dòlares, la prensa escuchò las explicaciones del Profesor y una carta del Jeque(producida por el mismo Jorge) que explicaba su amor a su esposa e hijo, su apego a la vida familiar y la imposibilidad de atender  a la conferencia debido a un agudo estado depresivo por el que se encontraba bajo cuidados mèdicos en Paris.Pero prometiò llegar en unos dìas.

Cuando los periòdicos aparecieron al otro dìa ,ya hablaban de la adiciòn a las drogas de Lucien y Enzo,y de la operaciòn tipo mafia que crearon en Francia para «secuestrar» a Turki del lado de su amante  y repetuosopadre y otras cosas màs.

La operaciòn limpieza y control de daños surtiò tantoefecto que el mismo Lucien se presentò en el hotel con Dinna y Turki, pidiendo asilo polìtico.

Mohammad llegò triunfalmente desde Paris ,Turki, cuidado por su abuela y custodiado por seis hombres , se alojaba en la antigua suite de Jorge quien habìa cedido el espacio al joven jeque heredero.Dinna ,por su parte, aùn en la casa de sus hermanos por indicaciòn de Jorge porque aùn tenìa que» convencer « al Jeque a aceptarla de vuelta.

Un jet saudita ya estaba calentando los motores, la prensa avisada del reencuentro en avance;un show sin precedentes en la historia belga se estaba desatando gracias a la maquiavèlica planificaciòn del» Profesor George « y su equipo de asistentes.

Llegado Mohammad, se abrazò con Turki en una escena emocionante y desgarradora .Padre e hijo reunidos cerca de dos meses despuès de su separaciòn.

La prensa afuera del hotel esperando la reapariciòn del Jeque.

La prensa en la casa de Lucien , acampada  afuera  esperando la salida de la belga-italiana a reencontrarse con su marido.

En atmòsfera de circo la poblaciòn  de Bruselas agotaba las ediciones de los periòdicos, àvida de novedades y siguiendo de cerca el desenlace de la historia.

Mamad, sin separarse de su hijo ni un solo instante, esperaba ansioso el momento de recoger a Dinna de la casa de sus Hermanos.

Lucien y Enzo saboreaban los 250 mil dòlares que iban a recibir  como recompensa por la devoluciòn de su hermana.

Jorge saliò primero en una limusina oficial de la embajada.

Llegando a la casa y portando un vestido mandado abuscar a Londres a un costo de 5 mil libras esterlinas,enfrentò a Dinna y a sus hermanos en la sala de la modesta residencia.

Lucien y Enzo no dijeron ni una palabra y Jorge le pidiò a Dinna  retirarse a un dormitorio a conversar en privado.

Dinna accediò. Vestida simplemente con una camiseta blanca y jeans, cosa que Mohammad nunca hubiera permitido en su presencia.

Dinna lucìa ojerosa, cansada, como que habìa estado llorando toda la noche.

Jorge cerrò la puerta detràs de èl y colocò el vestido sobre la cama.La mirò, de arriba a abajo y dijo en tono de burla:

-La ropa de gente comùn no te queda bien.

Dinna no contestò, mirò a Jorge y con  làgrimas en los ojos, suplicò:

-Me ayudas, por favor?

Jorge extendiò los brazos y la mujer avanzò cayendo en el regazo de su perseguidor.

-Sabias que tarde o temprano te la iba a ganar, no?

-Sì sabìa, lo sabia , pero creas o no te extrañè, estoy muy confundida,no se què hacer con mi vida.

-Còmo està Turki?

-Tu sabes que bien, tu madre está cuidando de èl , ella y otros seis hombres.No le falta nada. Mohammad està en camino. Aquì te traje un vestido que mandè buscar de Picadilly, recuerdas en Londres aquel vestido que Mohammad no te quiso comprar porque era escotado en la espalda?

-Si, recuerdo que tu discutiste con èl por èso.

-Bueno, aquì està, tambièn una blusa de  seda y voladitos

que calculè te iba a gustar.

Los zapatos son tuyos ,los mandè buscar de tu equipajeen Paris.

No recogì ropa interior porque no querìa ser tan indiscreto.

Calculo que tendràs alguna.

-No estoy vistiendo ninguna- dijo Dinna sonrojada.

Jorge desviò la vista ocultando su emociòn.

Los cabellos claros de Dinna  reflejaban el sol de afuera y lucìa bella, aùn en su cansancio.

Por un instante Jorge recordò aquella noche en Madrid y la mente se le fue por un instante  sumido en los recuerdos.

Al volverse Dinna se habìa desprendido de la camiseta y sin sutièn quedò con los senos desnudos por primera vez ante su expectador.

Jorge la observò en silencio.

Tambièn ella, sin decir palabra, se desabotonò los jeans, y sin desviar la mirada de Jorge se los bajò,lanzàndolos hacia una esquina de la habitación con un rápido movimiento de piernas. Probablemente serìa la ùltima vez que vistiera Jeans.Quizà hasta otro escape.

Jorge se quedò en el lugar donde estaba, sin moverse una pulgada, admirando el cuerpo joven, delicado y fràgil de la esposa de su patròn, su amigo.

Completamente desnuda Dinna avanzò hacia Jorge, tomàndolo por los hombros y miràndolo profundamente a los ojos lo besò delica damente.

Sin moverse Jorge devolviò el beso  y lentamente, despuès de unos instantes, acariciò el cuerpo de la joven italiana atrayèndola por la cintura hacia èl.

Por unos momentos permanecieron abrazados. Los cuerpos juntos y latentes,cada corazòn sentìa al otropalpitar al unìsono mientras la respiraciòn se tornaba màs violenta.

El momento se truncò cuando el alboroto afuera se tornòmàs grande ante la llegada de la limusina transportando a Mohammad.

Parsimoniosamente Jorge tocò la cara de Dinna y le dijo: Suerte.

Saliò de la habitaciòn cerrando la puerta tras de si, dirigièndose hacia la salida sin hablar con nadie.Afuera un enjambre de periodistas sedientos de fotos disparaban sus càmaras con frenesi.

Mohammad aguardaba sentado en la limusina.

Jorge entrò,se sentò junto a èl, sacò una botella de soda del compartimiento helado y se dispuso a beberla sin decir nada.

Mohammad lo observaba tambièn en silencio.

-Ha sido una larga jornada mi hermano- dijo Jorge luego de finalizar su bebida.

Mohammad asintiò con una sonrisa.

-Jorge, està todo preparado en el aeropuerto?- preguntò Mohammad refirièndose al aviòn que los llevarìa casi inmediatamente de vuelta a Arabia Saudita.

-Si, ya esta todo listo, pero tenemos que hablar antes de que salgas.

Mejor dicho- se corrigiò Jorge- tenemos que hablar antes de que entres a esa casa a reclamar a tu esposa.

Mohammad escuchaba frunciendo el ceño como siempre que tenìa la sospecha que Jorge le iba a recriminar alguna barrabasada que habìa cometido.

-En primer lugar- continuó Jorge sin interrupcion por parte de su Jefe-lo que ha sucedido ha sido porque cualquier mujer que hubiera estado pasando por lo que pasò Dinna todo este tiempo, hubiera hecho lo mismo que ella hizo.

En primer lugar, no hay cabida para represalias.

En segundo lugar, tienes que reajustar algunas cosas yapenas regreses a Los Angeles vamos a conversar al respecto.

Y tercero, recuerda que en mi tienes a un amigo, màs que a un empleado.

-Jorge- interrumpiò Mamad- despuès de Alah, todopoderoso y omnipotente , estàs tu…

Jorge lo mirò con incredulidad y procediò a abrir la puerta de la limusina.

Flanqueado por una docena de hombres armados Mohammad descendiò del lujoso automòvil y penetrò en la vivienda de los Bilinelli.

Precedido por Jorge, el par se detuvo en la sala donde estaban Lucien y Enzo, acompañados por Denisse.

Sin saludos,Jorge tocò la puerta del cuarto y un instante despuès apareciò Dinna luciendo el hermoso vestido original que Jorge le habìa traìdo.

Mohammad la abrazò y la quiso besar pero ella dio vuelta la cara por un momento, mirando a Jorge de una forma que  el resto de la audiencia no pudo captar.

La pareja se dirigiò hacia la salida y despuès de obtener el visto bueno de Jorge, en medio de una columna de guardaespaldas y una centena de flashes y clickes de càmaras, se sumergieron en la limusina que los llevarìa ràpidamente al Hilton.

Unos veinte minutos màs tarde la escena se repitiò a la entrada del hotel.

Ya en la suite, los tres reunidos ,padre madre e hijo, Jorge retirò a todo el personal y cerrò la puerta detràs de èl dàndoles un momento de privacidad.

Media hora màs tarde la caravana salìa hacia elaeropuerto y abordaba el aviòn  que partìa hacia Arabia Saudita dejando atràs al enjambre de periodistas, familia y personal, incluyendo al asesor privado del Jeque.

En compañìa de todo su equipo Jorge se dirigiò a la casa de los Bilinelli para darle a los hermanos la triste noticia de que la propia Dinna habìa decidido no recompensar al trio por haberla entregado.

La cara de Lucien se transformò y Jorge volviò al Hotel anunciando nuevamente a los periodistas que los Jeques se habìan reconci liado, y colorin colorado,abordò el jet a Paris desde donde  volviò a América bordo del Concorde.

Desde Paris, telefoneo a Andy para que su staff preparara su arribo.El triunfante secretario personal tenìa una tarea por delante muy ardua y compleja, recoger las piezas dejadas atràs por Mohammad y una serie de instrucciones dadas por el Jeque antes de salir para su paìs.

Habìa que buscar una casa en Beverly Hills.

 

 

 

 

 

Capítulo 12

 

EL JEQUE DE BEVERLY HILLS

                                   Segunda Parte

 

El regreso del triunfante secretario personal a los Estados Unidos fue con estilo,como habìa comenzado.

La ida a Europa en Primera Clase y los continuos transportes en Jet Privado no podìan ser superados de forma alguna ,entonces la vuelta por lo menos tendrìa que igualar a la ida.

Desde su llegada a Paris ,procedente de Bruselas, el joven secretario calculò que tenìa que darse un ùltimo placer al finalizar su viaje.

Fue entonces cuando cambiò los pasajes originales de 1ra. clase para los de Concord Paris-Dulles directo.

La primera de mùltiples experiencias en Concorde,que vendrían después, fue impresionante.La vibraciòn del Jet ,la velocidad y la impresiòn que causa la gravitaciòn a Mac 2,dejaron a Jorge casi sin aliento.

Recibiò un diploma de la aerolìnea , que es costumbre dar a todo pasajero que por primera vez rompe la barrera del sonido .

En Los Angeles ,luego de una breve estadìa en Washington DC,lo esperaba su staff,encabezados por Andy,la leal secretaria y primera enpleada de la Corporaciòn despuès de èl.

Camino a Century City en la Lincoln,flanqueado por guardaespaldas, Jorge narraba los ultimos dìas en Bèlgica y su inolvidable experiencia en el Jet .

Mohammad aùn no habìa llamado para comunicarse con nadie, señal de que estaba sumamente ocupado en Jiddah preparando su regreso y convenciendo a su hermana y a Turki que le financiaran aùn màs extravagancias, especialmente la compra de su residencia en California.

Sus instrucciones habìan sido precisas,y, Jorge tenìa que abocarse de inmediato a la bùsqueda de una propiedad que fuera del agrado de la pareja.

Aùn no existìa un itinerario para el regreso del Jeque ni tampoco estaba muy clara la situaciòn con respecto a Turki. Se sabìa que cada tres o cuatro meses la familia entera viajaba a Europa pero nunca se conocìa el dia exacto. La novedad se daba con unas escasas horas de anticipaciòn y cuando èso ocurrìa se esperaba como dos o tres dìas màs .Era Mohammad’s way.

Al llegar a Los Angeles la prioridad de Jorge habìa  sido la de encontrar una residencia para Mohammad y Dinna.

En conversaciones telefònicas de ambos, que ocurrìan a diario, Mohammad habìa dado algunos parametros conque trabajar,pero una cosa habìa dejado en el tintero:el precio.

Sin incomodarse, Jorge buscaba y no preguntaba cuànto.Contratò los servicios de un par de «brokers» en Beverly Hill que frenèti camente comenzaron a presentar propuestas y residencias de todo tipo.

Desde la mansiòn construìda por  Warren Betty en las montañas de Mulholand hasta la residencia de Cher en Beverly Hills.

Jorge visitò una docena de reidencias y eliminò màs de la mitad.

La llegada de Mohammad fue espectacular.Cuarenta y cinco piezas de equipaje, tres camiones y seis limusinas preparadas en el Aero puerto para recibir al Jeque, su esposa y Turki.

Jorge habìa partido hacia Londres , el dìa anterior para recibir a Mohammad en su vuelo desde Jiddah, Arabia Saudita.

Descendiendo en Los Angeles Jorge se sintiò tremendamente orgulloso de que toda esa organizaciòn desplegada era producto de su trabajo e imaginaciòn.Todo habìa resultado exactamente como se habìa planificado.Ni siquiera Mohammad, su critico màs acèrrimo habìa tenido ningùn motivo para quejarse.

La misma tarde del arribo, Jorge habìa programado visitas a diferentes residencias, la mayorìa en Beverly Hills.Cuando Mohammad se quejò de estar cansado,Jorge le dijo que no tenìan timpo para descansar, habìa que escoger la casa.Jorge simplemente le estaba demostrando a Mohammad que habìa aprendido la lecciòn.

Despuès de haber visitado varias propiedades volvieron a la primera que habìan visto,aunque Mohammad  la habìa descartado en particular por muy «sobria».

El potencial de la mansiòn de 15 habitaciones era tremendo y el costo 2.2 millones.Una ganga!

En 48 horas recibieron el giro bancario de Jiddah y se cerrò el trato,justo cuando se produjo la llamada de Hend:el Prìncipe estaba pronto para salir hacia Europa,y  habìa preguntado por Jorge y sus custodias.

La noticia  generò un frenesì de movimientos en la Trading y en las vidas de los involucrados.

Los guardias de seguridad que habìan sido dados de baja volvieron a ser contratados,esta vez con un mejor equipo de profesionales procedentes de una empresa de Beverly Hills.

 

 

Capítulo 13

 

LA MANSION DE

SUNSET BOULEVARD

 

Entre las propiedades visibles desde el Boulvevard Sunset, en Beverly Hills, la mansiòn de la esquina de esa famosa Avenida y Alpine Drive, es indudablemente, la màs señorial e impresionante.

Al momento de adquirir la suntuosa residencia de 36 habitaciones de una corporaciòn suiza, la casa estaba perfectamente habita ble,la cocina,funcional, los cuartos cubiertos de pisos de parquet lustrosìsimos y algunos de màrmol de Carrara legìtimos,paredes pintadas casi todas de blanco pàlido, con pocas excepciones de cuartos empapelados con material europeo de los gustos màs sofisticados.

El exterior manicurizado a la perfecciòn por un equipo de jardineros japoneses a un costo mensual de 3 mil dòlares.

Un sistema de telecomunicaciones, alarmas y càmaras de seguridad estaban emplazados y funcionando.

No habìa muebles.

Mohammad cambiò todo eso. A un costo aproximado a los dos millones 9, casi tres millones de dólares, comenzò los caòticos trabajos de remodelación.

El frente de la casa tenia un ventanal grande que desde el salòn o living room central, permitìa una vista directa sobre la Sunset Blvrd. La ventana fue ampliada y el vidrio cambiado por otro, a prueba de balas, de dos pulgadas de espesor.

El Master Suite, o sea la recàmara principal, fue agrandada para acomodar un baño privado que sobrepasò los contornos originales de la casa ,  rectangular, en su forma original. La bañera, para esta adiciòn, fue traìda de Italia y fue uno de los ìtems de sensacionalismo  periodístico, dado el tamaño y la forma de ostra gigante que tenìa.

Los manubrios de la bañera y las duchas ,cuatro en cada bañera, eran de oro enchapado.

Los cuartos fueron alfombrados cada uno de un color diferente, ante el desmayo de algunos diseñadores de interiores que acompañaron la gestiòn.

Un cuarto tenìa una alfombra completamente roja Ferrari, mientras que el otro era verde cotorra o amarillo canario. Colores fuertes y chocantes a la vista.

Todo el «diseño» y «decoraciòn» fue obra de Mohammad. Sòlo su gusto , si asì se puede llamar, fue considerado al ordenar las combinaciones de colores y tenía la ùltima decisiòn sobre donde aplicarlos.

Hasta los pisos de màrmol fueron cubiertos de alfombras.

El cuarto de juegos, o «play game», fue tapizado deterciopelo rojo, con colgantes y suntuosas cortinas  tambièn de terciopelo pesado, pero violeta,  y en el centro de la sala, una mesa de billar de madera labrada, que pesaba tres toneladas, con paño rojo.

Quince minutos de jugar al billard y daba vahìdos.

Una sala especial fue decorada con motivos àrabes,para lo cual Mohammad importò un camello hecho de algodòn , tamaño natural, rodeado de almohadones de todo tipo y color, estilo oriental.

El sòtano, otrora salòn de juego en la època de la prohibiciòn, fue transformado en una disco, con el equipo de  sonido màs caro que se podìa conseguir, un juego de luces làser que sòlo se ve en Disneylandia y una cabina para el discjockey, separada por una ventada de vidrio, de pared a pared.

La compra de muebles le llevò todo un dìa a Jorge y Mohhamad en las calles de Los Angeles, especialmente en la Western  Avenue.

Mohammad decidiò amoblar cada cuarto con un estilo diferente,por lo tanto ordenò, no solamente estilos diferentes para las recàmaras, sino tambièn colores diferentes, sin siquiera tomar en cuenta el color de las alfombras.

Contratò a un artista egipcio para pintar un fresco en varias paredes y en el techo de la sala principal.

Habìa quedado impresionado cuando Jorge le contò de su visita al Vaticano…

Todos estos sensacionales cambios se apreciaron mas tarde en el Filme The JERK,(El Imbecil) de Steve Martín, en que el prota gonista compraba una casa, precisamente èsta, y la decoraba de la forma anteriormente descrita.

El exterior de la casa quedò con la adiciòn del baño delsegundo piso, y para ponerle punto final a su obra, Mohammad hizo pintar la casa de verde, verde dòlar.

Las hermosas estatuas griegas que ornamentaban el frente de la propiedad fueron retocadas con pintura y las àreas pùbicas pintadas de negro…

Esto atrajo la atenciòn de los vecinos que comenzaron una campaña contra Mohammad y sus gustos estrafalarios.

La llegada màs tarde del Jeque Shams a Los Angeles culminò con una fiesta en la casa a la que fueron invitados personalidades de Hollywood,polìticos y vecinos. La mayorìa de las personalidades importantes ni contestaron la invitaciòn, no obstante Frank Sinatra enviò un bouquet de flores encajado en un payaso, con una nota excusàndose por no asistir.

La muralla lindera de la propiedad, originalmente blanca ,fue empotrada con piedras traìdas de México, y pegadas una a una con un cemento especial. Pero como los turistas venìan en tours masivos a diario , se llevaban piedritas continuamente como souvenirs, y tenìan que ser repuestas a un costo fabuloso.

El sistema de seguridad fue modificado totalmente y desde la recàmara principal se podìa controlar todos, portones, puertas, luces ,càmaras y alarmas del lugar.

Focos en las cuatro puntas de la casa iluminaban con intensidad el perìmetro de la propiedad, casi encandilando al tràfico intenso de la Sunset por la noche.

Lo ùnico que quedò intacto ,casi, fue la pradera que rodeaba la mansiòn.

Una mezquita religiosa fue construìda en uno de los extremos ,junto a la pileta de natación.Habìa un fuerte contraste entre la gente bañàndose con prendas super reducidas y las diarias sesiones de oraciones musulmanas a Alah y al profeta Mohammad.

La casa se habìa transformado en un centro de atracciòn turìstica,cirquense ,si se quiere, y era una de las paradas obligatorias de autobuses de curiosos visitantes que descendìan de los vehículos,hasta tres veces al dìa, para admirar la residencia del magnate petrolero.

En los portones del frente de la casa habìa una placa de màrmol negro labrada con letras de oro en cada pared que leìa:       SHEIKH MOHAMMAD S.A.AL-FASSI.

 

 

 

 

 

Capítulo 14

 

SEGUNDO VIAJE A EUROPA

 

Andy no se querìa perder el viaje a Europa, especialmente despuès de las cosas que Jorge habìa contado.

En menos de tres dìas se concluyò el negocio de la casa y se recibieron las òrdenes de pasajes desde Jedda a travès de Saudi Arabian Airlines.

Via TWA ,el grupo  partiò de Los Angeles ocupando la totalidad de la secciòn de primera en un vuelo directo a Heatrow.

En Londres, el asesor del Jeque Shams , Howar Ziad , ya bien conocido por Jorge, aguardaba en la secciòn VIP del aeropuero internacional inglès.

Sin inconvenientes, y despuès de una corta espera paralegalizar los pasaportes,el sèquito partiò hacia sus habitaciones del piso cuarto del Carlton, en Londres SW1.

El padre de Mohammad en sus còmodas habitaciones del lujoso hotel recibiò a su hijo inmediatamente asì como a Jorge que fingiò una gran satisfacciòn al verlo.

Faisah no estaba en Londres.Generalmente ella viajaba con su hija Hend, acompañando a Turki.

Esta vez ,la idea era de quedarse en Londres un tiempo y despuès partir hacia Paris y tal vez Montecarlo y Cannes.

La llegada de Turki fue dos dìas despuès del arribo de la delegaciòn a LONDRES.Dos dìas en que el shopping fue frenèti co,desde tapados de pieles hasta calcetines.El clima en la capital britànica estaba frio y lluvioso.La familia habìa comprado un lujoso apartamento en el centro que ocupaba todo el piso del pent house del edificio y Shams tambièn habìa comprado una casa, aunque màs modesta, bastante bien puesta, a nombre de otra de sus «esposas» de nombre Eptisam.

Eptisam era marroqui, de unos 23 años, hermosa y siempre callada. Tenìa un hijo de Shams y èste era siempre tratado como un bastardo por Mohammad y sus hermanos.

La relaciòn entre Shams y Eptisam era conocida por todos, inclusive por Faizah, pero debido a las costumbres Musulmanas de tener hasta cuatro esposas, nadie se quejaba.

Las salidas nocturnas a los centros màs concurridos de Londres casi siempre terminaban en lìo.

Debido al estado alcohòlico del padre de Mohammad, siempre que se originaba una discusiòn en el club en que estaban ,los guardaes paldas recibìan instrucciones de golpear a quien fuera.

Jorge tuvo que poner fianza para tres de sus hombres en dos oportunidades diferentes.Uno de ellos fue Willy, queno tuvo màs remedio que agredir a un personaje, tambienàrabe, que segùn Shams habìa mirado con insistencia a Eptisam, cosa que no le gustò.

La llegada de Turki fue perfecta y nuevamente los arreglos de seguridad de Jorge resultaron impecables,a pesar de la falta de colaboracion de Ziad que, con celos ,veìa que se le escapaba de las manos la oportunidad de servir a Turki.

 

Dos dìas despuès del arribo de Turki en Londres, en los que permaneciò sin salir de sus habitaciones en el  penthouse, como llamaban a la residencia del centro, Jorge fue llamado por Hend.

-Jorge, explicò la Princesa. Mi padre tiene que hacer un viaje a Seùl a recibir un doctorado de una universidad Coreana y el prìncipe ha decidido que tu lo acompañes .

La razòn por la que el Prìncipe quiere que tu vayas es por que desea que mi padre tenga todas las garantìas de seguridad que sòlo tu le puedes brindar.

A Jorge no le gustò la idea, porque ir a Corea significaba alejarse del Príncipe, y èso no le convenìa.Pero las òrdenes provenìan del nivel m+as alto y no habìa nada que hacer.

Al conferenciar con Mohammad al respecto este le señaló que aunque tampoco estaba de acuerdo se harìa cargo de la situaciòn en Londres y Jorge partirìa con Shams hasta Corea.

Mientras se estaban haciendo los preparativos para el viaje se decidiò salir hacia Paris, despuès de una salida nocturna al Casino del Club Play Boy en Londres donde no hubieron mayores novedades que reportar.

Turki perdiò unos 400 mil dòlares en dos horas, se aburriò y regresò al penthouse.

El viaje a Paris fue en aviòn de Saudia, especialmentefletado para el grupo de 30 personas aproximadamente. Era un 727 con capacidad cinco veces mayor.

En Paris  se alojaron en el Intercontinental de esa ciudad; ya los preparativos para el viaje de Shams estaban en progreso.

El equipo de Jorge iba a estar formado de la siguiente manera:

Andy Martinez-Secretaria Ejecutiva y Directora de Relaciones Pùblicas.

Erick Stevens, Secretario,transporte y hoteles.

Capt.Steve

Willy

Bates

Darrill

Seguridad.

Despidièndose de Mohammad en el Penthouse y pidièndole que tuviera cuidado, Jorge se dirigiò al aereopuerto de Heatrow con el Jeque Shams y su sèquito.Eptisam y Ziad integraban el grupo acompañando al padre de Mohammad.

El vuelo se efectuò en el compartimiento de 1ra. clase de un Boeing 747 de Korean Airlines, especialmente contratado por el grupo multinacional HANJIN, con quien Turki tenìa sendos negocios en Arabia Saudita.

El itinerario era Paris,Anchorage(Alaska),Tokyo,Seul.

Uno de los vuelos màs largos de la vida de Jorge y el resto de su equipo.

Pasadas dos horas de vuelo ,Shams, ya alcoholizado totalmente se levantò de su asiento y procediò a caminar por la clase turista del aviòn, hablando e insultando al resto de los pasajeros.

Teniendo la experiencia de anteriores ocurrencias similares en vuelos comerciales con Shams, Jorge venìa  provisto de  unas pìldoras para dormir ,muy potentes ,obtenidas de uno de los medí cos en Londres.

En cuanto Shams comenzò a crear problemas ,dos càpsulas en la copa de Scotch y en menos de media hora estaba cayèndose dormido.

Se despertò al llegar a Tokio,donde fue bajado del aparato con una silla de ruedas.

Shams sufrìa de una serie de problemas, entre los que se incluìan la diabetes,cirrosis del hígado y alta presión arterial.La combinación de alcohol y la docena de remedios que tomaba diariamente producían efectos diversos.En dos oportunidades tuv que ser internado en un hospital casi en estado de coma.

Estuvieron en Tokyo seis horas, las necesarias para la recuperación de Shams en un hotel cercano al aeropuerto.

Jorge no podìa dejar que Shams viajara en esas condiciones hacia Corea,porque en la capital lo iba a esperar una delegación oficial y no se podrìa ocultar su estado etílico.

Finalmente,un domingo,se produjo el arribo a Corea ante tremendas medidas de seguridad y preparativos de jefes de estado.

El alojamiento en el  Hotel Cho Sun era adecuado y lujoso pero no tenìa punto de comparaciòn con el exquisito gusto de los hoteles españoles y franceses, y sobretodo estaba la diferencia de la comida, que Jorge odiaba.

La primera noche fueron invitados a una ¨casa de te¨donde fueron agasajados por el mismo Chairman Cho,presidente del Grupo Hanjin, un poderoso conglomerado coreano multinacional  que opera desde ese paìs hasta Arabia Saudita.

El potencial económico de este grupo es inmenso y se hizo notar en el depliegue de atenciones a Shams,desde un ¨doctorado honoris casa¨ hasta las fiestas en la Casa de Te y otras recepciones en el hotel.

En la exclusiva Casa de Te,una institución tipo Geisha House,una docena de mujeres entre 15 y 17 años atienden a sus visitantes dándoles todos los placeres que una esclava puede dar.

Jorge había sido uno de los tres agasajados. Shams y Howard Ziad,los otros dos.

Una vez llegados se acomodaron en el piso en sendos almohadones,les retiraron los sacos y mientras una Geisha les masajeaba la espalda otra les daba de comer en la boca, hacièndolos sentir muy especiales.

Luego de terminada la cena cada hombre era acompañado por dos chicas a una tina donde,después de desnudarlo, lo bañaban

Ninguna de las dos que le tocaron a Jorge hablaba una palabra de inglès,español,italiano portuguès o alguna lengua en la que existiera algun tipo de comunicación,pero tal y como iban las cosas Jorge sospechò que no iba a ser necesaria.

Jorge estaba sorprendido de la joven edad de las muchachas pero recordando el refràn¨cuando a Roma…¨prosiguiò con los rituales y se dejò atender.

Una experiencia màs que inolvidable en la que las dos jóvenes se dedicaron a satisfacer cada uno de los instintos y emociones del joven y viril asistente, hasta el punto que èste se quedò dormido de éxtasis y placer.

Después de una breve siesta que lo repuso,toamaron un te y partieron hacia el hotel ChoSun,con una fuerte escolta militar, dado el toque de queda que reinaba en esa ciudad situada a escasos kilòmetros del pararelo 17, conocido como zona libre o tierra de nadie.

El clima de guerra que se vivìa en la ciudad impresionòa Jorge tanto como los mercados a escasos metros del lujoso hotel y la pobreza de la mayorìa de la población en contraste con la opulencia de vida de Chairman Cho.

El ejecutivo los invitò a su residencia en lo alto de una colina,rodeada de un impresionante perímetro de seguridad,rejas electrificadas,perros mastines,guardias armados y hasta ninjas uniformados y amedrentados.

Aparte de los títulos universitarios otorgados a Shams, provenien tesdeuna universidad propiedad de Hanjin o controlada por este grupo,el Chairman lo obsequiò con un sirviente personal,parte esclavo,Mr.Kim.

Mr.Kim pasò a ser un miembro màs del sèquito del jeque y aunque no hablaba  màs que coreano seguìa las instrucciones dadas al pie de la letra, con una paciencia y obediencia ùnicas.

Mr. Kim fue instruìdo de las reglas de operaciòn por Jorge a travès de un intèrprete del grupo Hanjin.

De allì en adelante, cada vez que Jorge aparecìa en un recinto, Mr.Kim lo saludaba con una solemne reverencia demostràndole respetuosa admiraciòn.

La ceremonia del otorgamiento del tìtulo a Shmas fue de pelìcula.

Ataviado con un unifome militar, abordo de un jeep, de pie en el vehículo,y sujetado por Howar de un lado y Jorge del otro,para evitarle una caìda inminente,Shams pasò revista a las tropas mientras saludaba en forma marcial y se divertía como un niño con sus juguetes.

La recepción fue fantástica con comidas y bebidas importadas y personal femenino del departamento de¨relaciones pùblicas¨del Hanjin Group ,que amenizaron la fiesta y no dejaron detalle por cubrir.

En el hotel,Jorgese reuniò con su reducido pero eficiente equipo y anunciò que tendrían libre el dìa siguiente paravisitar la ciudad a su gusto, ya que Shams estaba atacado del hígado y permanecería en sus habitaciones, atendido por Eptisam y Kim.

Jorge tambièm optò por permanecer junto a Shams,aunque pasò la mayor parte del tiempo en sus habitaciones,programando otras cosas.

Andy y Eic salieron juntos a recorrer la ciudad,pero Eric se quedò en un shopping mientras que Andy, cansadísima, regresò temprano al hotel.

La suite de Jorge era espaciosa, tan grande como la de Shams y contaba con dos cuartos ,una antesala con tres sofàs y una mesa de conferencia.

Los cuartos de Jorge siempre eran escogidos con esas caracterìsticas ya que las contìnuas reuniones con el personal requerían una amplia sala de visitas.

Normalmente, cada vez que llegaba a un hotel, Jorge rechazaba las suites que le habìan asignado y elegía otra màs acorde con sus necesidades.

Andy entrò en la habitación de jorge y notò que estaba leyendo el Coràn,libro sagrado de los musulmanes que Mohammad le habìa obsequiado meses atràs.

El regalo de Mohamamd habìa sido hecho despuès que Jorge le preguntara ciertas cosas acerca de sus creencias religiosas,lo que resultò interesante al joven Sheik y lo apasionò para convertir a su asistente al Islam, dándole a leer un hermoso libro en inglès y àrabe,que autografiò y le dedicò afectuosamente.

¨A mi asesor,profesor Jorge Ciccone,para que estudie los maandatos del profeta Mamad,con afecto,Mohammad Al Fassi¨.

-Què haces-preguntò indiscreta Andy,quien vestìa una toga blanca de las que usaban Jorge y Mohammad bajo el unifrome àrabe, cuando vestían de esa forma.

-Aquí,leyendo el Coran. Interesante-respondiò Jorge- Y tu, te cansaste de comprar cosas?

-Si,es una jungla ahí fuera;muchopolvo,ruido,tràfico…-respondiò Andy sentàndose junto a Jorge mientras se secaba el cabello con una toalla.La toga que Andy vestìa era de seda natural y dejaba entrever el cuerpo aùn firme y voluptuoso de la secretaria.

Los senos,grandes y puntiagudos, eran la característica màs notable de Andy,que a sus 35 años mantenìa una figura esbelta e interesante pese asus tres hijos.

-Me està matando la espalda-dijo retorciéndose en el sofá.

-Habràs dormido mal-contestò Jorge sin prestarle mucha atención.

-No,creo que es la tensión y los efectos de ese vuelo de Paris,dormí mal en el aviòn,bueno casi no dormí con ese borracho empedernido molestándome todo el viaje-recriminò Andy.

Pero ustedes fueron a esa casa de la montaña. Eric me contò que te ¨atendieron¨dos jovencitas. Es verdad? Cuéntame.

Jorge y Andy tenìan una amistad de ya hacìa mucho tiempo y màs que compañeros de trabajo, que jefe y empleada,se habìan hecho camaradas, a tal punto que uno al otro cubrìan sus errores ante Mohammad y no dejaban que el resto del grupo fuera a apuñalarlos por la espalda.

-Bueno,primero nos dieron de comer como bebès,en la boca-contaba con una sonrisa Jorge-despuès me llevaron a una enorme tina como la de mi baño y luego de quitarme toda la ropa,me empezaron a enjabonar.

-Eran dos?-preguntò absorta Andy

-Si,pelo renegrido,delgaditas,bien formadas para su edad-notò Jorge

-Y?-inquiriò Andy curiosa?

-Bueno,me enjabonaron bien todo el cuerpo,después una se puso frente a mì y mientras me enjuagaba el jabon comenzò a acariciarme, a besarme,tu sabes…

-No,no- continùa-insitiò Andy

-Bien,me besaba,mientras la otra le arreglaba el cabelloy la enjuagaba.

Salimos de la bañera a una especie de cama tendida en el piso,como un colchòn grande,una especie de almohadón gigante cubierto con unas sàbanas de seda rosadas y las dos chicas procedieron a secarme delicadamente con uas toallas bien suaves.

Después,mientras una se arrodillaba frente a mi,la otra permanecía de pie conmigo acariciándome, al tiempo que la que estaba de rodillas me besaba…tu sabes dònde-sonriò Jorge.

Andy,tambièn sonriendo, escuchaba atentamente y Jorge notò que sus senos se habìan endurecido,mostrando la exitaciòn del momento a travès de sus pezones que empujaban la suave tela de su bata de seda.

Prosiguiendo con su alocuciòn,Jorge acabò por detenerse ante la parte màs interesante,levantándose para abrir una botella de champagne frances de una cubeta de hielo en el bar de la recàmara.Cambiò de lugar y se sentò en el sofà opuesto al de ella.

Sirvió dos copas,alcanzò una a su compañera y palmeò el asiento de el sofá junto a  èl mientras saboreaba el vino.

Andy se inrcoporò y se  sentò junto a Jorge.Este se puso a su espalda y masajeò el dolorido torso de Andy sin decir nada.

Andy dio un profundo suspiro y echò la cabeza hacia atràs,recostándose en el pecho de Jorge mientras èste continuaba masajeàndole los hombros.

Después de unos momentos, Jorge se excusò por un minuto y trajo una pequeña botella de aceites especiales que habìa comprado en Paris para masajear el cuerpo.

Agarrò a Andy de la mano y la precediò hasta la recàmara.

Llegando a la amplia cama la guiò hasta que sentara en ella.Levantò la bata de seda y Andy quedò totalmente desnuda,revelando que no tenìa ninguna ropa interior debajo de la prenda.

Boca abajo en la cama,Andy estirò los brazos,suspirando en actitud de relajamiento.

Suavemente Jorge comenzò a esparcir el aromático aceite en los hombros de la mujer con movimientos ritmicos y relajantes hacia la cintura.

Al llegar a las caderas desnudas de su secretaria privada, Jorge no pudo ocultar su exitaciòn al admirar la firmeza de su cuerpo,acariciando levemente las pantorillas y las entrepiernas de la mujer, que obedeciendo a un reflejo abrio màs las piernas para permitir que los dedos y las manos de su masajeador penetraran màs en la intimidad.

Jorge continuò enfatizando su trabajo en la cintura de la atractiva mujer,apretando los dedos pulgares y trayendo hacia si los musculos de Andy, mientas èsta suspiraba a cada pausa.

Con los dedos sujetando el contorno de las piernas,Jorge comenzò un movimiento hacia arriba llegando hasta el àrea pùbica, deslizando suavemente los extremos de los mismos,llegando hasta las partes màs privadas de la exitada mujer.

Minutos mas tarde,Jorge volvió hacia los hombros y posicionàndose en la espalda de Andy dejò caer su cuerpo levemente sobre sus costillas y ella se acomodò como para recibir mejor a su compañero de aventuras.

Un beso largo y delicado en el cuello de Andy y Jorge colocò sus manos debajo de su estòmago,subiendo hacia los senos erguidos, y acariciando el vibramte cuerpo en su camino.

Ya con sus dos manos aprisionando los pechos de la mujer y su cuerpo apretado sobre la cintura posterior,Jorge la besò apasionadamente cuando Andy levantò la cabezapara encontrarse con èl.

En un frenètido y pasional movimiento los dos amantes quedaron entrelazados y se fundieron en un abrazo total, haciendo del momento una inolvidable experiencia.

Un par de horas después, y despertados de una reponiente siesta,ordenaron una opípara cena que compartieron entre risas y anécdotas,para retirarse a dormir cada uno a sus respectivas habitaciones.

A la mañana siguiente y ya reunidos con todo el staff, Jorge y Andy cruzaron miradas subrepticias que nadie màs consiguiò interpretar mientras planificaban la salida de Corea hacia Hawai,donde pasarìan la noche antes de continuar su vuelta a Paris,vìa San Francisco, en aviòn especial de Korean Airlines.

 

 

Capítulo 15

 

HESSAH

 

Mohammad y Dinna se llevaban mejor. O , por lo menos, eso daban a entender cuando estaban fuera de sus habitaciones.

Mohammad no habìa dado el brazo a torcer en lo referente a la vestimenta de su esposa,no obstante, sus hermanas , Hend y Hoddah, asì como su propia madre, continuaban luciendo escotes cada dìa màs atrevidos y vestidos originales, cortos y apretados, de Chris tian D’ior, Lapidus y otros famosos diseñadores.

Durante la estadìa en Paris la mayorìa de las salidas fueron a los centros nocturnos de baile, restaurantes, Maxime especialmente, asì como a shows del Pigalle, Moulin Rouge, White Horse y Follis Bergere.

 

Los  exhorbitantes gastos nocturnos de cerca de 20 mil por noche le dejaban a Jorge un diez a quince por ciento en comisiones y propinas de Turki.

Ademàs de los sendos Piagets, Cartiers y Rolexes que tenìa  Jorge en su ya cara colecciòn de relojes , Mohammad le dejaba usar sus propios Piagets, parte de una colecciòn de 200 , acompañados de anillos ,pulseras y collares .

Jorge continuaba escogiendo los vestidos de Dinna, acompañando a la «princesa « a todas las tiendas y eliminando aquellos que irìan a enfurecer a Mohammad por el escote o la transparencia de las telas.

De vez en cuando Jorge conseguìa disuadir a su patròn de aceptar un vestido en particular que resaltaba la figura exquisita de la esposa,pero la cara de Mohammad cuando èsto sucedìa era cuestionable.

Londres,Paris, Cannes, Montecarlo y de vuelta a Cannes.

Ya en la Riviera, Madamme Destino, una de las dueñas de Cartier, pidiò una audiencia en el hotel para presentar una exquisita colecciòn de collares y pendientes de selectos diamantes, en especial el famoso Royal Highness ,valuado en unos 6 millones de dòlares.

Jorge recibiò a la persuasiva y sofisticada cuarentona, que aunque muy bien conservada, no dejaba de ocultar su edad.

Madamme Destino presentò la colección completa, que a su vez Jorge llevò a los aposentos reales y mostrò a Hend.

Las instrucciones de Hend fueron precisas. Autorizò la compra del «Royal Highness « por 5 millones ,siempre y cuando Madamme Destino pagara una comisiòn de 20 mil a Jorge , màs un obsequio.

Jorge negociò por 4.5 millones y un Piaget macizo de 18 kilates y esfera de madreperla, màs un Cartier original de platino para Marina, su olvidada compañera en Los

 

La princesa quedò tremendamente satisfecha y esa noche luciò el collar màs caro que Jorge habìa visto en su vida, en el casino del Club de los Inmortales de Paris, cerca de Champs Eliseè.

Antes de salir del Casino en que Turki perdiò 2.3 millones de dòlares, Jorge llamò al gerente para pedir que le cambiaran unos miles de francos que Turki habia dado de propina a su hombre de confianza. El gerente del esta blecimiento acompañò a Jorge personalmente a la caja central del casino y dio instrucciones al cajero para cambiar los francos en dòlares.

En unos minutos el cajero transformò la moneda en dòlares y siguiendo instrucciones de su jefe le entregò a Jorge los dòlares y tambièn los francos, dicièndole que era «cortesia de la Gerencia»por haber traìdo a Turki a jugar al local.

Casi un mes de viajes de ciudad en ciudad, alojàndose en los mejores hoteles del continente y cenando y bailando en las màs exclusivas discotecas y clubes nocturnos del Jet set parecìan no cansar al joven asesor que con destreza tomaba cuenta de todos los detalles de los viajes y las salidas.

Su relaciòn con Mohammad estaba aùn màs afianzada. Antes que Mohammad expresara un deseo, Jorge salìa a completar el mismo, pudiendo casi leerle la mente.

Una noche, en el hotel Valparaìso de  Palma de Mallorca, España, Jorge, Mohammad y Dinna disfrutaban de una rara y tranquila velada en las habitaciones de la pareja, mientras Turki permanecìa durmiendo en sus aposentos.

Dinna , ataviada con un singular desabillè transparente de seda China ,descansaba en un sofà entreteniendo a Turki que ya estaba crecido y demandante como su padre.

Jorge y su patròn conversaban ,intercambiaban anècdotas, planificaban el dìa siguiente y la compra de màs barcos para la colecciòn particular de Mohammad.

-Asi que el Prìncipe regresa a Arabia Saudita el fin de semana?-preguntaba Jorge a su interlocutor.

-Si, Jorge, y nosotros vamos para Portugal y despuès a Los Angeles.

-Muy bien, prepararè todo de acuerdo con ese itinerario.

-Habibi- interrumpiò Dinna haciendo una pausa en sus juegos con el hijo de ambos-Ya hablaste con Jorge del asunto de mi hija?-preguntò,  atrayendo la atenciòn de Jorge que no sabìa de la existencia de una hija.

-Oh, no, habibi-contestò Mohammad girando hacia Jorge y miràndolo directamente a la cara.

Una expresiòn en el rostro de Mohammad que solo indicaba problemas.La misma expresiòn de las pelìculas, la misma expresiòn de los imposibles que diariamente demandaba de su diestro asesor y amigo.

-Si, Jorge-continuò el Jeque-Sheikah Dinna y yo queremos adoptar una niña y deseamos que tu hagas los arreglos pertinentes.

Pasò a enumerar las condiciones mientras el secretario escuchaba con atenciòn y tomaba notas en una pequeña libreta de bolsillo.

Recièn nacida, de buena familia etc etc…

Jorge regresò a su cuarto y desde allì , despuès de media docena de llamadas telefònicas de larga distancia a Los Estados Unidos y a otros paìses donde tenìa contactos que podrìan ser de utilidad, llegò a la conclusiòn de que por medios convencionales iba a ser muy difìcil obtener la adopciòn de una niña recièn nacida en menos de una semana, como querìan sus patrones.

En conferencia con Mohammad, Jorge explicò lasituaciòn de la mejor forma posible y Mohammad indicò que la mejor forma de hacerlo era la de obtener una niña, compràndola como si fuera un tapado o un carro nuevo…

-Mohammad, estamos hablando de un ser humano, los paìses tienen leyes ,reglas, procesos de elegibilidad para los potenciales padres adoptivos…

-Si, està bien- aceptaba el asesor- de que en el mundo hay miles de niños que  son abandonados , muertos por inaniciòn, de hambre- aclarò- porque sabìa que Moham mad no entendìa el significado de palabras  muy sofis ticadas-pero no podemos ir a la plaza pùblica de algùn pueblo por ahì y comprar una criatura recièn nacida como quien compra un par de zapatos en una tienda….

Mohammad escuchaba, incrèdulo, y , una vez màs ponìa esa cara…

-Bien, dèjame hacer unas llamadas màs.

Desde Los Angeles,las esperanzas de una adopciòn legal se habìan desvanecido .

Las condiciones que presentaron los asesores legales en la materia fueron tàcitas e irrevocablemente negativas.

Si se podrìa , eventualmente, pero no antes de cumplir con los requisitos de las leyes americanas y una serie de entrevistas con las autoridades locales.

Otra forma serìa un contrato con una madre expectante que quisiera dar su hijo en adopciòn, que las habìa, pero no garantizarìa una niña.

Costa Rica.Pensò Jorge. Su amigo Martin, miembro de una representaciòn diplomàtica forànea tendrìa que poder guiarlo en ese sentido.

Llamò, y luego de localizar a Martin,le explicò la situaciòn. Martin quedò en hacer algunas avetriguaciones y volver a comunicarse con èl.

Dio la noticia a Dinna y sin crear falsas expectativas,

dijo, esperemos que las novedades sean favorables.

Turki saliò camino para Arabia y el  entourage decreciò en tamaño.

Jorge mandò de vuelta al equipo de guardias quedàndose con Willy y Bates.

Camino a Portugal en el Lear Jet que los transportaba, Dinna, sentada junto a Jorge en el aparato mientras Mohammad dormitaba en uno de los asientos de atràs, ya contaba con su hija adoptiva.

-Serà linda, Jorge?

-Tal vez- contestaba èl  observando el cielo y la formaciòn de nubes fuera del aviòn-pero no tan bonita como tu….

Dinna no respondiò al piropo .

-Pensaste en mi?-preguntò Dinna  subrepticiamente mirando a Jorge a los ojos.

Instintivamente Jorge mirò hacia donde Mohammad dormitaba,luego alrededor y nuevamente a Dinna.

-Si- respondiò secamente, paràndose y dirigièndose a la cabina de comando.Se sentò a lado de piloto y le pidiò que dejara el Jet en sus manos por unos minutos.

El piloto accediò y supervisando los movimientos del audaz y temporario co-piloto dejò los controles del multimillonario aparato en las manos de su acompañante.

En la Capital portuguesa las comunicaciones con Costa Rica eran vastas y contìnuas.

El contacto habìa ubicado un orfanato donde niños y niñas de temprana edad eran entregados  periòdicamente.

Una mujer de 16 años habìa comparecido ante las autoridades de la entidad expresando su interès en entregar al niño, una vez nacido,rehusando dar su identidad.

Tres niños habìan muerto el ùltimo mes por falta de alimentaciòn y medicamentos.

Jorge le pidiò a su amigo que hiciera los arreglos pertinentes .

Mohammad y Dinna estaban completamente exaltados.

Una vez obtenida la confirmaciòn , el trio se dirigiò a Costa Rica,sin acompañantes, en un vuelo comercial procedente de Rìo de Janeiro, Brasil, al que habìan arribado en Portugal.

Ya en la capital del pequeño paìs centroamericano se alojaron en un hotel de tres estrellas y tratando de no llamar la atenciòn se entrevistaron con el contacto de Jorge.

Cansados por la maratònica jornada de tres paìses en un dìa, quedaron de conocer a la recièn nacida por la mañana,ya que la niña tenìa pocas horas de nacida y estaba bajo cuidado del mèdico que Jorge habìa pagado anònimamente.

Una «donaciòn»,tambièn anónima a la deteriorada institución, de 50 camas de bebè,  con sus respectivos atuendos, ropas y alimentos para infantes recièn nacidos, por un valor de 10 mil dòlares sorprendiò y conmoviò a los directores que apuraron la entrega de la pequeña infanta casi de inmediato.

No existìan rècords algunos de nacimiento, ni siquiera el nombre materno constaba en fojas de la instituciòn . El parto habìa sido manejado por una vieja matrona y la recièn nacida habìa sido transportada a una tercera casa,  pocas horas despuès de su venida a este mundo.

Ya con el bebè en sus brazos, Dinna estaba exta siada.Mediante una llamada telefónica, Jorge arreglò el viaje de Dinna a la ciudad de México, donde èsta entregarìa un pasaporte nuevo, sin foto ni nombre procediente de Arabia Saudita, que Mohammad tenìa en la caja de seguridad de la Trading.

Fue contratado un aviòn local, Cesna Bimotor, ùnicodisponible en ese momento, para que el trio con el bebè fueran transportados fuera de la frontera de Costa Rica.

Una vez en el aire, Jorge se puso en contacto con la representaciòn Saudita en Méjico, que aguardò la llegada en trànsito del aviòn procedente del sur.

Sin las autoridades mejicanas dar entrada a los pasajeros VIP, que no pretendìan ingresar al paìs dado su caràcter de «En Transito», el enviado Saudita entregò la docu mentaciòn portada por Andy al mismo aeropuerto.

Una foto Polaroid, y Mohammad mismo escribiendo los detalles  biògraficos de la infanta, completaron el documento de viaje.

En menos de una hora de estadìa en Mèjico, Hessah Al-Fassi, hija de Mohammad y Dinna ,nacida en Arabia Saudita hacia escasos dìas, era la nueva integrante del clan.Un triunfo màs para el asesor,y una vida diferente para una niña abandonada por su propia madre solamente dìas atràs.

En vuelo directo a Venezuela, ya en un Lear Jet, los tres festejaban comunicando la novedad a Hend y Faizah en Arabia Saudita, donde partieron  desde Londres tràs un viaje de 9 horas y media de la capital venezolana.

Jorge regresò con Andy desde Caracas para descansar unos dìas en Hawai, despuès de una tremenda semana de tensiòn, angustia y aventura.

En Hawaii, Jorge obtuvo el hotel y los transportes como cortesìa de sus contactos con Hanjin, y pasò una semana al sol,comiendo y durmiendo, solo y sin telèfonos, guardaespaldas ni empleados.

Necesitaba el espacio.

 

 

 

Capítulo 16

 

MONTEVIDEO,

QUE LINDO TE VEO…

 

Hacìa doce años que nuestro personaje central no regresaba a su paìs de origen.

Ya transformado en Ciudadano Americano,habìa convertido a su Patria adoptiva en su casa.

La forma de vida que habìa descubierto en su ùltimo destino no era negociable,bajo ningùn punto de vista.

Pero se tenìa que probar algo.

Cuando saliò de su paìs natal, se desempeñaba como empleado pùblico en una escondida oficina del Muelle de Escala, donde atracaba el vapor de la carrera – como era conocida la anticuada embarcaciòn que cruzaba a diario el Rìo de la Plata,el màs ancho del mundo, entre las doscapitales.

Jorge era un «auxiliar» de escritorio.El cargo administrativo màs bajo dentro de la escala laboral. Solo tenìa 19 años y aùn continuaba sus estudios de abogacìa en la Universidad de La Repùblica, en la pintoresca capital de Montevideo.

La tarea de Jorge, si asì se puede denominar, consistìa en procesar papeles derivados de la importaciòn de automòviles de uso personal que generalmente estaban detenidos en el Puerto de Montevideo por alguna razòn y terminaban roìdos por la salitre , estacionados en la rambla portuaria.

Su padre, tambièn de nombre Jorge, estaba empleado en la misma entidad gubernamental hacìa 30 años y habìa alcanzado el puesto de Administrador de Depòsito,cargo ejecutivo de confianza.

La familia de Jorge vivìa bien, gracias al esfuerzo de sus padres.La educaciòn Marista Catolica y ultra conservadora de Jorge le habìa dado una preparaciòn ùnica para enfrentar al mundo.

Residiendo en una secciòn de Montevideo reservada para la clase media -alta, Jorge disfrutaba de su vida pero encontraba al Uruguay demasiado chico.

Fue cuando decidiò viajar por Sudamèrica y pidiò una licencia sin goce de sueldo por seis meses, que se extendiò a un año cuando el tiempo le resultò corto allà por el altiplano Boliviano y las calles de Bogotà, Quito, Guayaquil, Santiago y Viña del Mar.

Ya en los Estados Unidos decidiò experimentar con la prensa y consiguiò hacerse conocer en el campo periodìstico por su versatilidad con la pluma.

Volviò a Uruguay por un breve espacio, debido a un amor que habìa dejado en puntos suspensivos, y aldescubrir que ya no tenìa nada en comùn con aquella  joven a la que habìa conocido a los 15 y amado a los 16, regresò a los Estados Unidos donde conociò a Mohammad Al Fassi.

Despues de un par de años con el Jeque  y ejerciendo absoluto control sobre la vida y los movimientos de èste , decidiò hacer el viaje de regreso a Montevideo y visitar a su familia que no veìa en 12 años ,pero con estilo.

-Mohammad, vamos a Rìo de Janeiro a pasar unos dìas y despuès saltamos para Europa a  encontarnos con la Familia.

La propuesta de Jorge tenìa caracter de» ya esta todo arreglado, no hay vuelta que darle», que Mohammad conocìa y aceptaba sin mayores argumentos.

Jorge se mantenìa en contacto con Teresa ,su madre, que lo apoyaba en todos sus  proyectos en la distancia.

A travès de Teresa  se organizaron todos los contactos relativos a hospedajes, transportes, viajes y hasta la notificaciòn al Ministerio de Relaciones Exteriores de la Repùblica Oriental de Uruguay, ya que se estaba hablando de la visita de un importante miembro de la Familia Real de un paìs foràneo.

Estas cosas no acontecen en Uruguay todos los dìas.

Ya listas las valijas y acompañados por Willy y Bates, el grupo integrado por los esposos Al Fassi ,Turki y Hessah partieron en vuelo de TWA hacia Rìo de Janeiro.

Llegados a la» Cidade Maravilhosa, «cuna del carnaval carioca, se alojaron en el Hotel  Intercontinental de Sao Conrado, cerca de Ipanema y Copacabana.

El hotel estaba desolado, ya que en pleno Julio el  lla mado «invierno» carioca mantiene alejado al turismo, playero por excelencia.

Dieron unas vueltas por la ciudad que en ese momento  no presentaba mayor  atractivos,principalmente debido al frìo.

Una visita al show OBA OBA despertò la atracciòn de Mohaamad, absorbido por la belleza y calor de las «mulatas»,con las que Jorge arreglò un encuentro esa misma noche.

Mohammad quedò màs que impresionado con el ¨show¨ que le rindieron,en privado, las cuatro  hermosas chicas contratadas.

A la tarde del dìa siguiente los preparativos para salir hacia Montevideo estaban hechos y el avion Lear de seis plazas contratado de la Varig estaba esperando en el aeropuerto Internacional de Galeao.

En el hotel las maletas estaban preparadas y Jorge estaba emocionado de regresar a su paìs despuès de tànto tiempo de ausencia.

Volver a ver a sus hermanos, Roberto y Nelson, Dennis, el menor y màs travieso con el que no habìa pasado mucho tiempo y que màs se parecia a èl,primogènito  20 años ma yor .

Mohammad notò el nerviosismo de su asesor y le pre guntò què le sucedìa.

-Nunca te vi tan nervioso antes de un viaje Jorge, ni si quiera antes del primer viaje a Europa.

Jorge tratò de explicarle los motivos de su estado nervioso y enfatizò el orgullo que iria  a sentir su madre y sobre todo su padre al ver llegar a su primer hijo nada menos que acompañando a un Prìncipe àrabe, era de novela!

Mohammad sonriò ,llamò a Willy que reposaba en el sillòn del frente y le ordenò.

-Llama al aeropuerto y pide otro Jet. El profesor va a llegar a Uruguay con estilo!

Despuès de intensas negociaciones con la VARIG en la central de Galeao llegaron a la conclusiòn de que no habìa en territorio brasileño un Boeing 707,727 o 737 disponible para alquilar en el tiempo  previsto . Solamente podrìan facilitarles otro Lear Jet de seis plazas, idèntico al que habìan contratado para el viaje.

Mohammad autorizò el contrato y Jorge hizo el pago de otros 23 mil dòlares  a la empresa.

-Un jet para nosotros- dijo Mohammad- y el otro para cargar el equipaje, asì vamos mas còmodos – terminò.

Jorge lo abrazò, le besò la mano y lo besò en la frente, agradecido.

Mohammad abriò entonces  un portafolio negro donde guardaba parte de su colecciòn de relojes de oro y le dio a Jorge , en prèstamo, advirtio, un reloj con la esfera de dia mantes alrededor de la foto de  Turki,especialmente fabricado por la Piaget de Suiza.

Amèn del reloj un pendiente con el escudo de la familia real tambièn incrustado en brillantes y oro macizo.

Los dos jets partieron de Galeao a las 11 de la noche,con 6 horas de retraso,a insistencia de Mohammad que querìa que todo el mundo estuviera esperando a su asesor,como esperaban a Turki.

El sabìa ese juego y esta vez se lo estaba enseñando a Jorge.

En el aeropuerto Internacional de Carrasco, pequeño y pintoresco, la madre de Jorge habìa estado esperando el arribo de su primer hijo desde las seis de la tarde.

A las dos de la mañana casi, la torre anunciò la apro ximaciòn de dos aeronaves identificadas como trans portando una, a una delegaciòn saudita y la segunda, solamente equipaje…

Las autoridades del aeropuerto habìan mantenidoabiertas las instalaciones de la terminal aèrea por orden del Ministerio de Relaciones Exteriores, que tenìa confirmaciòn desde Rìo de Janeiro de la salida de los viajantes a las 11 horas, 23:00 militar.

La entrada en territorio oriental fue anunciada por el capitàn de la nave en portuguès y Jorge fue al asiento del copiloto hacièndose cargo de los controles por unos momentos, dàndose el gusto de entrar triunfalmente diri giendo un Jet.

Aproximàndose al aeropuerto la tripulaciòn, una azafata y el copiloto dieron las instrucciones de rigor, y Jorge se posicionò primero en la puerta del aparato.

Suavemente se posò sobre la pista y frente a la terminal, a escasos 20 metros de la misma, apagò el rugido de las turbinas, abriendo las compuertas  de salida para permitir al oficial del gobierno abordar la nave.

Willy, comandado por el mismo Mamad, alcanzò los pasaportes al oficial de inmigraciòn que autorizò el des censo antes de mirar siquiera la documentaciòn.

Las visas habìan sido provistas por el consulado General del Uruguay en San Francisco,a travès de una comu nicaciòn del propio Ministro de Relaciones Exteriores al representante diplomàtico en esa ciudad, Dr. Guillermo Stewart,gran amigo de Jorge.

En el Aeropuerto Internacional estaban esperando, ademàs de la familia de Jorge, el enviado del Ministerio, Dr. Mateo Magarinos, uno de los miembros fundadores de ALALC, el Dr. Carlos Rivero, funcionario del Ministerio e integrantes del departamento de Relaciones Pùblicas y seguridad de VIP.s.

Despuès que el oficial de inmigraciòn autorizò el descenso, Mohammad le dijo a Jorge que permaneciera en su asiento hasta que el delegado del gobierno entrara al  aviòn.

Jorge querìa saltar y correr a saludar a sus padres y hermanos, pero Mohammad estaba dàndole una lecciòn de importancia.

No de importante, sino de «hacerse el importante»…

Surtiò el efecto esperado cuando el Dr. Magarinos apareciò en la escalera del aviòn saludando a los visitantes y  brindàndoles la bienvenida al Uruguay.

Escoltados por Magarinos y Rivero,un elegante fun cionario del MRE, la delegaciòn fue acompañada al salòn VIP, mientras la Inmigraciòn estampaba sus pasaportes.

Al ver a su madre en la sala, donde todos los demàs funcionarios y jerarcas del gobierno y del aeropuerto aguardaban  cansados, Jorge no pudo contener la emociòn, estirò los brazos y dio un fuerte apretòn a su progenitora que, sin dejar caer una làgrima, hinchada por la emociòn y rompièndose el vestido de orgullo,recibiò a su hijo  con un beso dicièndole:

-Bienvenido de vuelta a tu hogar,Mijo querido.

Al presentar al Jeque y A Dinnah con los niños, Jorge agarrò a Mohammad por el brazo, lo hizo adelantarse medio metro y  de frente a su madre dijo con làgrimas en los ojos.

-Mamà, el Prìncipe Al Fassi y su esposa, la Princesa Dinnah…

Mohammad ,sorprendido con su nuevo tìtulo, extendiò la mano para estrechar la de Teresa y èsta ,sorpresivamente, lo besò  como quien besa a un hijo, a lo que Mohammad respondiò con una sonrisa de aprobaciòn, llamàndola Mama Ciccone.

En una caravana escoltada por la Marina Nacional, llegaron al Hotel Carrasco, uno de los establecimien toshoteleros màs aristocràticos de Latinoamèrica y seinstalaron en el piso superior de la instituciòn , gerenciada en ese momento por un capitàn de la Marina, dado que en Uruguay habìa un gobierno de facto.

Al notar que las reservas hechas por su madre incluìan sòlo dos suites y un cuarto para la seguridad ,Jorge mandò llamar al Gerente del Hotel.

Cuando el funcionario llegò a la suntuosa suite presidencial donde se alojaba Mohammad, el asesor pidiò la totalidad del piso, por razones de seguridad  del Prìncipe y su Familia,a lo que el Capitàn acotò que habia dos habitaciones que estaban ocupadas y que iba a ser imposible remover a los huèspedes de ellas sin causar un problema.

Jorge escuchaba pacientemente al gerente que tambièn explicaba que los servicios de la cocina estaban a dis posiciòn de los huèspedes desde las 6 am hasta las 21:00 horas, ponièndose personalmente a disposiciòn de los mismos en caso de que hubiera algùn problema. Tambien dijo que los servicios de Dry Cleaning eran parte de servicio del hotel y que la ropa serìa recogida a diario exactamente a las 6:00 PM.

Cuando el gerente finalizò su muy atenta y extensa presentaciòn,Jorge lo tomò por el hombro, le alcanzò una copa de champagne francès que acababa de descorchar y en presencia de su madre, sentada en el còmodo sofa junto a Dinnah y los dos niños explicò de la siguiente manera sus condiciones:

-Sr. Gerente, la verdad es que estoy impresionado con la atenciòn del personal del Carrasco, la decoraciòn es excelente y en verdad, no tiene nada que envidiarle a los mejores establecimientos de Europa, no obstante , èsta es la forma en que vamos a operar.

Primero: Ud., al salir de aquì, se comunica personalmente con los dos  huèspedes vecinos a la Suite Pre sidencial en este piso, les indica que debido a que un invitado del gobierno ha llegado inesperadamente al hotel, deben de moverlos a otro piso y que sus cuentas por los dìas que sufran este inconveniente van a ser pagadas por ese invitado: I.E, yo.

Segundo, me coloca un cheff dos ayudantes de cocina, un mesero y dos mucamas tiempo completo en la cocina y en el piso, me pasa la cuenta de los gastos,yo las pago.

Tercero,el servicio abierto las 24 horas solamente para el Prìncipe.

Cuarto,las lìneas telefònicas del cuarto deben de ser directas, sin acceso a la telefonista del hotel.

Quinto, dos hombres de seguridad deben de permanecer uno en frente del ascensor y otro al fin del hall, siempre y cuando esa sea la ùnica vìa de acceso al piso, si hay tres, entonces tres hombres. Una de las habitaciones exclu sivamente dedicada a la seguridad, y la cuanta la pago yo.

Sexto y ùltimo, aqui tiene de mi parte para usted mil dòlares de incentivo. Cada dìa necesito verlo a esta misma hora y cada dìa Ud. va a tener el mismo incentivo.

Bueno, ahora tengo asuntos de familia que tratar y necesito descansar.

Ah-agregò Jorge- en caso de que algùn miembro inmediato de mi familia decida utilizar los servicios del casino, los restaurantes o las salas de diversiòn del hotel, cualquier persona identificada como Ciccone  puede hacerlo a mi cuenta.

Creo que no olvidè nada. Buenas noches.

El anonadado oficial de la Marina nacional saliò como apurado del cuarto, saludando cuando llegò a la puerta.

Cuatro minutos despuès sendos guardias armados custodiaban las entradas de acceso al piso, la gente eramovida de sus habitaciones y un frenètico equipo de seis mucamas y porteros acomodaban las abandonadas habi taciones para convertir el piso entero en residencia Real.

Lo mismo ocurriò con las limusinas y Jorge terminò contratando las ùnicas tres Mercedes 900 existentes en todo el paìs, màs dos Cadillacs para uso de su equipo.

Cuando le contaba a Mohammad  lo que estaba haciendo èste se divertìa, aceptando todo como si fuera el mismo quien lo habìa ordenado y todavìa sugiriendo cosas aùn màs radicales y exageradas.

Dennis,el hermano menor de Jorge ,tenìa una de las limusinas para pasear con sus amigos por toda la ciudad, hasta para ir a la playa en traje de baño.

Mama Teresa y Dinna pasaban el tiempo juntas con los niños y cada vez que los esposos salìan con Jorge no permitìan que nadie se quedara con los pequeños, a excepciòn de Teresa que se habìa instalado en una de las 12 suites del piso, al igual que Dennis, Roberto y el padre de Jorge.

Uno de los hermanos faltaba,Nelson, que vivìa en Porto Alegre,Brasil, casado con Neusa, una chica de ese paìs.

Por la noche cenaron juntos y festejaron el reencuentro. Mohammad se sentìa como en su propia casa, con su propia familia. Mamà Teresa y Papa Jorge eran sus padres adoptivos y Dennis el mandadero Real.

Dennis era enviado a buscar cosas que faltaban, leche para el niño, hojas de rasurar , agua mineral. Y cada vez que Dennis era mandado por Mohammad a algùn lado, le daba un billete de  cien por la encomienda.

Los periòdicos, radio y televisiòn se agolpaban en lasinmediaciones del Hotel tratando de conseguir una foto,una pelìcula de la pareja de Prìncipes y su asesor, el Uruguayo miembro del Sèquito Real Saudita.

Los titulares de los periòdicos imprimìan historias acreditadas al Jeque y a su asesor, el Uruguayo que vive en medio de un cuento de Scherazades.Sus andanzas por el mundo, sus aventuras, anècdotas y supuestas inversiones multimillonarias del Prìncipe y su familia real.

Las invitaciones caìan por docena y la profesional y experta asesorìa de Carlos Rivero ayudò a Jorge a selec cionar unas cuantas, asistiendo al casamiento de la hija del famoso pintor -escultor Uruguayo Carlos Pàez Vilarò, en su inigualable mansiòn-obra de Punta del  Este, Casa Pueblo, màs tarde transformada en un museo.

Fue una noche de lluvia torrencial en que la delegaciòn viajò al famoso balneario a escasas dos horas de Montevideo.

La marina habìa provisto una escolta especial y en limusina llegaron a Casa Pueblo.

La atenciòn de la noche pasò del magnìfico atavìo de la novia al vestido de 12 mil libras esterlinas que lucìa Dinna.

Disfrutaron de una noche magnìfica entre la crema y nata de la sociedad uruguaya , reunida para  la boda en la residencia de Paez Vilarò sobre la misma costa del  Rìo de la Plata.

Otra invitaciòn aceptada fue a presenciar un partido de fùtbol entre el favorito, Peñarol, y defensor por la copa Montevideo.

Fue allì donde Mohammad, acompañado por Jorge y toda su familia en el Palco Oficial, fue convidado a dar el puntapiè inicial del juego ante la ensordecedora griterìa de las tribunas que cantaban al unìsono  ARABIA, ARABIA.

Mohammad, emocionado por la recepciòn del pueblo oriental y las muestras de afecto, decidiò regalarle mil dòlares al jugador que conviertiera el primer gol, cosa  ala que se hizo acreedor Fernando Morena, recibiendo el cheque de manos del padre de Jorge.

Tambièn dio sendos presentes consistentes en monedas de oro con la efigie del Rey Fahad a los Capitanes de los dos equipos .

Ildo Maneiro, de Peñarol, devolviò el gesto entregando al Jeque un banderìn de lujo de la instituciòn aurinegra, que màs tarde Mohammad mando colgar en sus oficinas de la Trading. Cuando el otro equipo no le dio un banderín, Mohammad se sintiò frustrado, situaciòn que salvò Carlos Rivero trayendo un banderìn de la Asociaciòn de Fùtbol del Uruguay.

Durante el encuentro futbolìstico en el Estadio Cen tenario de Montevideo, Mohammad observò a un pequeño perrito deambulando por las tribunas oficiales y siguiendo su impulso de coleccionar canes, preguntò de què raza era.

Como el can era un perrito cualquiera, cruzado vaya Dios a saber cuàntas veces, Rivero nuevamente acudiò a salvar la situaciòn indicando que era una raza local llamada «Pichicho», nombre  con que se denominan los perros de la calle que normalmente deambulan por las grandes ciudades, sin dueños ni casa.

Jorge tuvo que conseguir uno igual, y mandarlo para Arabia Saudita via Londres, donde aumentaba su colecciòn mundial de perros de raza…

Despuès de salir de compras al centro de la capital uruguaya y pràcticamente vaciar una tienda local para repartir las compras en un barrio pobre de la Capital, Jorgey Mohammad pasearon por la ciudad visitando los monumentos històricos màs conocidos, su antiguo barrio y la oficina donde trabajaba.

Al llegar al oscuro establecimiento cargando una cajade Champagne importado para obsequiar a sus ex com pañeros, Jorge mandò buscar a un personaje en particular que aùn estaba cumpliendo funciones en su mismo escritorio.

En frente del ex compañero de trabajo, Jorge  le preguntò si  acordaba de èl. Ante la confusiòn del individuo, Jorge le recordò de quien se trataba, refrescàndole la memoria:

-Te acuerdas que cuando me preparaba para viajar y me dijiste  que me iban a comer los piojos por ahi?

El hombre no respondìa.

-Bueno, gracias a Dios  no me comieron los piojos.

Aquì tienen muchachos, para que  festejen bien. Gracias.

Jorge se retirò escoltado por Willy y partiò hacia el Carras co.

Mohammad mandò buscar un aviòn de Arabia Saudita y partieron hacia Europa, acompañados por la madre de Jorge y Roberto.

Papà Jorge y Dennis irìan a liquidar unos asuntos en Montevideo para despuès reencontrarse en Los Angeles..

La vuelta de Jorge a Montevideo habìa sido inolvidable Un tierno y emocionante recuerdo que toda la familia guar darìa por siempre en sus corazones.

 

 

Capítulo 17

 

El principio del Fin

Segundo matrimonio

De vuelta ya en los Angeles la feliz familia buscaba terminar la renovaciòn de la mansiòn de Sunset Boule vard,para asentar sus raíces de una vez por todas.

Cada viaje a Europa,especialmente a Arabia Saudita, dejaba a Dinna cansada y frustrada.

Los continuos cambios de hotel siguiendo a Turki y al resto de su entourage no eran vida para dos niños ni para una familia que quisiera formarse, educarse y continuar juntos.

Dinna obtuvo sus diplomas de bachillerato gracias a la intervención de Jorge, quien a travès de una cuantiosa donación consiguió,una vez màs, que el colegio emitieralos certificados.

A pesar de su poca educación,Dinna estaba en una mejor posiciòn que la de Mohammad,pese a que no lo repre sentara.

Dinna preferìa permanecer en la oscuridad,no enfren tando a su marido y consiguiendo lo que querìa, con la ayuda de su mejor aliado, el profesor.

Jorge habìa afianzado su posiciòn a tal punto que Mohammad casi no lo contradecía en nada.

Pero todo llegaba a su fin.

La relación entre Mohammad y Vicky Sosa comenzò como el encuentro de un jeque millonario con una artista de segunda categoría y terminò con una demanda millo naria,causando la salida de los Estados Unidos de Mo hammad Al Fassi, casi escapando de la justicia.

Desde un comienzo Jorge tratò a las hermanas Sosa con mucho cuidado,especialmente a Joanna.

Cuando Jorge pagò 500 dòlares a cada una por pasar la noche con Mohammad y èl,no sospechaba que su jefe se iba a enfatuar tan profundamente con la introvertida mujer.

Vicky habìa tenido unas relaciones anteriores que eviden temente hirieron profundamente sus sentimientos y Mo hammad irìa  a pagar las consecuencias,en cash…

El tiempo que pasaron antes del matrimonio fue corto y significativo.

La ¨repatriaciòn¨de Dinna a Arabia Saudita para dejarle el campo libre a Vicky fue visiblemente el error màs grande que cometió Mohammad en el camino a destruir su matri monio,su felicidad conyugal y el comienzo del fin de su tranquilidad.

Vicky y su hermana eran Goldiggers que habìan pasado toda la vida esperando una oportunidad como esa y no iban a desaprovecharla.

 

Al principio,Vicky complacía sexualmente a Moha mmad en todas sus pervesiones y experimentos,pero el mismo dìa de su casamiento todo cambiò, y finalizò la luna de miel en New York cuando Vicky anunciò sus inten ciones de separarse de Mohammad.

El Jeque sintió profundamente la ausencia de su segunda esposa y durante los años subsiguientes tratò por todos los medios de convencer a Jorge para que hiciera de interme diario en un reencuentro, a lo que el asesor se negò.

Vicky terminò casada con un mèdico judìo,sin divor ciarse de Mohammad,en una relaciòn que Jorge calificò de extraña ya que la misma Vicky le dijo que no tenìa relaciones con su actual esposo y que era un matrimonio de conveniencia mutua.

La imagen de Vicky se fue disipando gradualmente de la mente de Mohammad, pero no del todo.

Vicky Sosa era una atractiva y misteriosa mujer de ascendencia méjico-americana y japonesa.

Su padre, un trabajador de clase media,residìa en el este de Los Angeles,mientras que sus dos hijas,Joanna y Victoria, la mayor de las dos, probaban fortuna en Hollywood donde solamente habìan llegado a ser extras de Fantasy Island.

Las ganancias de las parecidas hermanas provenìan de su trabajo como hostesses o bailarinas hawaianas,que hacían su apariciòn  cuando llegaban los invitados a la is la y luego al final,cuando terminaba el show.

No era mucho,pero era algo.

Vicky,como se la conocía en el medio artìstico,tambièn cantaba, pero nunca pasò de presentaciones en un oscuro night club de Pasadena,cerca de Los Angeles.

Fue así como Jorge y Mohammad conocieron a las dos hermanas.

Fue asì como se creò un tórrido affair que pràcticamente acabò con la relación entre Mohammad y Jorge,Dinna y Mohammad,Dinna y Jorge, y Mohammad con el resto del mundo.

Una noche de salidas nocturnas ambos se presentaron en uno de los clubes mas hip de Beverly Hills para chequear la acciòn nocturna.

A ùltimo momento no hubo manera de convencer a Dinna de que ellos iban a salir solos y la tuvieron que in cluir en los planes.

Còmodamente instalados en un ¨both¨del club obser vaban  a las parejas bailando y a otras caminando por los alrededores.

En determinado momento Willy anunciò a un par de chicas bailando en el mismo centro de la pista,con el conocido actor Herve Vilachaize, el diminuto enano estrella del show,junto al famoso Carlos Montalbán,que no estaba en el club.

Mohammad advirtió la estatura del enano y comentò algo con Dinna,fuera del alcance auditivo de Jorge.

Luego se volviò hacia èste y comenzò a conversar sonriendo.

-Jorge,ve al pequeño hombre y pregúntale que tamaño tiene su órgano sexual-sonriò divertido

-Seguro-dijoJorge,descartando la orden por estùpida e insultante.

Pasaron unos minutos y la mirada de una de las dos que bailaban junto al enano era evidentemente dirigida a Jorge, que la devolvía con una sonrisa levantando su copa de licor.

Unos minutos màs y Willy estaba en la mesa de los tres bailarines invitándolos a acercarse a la mesa de Su Excelencia a compartir una copa de champagne.

No demoraron en aceptar y en pocos minutos todos conversaban como viejos amigos.

Bromeando con Hervee, Jorge le dijo que estaba muy bien acompañado y querìa saber si tenìa alguna relación, màs allà de la amistad, con una de las artistas.

Hervee explicò que solamente eran amigos y que siempre salian juntos a divertirse,porque ninguna de las dos estaba comprometida.

Justo lo que Jorge querìa saber.

Bailando con las dos jóvenes al mismo tiempo, mos trando sus aptitudes de gran bailarìn y los pasos aprendidos en Europa durante su ùltima visita, dejò sin aliento a Vicky que respondió a los apretones de su compañero.

En un momento èsta inclinò la cabeza sobre el hombro de Jorge e inequívocamente entrelazò sus piernas con las de èl,apretando el pubis contra Jorge al mismo tiempo que le acariciaba la nuca.

La respuesta de Jorge no se hizo esperar y Vicky continuò excitando al secretario.

A todo esto Dinna, que bailaba muy cerca con Mo hammad,lanzaba unas miradas de odio que Jorge trataba de ignorar.

Cerca de la hora del cierre del establecimiento y después de media docena de botellas de whisky,Jorge invitò a todos a tomar¨la del estribo¨ en su suite del hotel Beverly Wil shire,uno de los màs antiguos y aristocráticos de Beverly Hills,donde habìa mandado reservar una suite.

Todos aceptaron y Mohammad y Dinna partieron hacia la Marina, acompañados por Jorge, mientras Willy se hacìa cargo de los invitados.

Dinna no tenìa conocimiento de la invitación de Jorge a las dos chicas, y al llegar a destino fue dejada en su residencia con un pretexto tan increìble como evidente.

Jorge y su marido se iban a encontrar con las dos mujeres en alguna parte y no habìa nada que ella pudiera hacer.

En el hotel ya se habìan ordenado comidas y bebidas a granel.

Al legar a los aposentos encontraron el enano dormido en un sofá.

Mientras entretenìa a sus invitadas,Jorge daba carta blanca al plan de Willy de transportar al enano a su casa y de paso retirarse por la noche.

En el momento en que Mohammad se disculpò para ir a refrescarse un poco en el segundo piso de la lujosa suite, Jorge se asegurò de que las dos hermanas no se fueran a poner difíciles poniendo en la mano de cada una 5 billetes de 100.

Al volver Mohammad sonriente con su coca cola,la música estaba a todo dar y las chicas,despojadas de la mitad de su ropa, imitaban a una bailarina y la danza de los siete velos.

Cada nueva canciòn caìa una prenda y la audiencia màs se excitaba.

En un momento en que Jorge comentaba el excelente físico de Joanna, Mohammad, sin sacar los ojos de Vicky, acotò:

-Bien,Jorge, asegúrate que Vicky entienda ¨my way¨no sea cosa que….

Jorge se sintió decepcionado de que justo la que a èl le gustaba fuera la preferida de Mohammad,pero no era la primera vez que sucedìa y èl habìa aprendido a dejar de lado sus sentimientos.

La primera noche que Mohammad y Vicky pasaron juntos,fue conversando en la alcoba .

La sobriedad y los modales introvertidos de Vicky, asì como la forma sobria en que se vestìa, conquistaron laimaginaciòn de Mohammad de tal manera que impactaron en su mente, forzàndolo a tomar decisiones irracionales e inmediatas, aùn màs dràsticas y ridìculas que las de otras situaciones parecidas.

Una combinaciòn de la falta de verdadero amor en su matrimonio , cosa que Jorge podìa deducir en la forma en que Dinna se mostraba alejada y retraìda ,hasta las conversaciones que mantenìa con èl en privado, en las que Mohammad le relataba a su màs cercano amigo hasta las intimidades màs alucinantes de las relaciones sexuales con su propia esposa.

Mohammad llegaba a relatar todas y cada una de las perversiones de que hacia objeto a Dinna , desde forzarla al sexo anal hasta contarle relaciones con otras mujeres, y la satisfacciòn que obtenìa de ellas, comparada con la ya aburrida relaciòn con su propia esposa.

Vicky, màs experimentada en la cama que Dinna, fue màs receptiva a los deseos de Mohammad y cumplìa con todas las expectativas de èste.

Joanna, por otro lado , ejercìa pràcticas sexuales  feti chistas y hasta llegò a pedirle a Jorge que la amarrara a la cama y que la penetrara por la fuerza, cosa que la excitaba  al orgasmo.

La relaciòn entre Jorge y Joanna fue breve y fulminante, se confrontaban a diario y Jorge la trataba como a una prostituta, hasta el punto de recibir quejas de Mohammad, que a travès de Vicky  recibìa los comentarios negativos de su hermana.

La llegada del Sheikh Shams a Los Angeles complicò aùn màs las cosas porque se enfatuò con Joanna hasta el punto de casarse con ella en una ceremonia musulmana en el hotel donde se hospedaba.

Mohammad y Jorge tomaron habitaciones permanentesen el Beverly Hills hotel, a 100 metros de la casa que estaba a punto de ser terminada.

Dinna permanecìa en la Marina con los niños hasta que la decisiòn de Mohammad no se hizo esperar, cayendo como un balde de agua fria.

-Manda a Dinna y a los niños a Arabia Saudita con mi madre y el Príncipe- ordenò Mohammad.

Los esfuerzos de Jorge para evitar la «repatriaciòn» de Dinna  fueron inùtiles.Mohammad estaba consumido por su amor hacia la mujer que habìa aceptado una ¨donaciòn¨ de 500 dòlares para pasar la noche con èl.

Hacìa casi una semana que el Jeque no dormìa  en su ca sa. Pasaba las noches en el bungalow del BH Hotel, en compañìa de Vicky,haciendo shopping, enamorados como dos chorlitos.

Una de las largas noches en que Jorge habìa invitado a dos de sus amigas a una fiesta ìntima en su bungalow ,junto al de su jefe, Mohammad irrumpiò en el cuarto y anunciò su inminente casamiento con la mexicoamericana, orde nàndole a todo el mundo que desde ese momento en ade lante se la llamara por su nuevo titulo, Sheikha Victoria.

Jorge dio los saludos del caso, sin besar la mano de la nueva Sheikha, y en su presencia se disculpò ya que para èl, asì como para Faizah, la madre de Mohammad, no habìa otra Sheikha  que la primera esposa del jeque, Dinna.

Mohammad no protestò porque sabìa que Jorge tenìa razòn y obraba producto de su conocimiento y de la propia actitud de Mohammad ante la presencia de Eptisam y Fatma, las dos esposas de su padre Shams.

Mohammad consideraba a las dos mujeres como usurpadoras y no respetaba su presencia ni la voluntad de su padre, el Jeque, en funciones familiares donde Shams traìa a una de ellas como esposa legìtima.

Jorge sabìa lo que hacìa , y, en el fondo Mohammad apre ciaba  como èste actuaba en presencia de Vicky.

Jorge llegò a llamar a Vicky, como querìa su jefe, màs en privado la trataba como el primer dìa.

Vicky por otro lado, se habìa sometido tanto a la voluntad de Mohammad que ni salìa de sus habitaciones, se retraìa y solamente hablaba con Joanna.

La visita de Shams, breve y catastrófica, empeorò la relaciòn entre Jorge y las hermanas Sosa.

Una vez que Jorge demostrò falta de interès por Joanna y èsta aprovechò la llegada de Shams para seducirlo y generar el irrisorio «casamiento», la hermana menor de Vicky intentò ejercer autoridad ante Jorge, lo que provocò un enfrentamiento entre Mohammad y su padre.

Mohammad no permitìa que ser alguno tratara de darle òrdenes a Jorge y discutiò con Shams , provocando una ruptura en las relaciones de ambos.

Shams regresò a Londres dejando atràs a  Joanna, su «esposa», y una cantidad de complicaciones.

La partida de Dinna y los niños a Arabia Saudita fue emocionante y dolorosa.

Un equipo de seguridad personalmente entrenado por Jorge y bajo las òrdenes de Andy y Martha , fue despachado para acompañar a la destituìda Sheikha en su vuelo de regreso a Arabia Saudita.

Jorge no podìa dejar a Mohammad solo en las manos de las hermanas porque hubiera sido desastroso, no obstante no pudo evitar la caìda estrepitosa del matrimonio , pocos dìas despuès.

La tarde fria de invierno castigaba con lluvia y viento las còmodas instalaciones del bungalow, donde otrora pasaran momentos felices artistas como Bogart,John Wayne, y Richard Widmark.

 

Mohammad y Vicky habìan pedido su cena a travès de Jorge y no iban a salir de sus aposentos en toda la noche.

Jorge anunciò su intenciòn de ir a visitar a los niños y a Dinna al Marina City Club y hacer los ùltimos preparativos con Andy, que se estaba quedando en el apartamento sirviendo de compañìa y consuelo a Dinna.

Mohammad no se opuso y mandò saludos a sus hijos que no veìa hacìa una semana.

Jorge llegò acompañado del chaufeur y Willy.Este ùltimo esperò en la limusina, mientras Jorge subìa al penthouse.

Andy abriò la puerta y Dinna recibiò a Jorge con alegrìa y la cena lista.

Andy se disculpò por un minuto, no sin antes contestar una llamada del Hotel, hablando con Mohammad sobre los niños y  saliò hasta su propia casa para recoger unas ropas; volverìa en dos horas.

Por la radio del apartamento Jorge le pidiò a Willy que acompañara a Andy en la limusina y que esperara por ella.

Dinna sirviò la cena en la sala mientras los niños ya se habìan dormido en sus cuartos.

Casi sin decir palabra comieron y bebieron con tristeza.

Dinna estirò la mano, agarrò la de Jorge  fuertemente y dijo.

-Esta es la ùltima oportunidad que tenemos…

Jorge alzò los ojos, la  mirò profundamente y se incor porò de la silla, abrazàndola fuertemente.

Dinna comenzò a llorar ,desconsolada, sus labios mor dieron los de Jorge en un beso apasionado, contenido por años y circunstancias , colmado de ira y de lujuria, tristeza y emociòn.

Las manos de Jorge se aferraron a la cintura de la esbelta italiana ,la mirò nuevamente a los ojos y la besò sua vemente en la mejilla, Dinna  buscò su cuello, posò susmanos en el pecho de Jorge desabotonando la elegante camisa sin despegar los labios del cuerpo de su amante.

Ya con el torso descubierto, clavò sus uñas en la espaldas alzando la cabeza para recibir la boca de Jorge que  hurgaba  buscando los senos duros de la mujer deseada.

Fue un momento frenètico, esperado, deseado,temido y maldecido por los dos.

Encima del mismo sofà de la sala los dos cayeron al unìsono, semidesnudos.La falda de Dinna, larga y abierta en uno de los lados subiò hasta la cintura, desgarrada la ropa interior por las manos de Jorge que captaron su sexo como un  animal salvaje captura a su presa.

Jorge la penetrò sin màs preàmbulo, causando un gemido de placer, dolor y èxtasis, que culminò con un temblor de todo el cuerpo de la mujer.

Casi perdiendo el conocimiento por la experiencia, Dinna se trepò en las caderas de Jorge y convulsionada con movimientos rìtmicos, alcanzò un orgasmo detràs de otro,rendida y con los pàrpados mojados de làgrimas.

Jorge se incorporò, como pudo arreglò sus ropas y la de ella y se sentaron abrazados uno al otro frente a la ventana mirando hacia el mar.

La lluvia , densa y ventosa, castigaba los vidrios al igual que la vida estaba castigando el amor imposible de los dos seres que la  contemplaban.

Una hora màs tarde, sin moverse aùn de la misma posiciòn en que quedaron,la voz en la radio interrumpiò la melancòlica y triste escena:

-Auto uno llamando a Lìder, Auto Uno llamando a Lìder.Adelante Lider.

-Adelante auto uno-contestò Jorge, con voz apagada.

-ETA-(tiempo de llegada) dijo Willy, 10 minutos.

-Copiado y fuera- contestò Jorge.

Andy, acompañada por Willy cargando dos maletas, entrò en la sala.

Dinna se habìa retirado a su habitaciòn.

En el living ,Willy depositò las maletas de Andy y volviò a salir del apartamento.

-Espèrame abajo ,no demoro-ordenò Jorge.

-Bien-dijo secamente Willy.

Andy mirò a su alrededor, observò a Jorge a los ojos y en tono sarcàstico dijo con una sonrisa:

-Còmo estuvo, Profesor?

Sin contestar, Jorge recogiò su abrigo y saliò del apar tamento, tomò el elevador y se sumergiò en el asiento de la limusina.

-Vamos al Hotel.

Mohammad ya estaba durmiendo con su nueva futura consorte.

Jorge se acostò despuès de un largo baño y con una copa de Darmagnac en la mano se quedò dormido con el tele visor encendido.

Temprano por la mañana , cosa que Mohammad no acos tumbraba hacer, visitò a Jorge en su recàmara, dàndole la noticia de que apenas Dinna estuviera en el aire camino a Londres, se tendrìa que celebrar la boda de èl con Victoria.

Jorge tratò de explicarle que de acuerdo con la ley de los Estados Unidos, no era posible celebrar una boda sin la debida disoluciòn de la anterior.

-Muy bien- explicò  el Jeque- la ley islàmica estipula que cualquier hombre de bien ,en ausencia de un Imam o sacerdote especializado u ordenado, puede celebrar o presidir la funciòn.

La boda es entre ella, yo y Allah- explicò Mohammad- y tu, Jorge, vas a ser quien la celebre.

Esa noche Dinna partìa para Londres acompañada porsu sèquito, despedida por Jorge , que le besò la mano, fren te a su personal y a la mirada atenta de Andy que sos pechaba el encuentro entre los dos, pero que se lo llevarìa a la tumba antes de abrir la boca.

Desde el aeropuerto, Jorge pasò recogiendo a la feliz pareja dirigièndose al exclusivo restaurante Perrinos en Los Angeles,en el bar del cual  celebrò la uniòn matrimonial del joven Mohammad Al Fassi y su consorte, Sheikha Victoria Sosa.

Invitados especiales, la hermana de la novia y el Metre D’.

Acto seguido a la breve ceremonia en que a los votos de la novia se agregaron cuidadosamente la frase»PROMETE OBEDECER…»el sèquito nupcial partiò hacia New York en Luna de Miel.

Cenaron en el Windows of The World, bailaron en dos de los clubes màs exclusivos y pasearon en carros tirados por caballos en Central Park a las tres de la mañana , rodea dos de guardias armados ante la mirada atònita de los chau feres.

Al otro dìa,durante el almuerzo, y en un momento en que Mohammad estaba en el baño, acongojada y con cara de espanto, Vicky dijo:

-Jorge, èsto es inaguantable,no puedo soportarlo-se levantò la falda hasta los muslos, dejando al decubierto sus blancas y hermosas caderas, asì como moretones y marcas de golpes y mordidas en todo el cuerpo.

De regreso a Los Angeles y ocupando una parte de la mansiòn que ya estaba finalizada , Jorge estudiaba cuida dosamente la situaciòn, y trataba de establecer cuàl era la mejor forma de enfrentar la eminente «fuga» de Vicky y las repercusiones legales y personales que èsto podrìa acarrear.

Mohammad estaba preocupado de que su flamante esposa habìa dejado de responderle como èl esperaba y le habìa pedido a Jorge que intensificara la seguridad en torno a la misma.

En la madrugada, mientras Jorge compartìa la noche con Marcela en su cuarto de la mansiòn, Mohammad apareciò en su cuarto inesperadamente.

Mientras los dos conversaban, Marcela , a instancias de Jorge habìa encendido el televisor en la sala ,lejos de la conversaciòn.

En el momento en que Mohammad le confiaba a Jorge que estaba desilucionado de su esposa, porque se quejaba de màs, Willy entrò a las habitaciones del profesor anunciando que Sheikha Victoria habìa sacado un carro del garage y conduciendo rápidamente habìa salido por el portòn de la calle lateral ,normalmente utilizado por la servidumbre.

El guardia de ese portòn era un agente policial estatal ¨off duty¨, empleado por Jorge como guardia nocturno.

Al verse confrontado con una situaciòn de esa naturaleza  explicò que no podia impedir a una persona  abandonar la casa, ya que serìa considerado un acto ilegal.

Mohammad se transformò y su rostro reflejaba una escena que se volvìa a repetir , como en Cannes cuando Dinna se fugò con Turki.

Al dìa siguiente, un abogado se comunicò con la mansiòn, pidiendo una cita con el Jeque.

Estaba entablando una demanda por 10 millones de dòlares, basada en asalto,baterìa sexual, secuestro, privaciòn de la libertad, daños fìsicos y emocionales irreparables, y divorcio.

Despuès de conferenciar con sus asesores jurìdicos extendidamente, Jorge decidiò que la mejor forma de evitarun escàndalo, y hasta el arresto de Mohammad por cargos criminales- que aùn no habìan sido presentados pero que seguramente no tardarìan- serìa la de sacar a Mohammad del paìs.

La prensa, para este entonces, se estaba aglomerando en las puertas de la mansiòn, respondiendo a quejas de los vecinos por la pintura de la casa, el àrea pùbica de las estatuas y la contìnua manifestaciòn de turistas que ince santemente se aglomeraba frente al Sunset Boulevard, para obtener un glimpse del Jeque y la espectacular residencia.

En menos de 24 horas Jorge puso a Mohammad en un aviòn hacia Londres y se quedò para enfrentar la tormenta y el escàndalo.

Mohammad fue llamado por su cuñado y contra su voluntad fue a parar a Arabia Saudita, en compañìa de su legìtima esposa, Dinna, y sus hijos, Turki y Hessah.

Dos semanas màs tarde, Shams llegò a Los Angeles, completamente bebido haciendo un escàndalo a su arribo en vuelo de British Airways. El Jeque Shams, enviado por Turki para tratar de solucionar los problemas de Mo hammad consiguiò empeorar las cosas al agredir a pasa jeros de la aerolìnea, un mesero del hotel y propasarse con una mujer en un ascensor.

Jorge tuvo que emplear todas sus energìas y trucos para, a travès de Houston Texas, mandar de vuelta a Shams a Londres, escapando de tres demandas judiciales y posibles cargos federales por perturbar la paz a bordo de un trans porte aèreo internacional.

En comunicaciones telefònicas desde Arabia Saudita, Mohammad instruìa a Jorge y Andy acerca de operaciones de la Trading, que en su mayorìa estaban suspendidas.

Se despidiò a todo el personal, a excepciòn de Willy y un chaufeur.

Jorge y Andy viajaron una vez màs a Londres a encon trarse con Mohammad.

Llegando, se encontraron con la sorpresa de que Dinna se habìa fugado nuevamente, desde Londres a Italia,esta vez sin los hijos.

La historia volvìa a repetirse, como el tango.

 

Capítulo 18

 

El principio del fin

Habiendo estudiado historia,una de sus materias favoritas,Jorge sabìa que todo ciclo tiene su principio y su fin.

El veìa llegar el fin del suyo propio.

Las fuerzas contrarias que operaban en su contra eran poderosas.

Shams habìa conseguido poner a la mayorìa de la familia en contra de Jorge,a pesar de la vehemente defensa que ejercía el joven Jeque a su favor.

Mohammad regresò de Arabia Saudita casado con una nueva esposa,encinta de tres meses.

Sheikha Eptisam procedía de una familia pobre saudita,o sea acostumbrada a entregar a sus hijas a los magnates a cambio de una mejor posición social. Eptisam estabaacostumbrada a  soportar todas y cada una de las vejaciones y abusos de que su esposo la hacìa objeto.

Ella tenìa conocimiento de que era una ciudadana de segunda categorìa, sòlo por el hecho de ser mujer.

Eptisam no iba a presentar los problemas de la italiana ni de la mexicoamericana.

Además era fea.

Fea, por no decir…fea.

Después de ser adornada con peinados y ropas màs adecuadas,Eptisam se tornò màs pasable,pero su amistad con Jorge nunca llegò a ser ni parecida al acercamiento con Dinna o Vicky.

Esta ùltima terminò por regresar a Londres,casàndose con Mohammad de nuevo,esta vez con una fiesta de cien mil dólares, volando luego con la familia a Las Vegas, donde terminò fugándose por segunda vez, pero en esta oportunidad acarreando con ella todas las joyas que pudo encontrar.

Dinna, representada por el famoso abogado Marvin Mitchelson, se presentò un dìa en uno de los restaurantes que Jorge operaba en el ¨trendy¨barrio de Encino, Cali fornia, pidiendo la ayuda de èste para poder recuperar la custodia de sus hijos.

Mohammad se sumiò en una angustiosa melancolía. Extrañaba a Dinna y a Vicky, añoraba los tiempos de libertad cuando, en compañìa de su asesor, completaba simples proyectos para su hermana y el resto de la familia.

 

Capítulo 19

 

MIAMI BEACH

 

En el verano del 92 la batalla entre Dinna y Mohammad por la custodia de los niños llegò hasta las Bahamas.

Ejerciendo un absoluto control sobre las autoridades de la isla, Mohammad estaba seguro que por la vìa legal Dinna no iba a conseguir la custodia de los niños.

La orden judicial del Estado de California, no obstante, era bien clara.

Mohammad debìa relinquir la custodia de los menores, pagar 75 mil dòlares por mes, que se estaban sumando, màs tres billones de arreglo post matrimonial.

Las cortes no contaban con que Mohammad no tenìaninguna intenciòn de pagar un centavo, ni de obedecer los decretos de relinquir la custodia de sus hijos.

Dinna, acompañada por su abogado Marvin Mitchelson, arribò a las Bahamas, y de forma inmediata fue presentada una peticiòn en las cortes locales.

El Juez de la suprema corte de las Bahamas, Sir Denis Malone,influenciado por Turki y el mismo Mohammad, decidiò que la orden de California no tenìa mèrito ni jurisdicciòn en las Bahamas y que  sacar a los  niños de la custodia de su padre,con su herencia islàmica, irìa  a ser en detrimento de su crecimiento. LLevarlos a California, añadiò, significarìa que los niños se transformarìan en «pequeños americanos» perdiendo su herencia cultural islàmica.El magistrado teminò diciendo que un hogar pue de ser donde està el corazòn , no necesariamente el cuer po.Tambièn ordenò que Dinna podìa visitar los niños siempre y cuando quisiera.

Una rotunda ,aunque corrupta victoria para Mohammad que dio una fiesta celebrando  la decisiòn. El juez y la en tera corte suprema asistieron a las celebraciones.

Acto seguido,con la confianza de que era intocable, Mohammad se trasladò a Miami donde ocupò las mejores suites del Hotel Diplomat, que se tornò en el centro de atenciòn  de todo el Estado de la Florida.

Los contactos habìan sido completados a efectos de la adquisiciòn de una fabulosa residencia en Star Island, una zona exclusiva para super millonarios con vecinos como Julio Iglesias y Gloria Estefan entre otros.

El problema era que Mohammad pretendìa contruir una mezquita religiosa en la propiedad, cosa que el depar tamento de permisos de la ciudad no  estaba de acuerdo.

La pequeña isla ,construìda por manos humanas sobre el Mac Arthur Causeway, entre Miami y MiamiBeach,habìa tenido con anterioridad un problema similar, en el que las autoridades llevaron el caso hasta la Corte Suprema de Justicia para evitar la construcciòn de una especie de sinagoga de un grupo religioso llamado  Zion Coptics.

Este grupo pregonaba  que el fumar marihuana era parte de su culto.

Las autoridades de la ciudad ganaron el caso.

La fiscalìa de Miami indicò que de la ùnica forma en que permitirìan la construcciòn de la mezquita era si el Jeque prometìa que serìa utilizada solo por èl.

Mohammad aceptò, y poco tiempo despuès cerca de 75 obreros de la construcciòn irrumpieron en la tranquila y exclusiva zona, comenzando los trabajos.

Para complicar las cosas, Turki decidiò llegar a Miami sin avisar, acompañado de toda la familia.

Pasò a residir  al Cricket club, un caro y exclusivo edi ficio reservado para supermillonarios.

Pagò 12 millones  en efectivo por el penthouse y lo colo cò a nombre de una corporaciòn ficticia, manejada por Malnik.

Esta vez la seguridad de Turki estaba compuesta por una empresa francesa contratada por el mismo Ministerio de Defensa de Arabia Saudita y tanto Jorge como Mo hammad fueron librados de la responsabilidad.

Asi les fueron las cosas.

Una empleada domèstica marroquì fue maltratada por Hend y al salir de la propiedad en Palm Beach se dirigiò a la policìa denunciando que una baby sister egipcia, Nadia Luteffi Mustafà, estaba siendo prevenida de abandonar la residencia. En otras palabras la empleada estaba en el penthouse contra su voluntad.

La policìa invadiò  el penthouse munida de una ordenjudicial y se creo un confrontamiento con los guar daespaldas, tres de los cuales fueron màs tarde arrestados, inculpados de asalto.

Hend, abofeteò a  un oficial de la policìa y Faisah, la madre de Mohammad, que fue sacada desnuda de la ducha, tambièn atacò a una mujer policìa; la confusiòn llegò hasta el mismo departamento de Estado, en Washington D.C.

El gobierno americano declarò a Turki Oficial Foràneo con completa inmunidad diplomàtica  evitando el inmi nente arresto del Prìncipe, su esposa y miembros inme diatos de su familia.

Uno de los abogados de Turki, Richard Benveniste, colocò una demanda contra el condado de Dade por 210 millones a nombre de Turki, sòlo para recibir una contra demanda en nombre de los oficiales de policìa que habìan sido asaltados.

Malnik, con una reputaciòn de ser un asociado del crimen organizado en Miami, saliò en defensa de Turki, ganàndose la simpatia de la familia.

Aprovechando el acercamiento, su hijo  menor apro ve chò  las circunstancias para enamorar a Hoddah,ardiente por afecto, y casarse con ella, transformàndose en el nuevo miembro de la familia.

El hijo de Malnik cambiò su nombre judio original para Shariff, y obtuvo tambien el tìtulo de Sheikh…

Jorge y Mohammad observaban desde lejos y se di vertìan con las peripecias por las que atravesaba la familia, atendiendo los problemas propios de la casa en Star Island, las demandas de Dinna en Miami y una que otra escapada por los night clubs locales.

Durante la estadìa en el Diplomat, la creciente interferencia de los Malnik en la vida de Mohammad era màs que evidente. Querìan controlar todos los movimientos de Turki, y lo habìan conseguido.Pero cuando trataron de influenciar a Mohammad se encontraron con la muralla llamada «ElProfesor»

Comenzò con la imposiciòn de los hombres de seguridad contratados por Malnik.

Se trataba de  oficiales de la policìa  de Miami, fuera de servicio, que actuaban como guardaespaldas y seguridad del hotel.

El costo era de 88.00 dòlares la hora por cada hombre, resultando diez veces màs caro que los contratos que Jorge y Mohammad habìan conseguido en viajes pasados.

Poco tiempo despuès, uno de los oficiales fue dado de baja del plantel por no querer acatar la tradiciòn de respeto hacia los miembros de la familia, como Jorge habìa especificado; màs tarde el propio Jefe de Policìa de Miami, Sam Martin, prohibiò a todos los oficiales trabajar en empleos particulares fuera de la fuerza policial.

Malnik sabìa que tenìa un enemigo acèrrimo .

Cuando la ciudad de Miami emitiò la prohibicion, Malnik contratò oficiales de Hollywood, Florida, una ciudad vecina, pero poco tiempo despuès  los resultados fueron los mismos, obedeciendo a presiones de la comunidad y del propio consejo distrital.

Tambièn fueron cancelados.

Toda la fanfarria llegò a un final abrupto cuando las òrdenes judiciales comenzaron a llover.

Mohammad contratò los servicios de un abogado local, Allan Rubin, para representarlo ante las cortes de Florida en su esfuerzo continuo por mantener la custodia de sus hijos.

Marvin Mitchelson, representando a Dinna, despuès de su derrota en las cortes de la Bahamas, se trasladò a Floridadonde presentò una peticiòn ante las cortes de ese Estado  para que re-instauraran las emitidas anteriormente por las cortes californianas.

Rubin parecìa seguro de que los jueces de la Florida iban a estar de acuerdo con Sir Denis Malone, el corrupto juez que dio la custodia a Mohammad.

Jorge discrepaba completamente con la opiniòn del abogado local, pero Mohammad no lo escuchò.

Jorge no se equivocò.

El juez local emitiò una orden inmediata para que Mohammad obedeciera las òrdenes originales de las cortes de California, incluyendo el pago de 3 billones y la entrega de los niños a su legìtima madre, Sheikha Dinna Al Fassi.

En menos de 24 horas el mundo de Mohammad habìa caìdo.

Solo minutos antes de la entrada de Mitchelson con la policìa en el hotel, ejecutando òrdenes judiciales, Moham mad salìa con lo que tenìa puesto, cargando a los niños en brazos rumbo al aviòn privado que lo sacò de la juris diccion de la Florida con detino a Londres.

La mansiòn de Star Island, al igual que la de Beverly Hills, los muebles, automòviles, ropas, joyas y millones de dòlares en otras pertenencias, habìan sido abandonadas una vez màs ,huyendo de la justicia.

El mismo abogado que otrora defendiera tan vehe mentemente la posiciòn de Mohammad ,pidiò al Juez que lo excluyera del caso y reclamò una orden de pago por 620.000 dòlares.

Los «amigos» comenzaban a abandonarlo, sòlo Jorge permanecìa a su lado.

Capítulo 20

 

Los amigos comenzaban a abandonarlo

 

Legalmente impedido de vivir en California, se instalò en Miami quedando a merced de su cuñado Sheriff, miembro de los Malnik,casado con Hoddah, y conocido hampòn de la zona que trataba de mantener el control sobre las actividades de la Familia en la Florida.

Mohammad comprò la casa de Star Island por 12 millones y con el tiempo tuvo que ser abandonada, al igual que la de Beverly Hills,debido a la decena de demandas contra èl y sus propiedades.

Los abogados de Dinna obtuvieron òrdenes y fallos judiciales, dàndole la custodia de los hijos a la  madre y una cantidad mayor a 75.000 dòlares mensuales de asig nación familiar, que,dicho sea de paso,nunca consiguió cobrar ya que Mohammad amparò sus haberes de tal forma que los abogados nunca pudieron probarlos.

Los Juzgados de los Angeles tambièn emitieron un fallo final de divorcio, otorgando a la joven Sheika Dinna 3 billones de dólares en pagos,concediendo que el valor  de Mohammad y sus empresas era de 6 mil millones, o sea 6 billones.El mismo padre de Mohammad habìa hecho declaraciones al respecto en la televisiòn de Los Angeles.

Acorralado,se refugiò en el Islam,transformándose física,emocional y religiosamente en un fanático musul mán.

Se dejò crecer la barba hasta el pecho,desarreglada y despareja,perdiò el cabelloy la voluntad de vivir.

La austeridad formò parte de su vida,en contraste con el estilo de su familia.

Comprando la ropa de K Mart,una popular tienda de dos dólares y transportándose en un Bentley de 150 mil, trataba de dar la apariencia de un hombre religioso que daba gracias por su suerte a Alah cuatro veces por dìa.

Respetando rigurosamente el mes de ayuno diario de Ramadàn y adhiriéndose a la estricta palabra del Coràn, continuò su vida en Miami, desde donde tambièn fue corrido por las demandas de su esposa y  por las de acreedores que contrataba para hacer obras en su residencia y a los que, luego de terminados los trabajos, pretendìa pagarles sòlo la mitad de lo estipulado .

Fue en Rio de Janerio, mientras vacacionaba en las soleadas playas de Ipanema, cuando Jorge recibiò una llamada desde Amman Jordania

Mohammad sonaba desesperado

-Jorge,me tienes que ayudar.Tengo que encontrarte aquí, en Amman,para que me acompañes a Bagdad.Tengo una importante reunión con el presidente Sadam y necesito de tu ayuda.

Después de dos horas y media de negociaciones, Mohammad accedió a encontrarse con Jorge en Ginebra, en lugar de en Jordania.

Un pasaje de primera clase en Air Morocco lo dejò en Suiza en dos dìas.

Instalado en una elegante suite del Intercontinental de Ginebra, Jorge se dispuso a disfrutar de un relajador masaje  cuando el telèfono anunciò la llegada de Mohammad.

Sin escolta alguna,flanqueado por un chaufeur y Turki,su hijo mayor ya crecido,Mohammad abrazò a Jorge y los dos se sentaron a discutir los  planes del viaje.

Mohammad querìa formar un equipo similar al de otrora para viajar a Bagdad.

Considerando la situación política mundial presente, la invasiòn de Iraq a Kuwait, y la eminente ofensiva mundial ante la agresión de Sadam al pequeño emirato,Jorge pensò que Mohammad estaba loco al querer visitar a Sadam Hussein y endosar su causa.

-Yo no entiendo què te atacò,mi hermano-dijo Jorge exasperado y confundido.No entiendo cuàl es el motivo que tu puedas tener para visitar Bagdad y oponerte pù blicamente a la alianza de Arabia Saudita con los Estados Unidos y el resto del mundo contra la agresión de Hussein.

No tiene sentido-repetìa Jorge-meneando la cabeza con desesperación,deconsolado y enojado al mismo tiempo.

Estàs mordiendo la mano que te da de comer-gritaba Jorge.

Mohammad explicaba que en su paìs, el rey, custodiade la Mezquita de Mohammad,La Mecca, estaba usur pando su poder; el ùnico rey,decìa Mohammad, era Alah.

Finalmente, Jorge se opuso terminantemente a los deseos de Mohammad,por primera y ùltima vez,…

Mohammad partiò hacia Amman Jordania, para después vistar a Sadam Hussein y públicamente respaldar su ¨quest¨ por supremacía del medio oriente.

Dos dìas después de la salida de Mohammad de Iraq hacia Amman,las fuerzas aliadas atacaron Bagdad y en una semana aplastaron la agresión iraquì,diezmando a Sadam Hussein y su famosa guardia nacional.

Desde Bagdad,Mohammad habìa llamado a Jorge brevemente, pero se desencontraron y solamente al regreso del jeque a Amman se restablecieron las comunicaciones.

Finalmente Jorge llegò a Londres, y en vuelo especial volò al aeropuerto internacional de Amman,en trànsito hacia Tel Aviv,con el propósito de encontrarse con Mohammad y volar juntos  Israel.

Aterrizando en el aeropuerto de Jordania, el aviòn fue interceptado por las autoridades de inmigración,y dirigido hacia un hangar especial para aparatos VIP.Allì autorizaron a Jorge  a descender e ir  a la sala especial mientras el apa rato cargaba combustible.

Era allì donde Mohammad tenìa supuestamente que encontrarse con el asesor.

Jorge notò un aparato similar al suyo en la cercanìa,que lucìa el escudo de la familia real saudita, cosa que era comùn en esa parte del mundo en que uno de los tres mil y tantos príncipes visita un paìs vecino utilizando un Jet oficial.

Jorge no tenìa escolta,viajaba solo, acompañado por su Beretta.

Esperò cerca de una hora.

Al tèrmino de su espera pidió el uso de un teléfono y llamò al Hotel donde se hospedaba Mohammad ,allì le dijeron que hacìa 10 minutos que èl habìa salido hacia el aero puerto.

Bebiendo una copa de agua helada y mirando hacia el àrea de excepción del aeropuerto, reservada para los aparatos militares,Jorge notò un aviòn sin marcas arribando junto al que lucìa la bandera saudita.

Dos individuos descendieron del aparato y giraron el tren delantero del jet,ya virado para taxi,como saliendo de la pista.

Una limusina Mercedes 900 le interrumpiò la vista y después de detenerse frente al salòn VIP,el jeque descendiò lentamente.

Mohammad estaba vestido con ropas àrabes y al ver a Jorge, sonriò y saludò con la mano.

El chofer de la limosina dio vuelta el carro hacia la salida y desapareció en espacio de minutos.

Mientras se dirigía al salòn VIP, Mohammad fue interceptado por dos hombres vestidos de kaki con insig nias en los hombros de Arabia Saudita, portando M16 automàticos,¨army Issu¨

Jorge se dio cuenta en ese momento que esos dos soldados no tenìan nada que hacer en Jordania y saliò fuera del protegido salòn hacia el intenso calor del exterior.

Se dirigiò a los dos soldados que hablaban con Mohammad en àrabe, pero no obtuvo respuesta.

El pasaporte de Mohammad estaba en la mano de uno de ellos.

El otro observaba,fusil en mano, mirando a Jorge que temìa lo peor.

Debajo de su chaquetaTed Lapidus,la Beretta martillada y pronta a disparar, esperaba para ser desenfundada.

 

Tomando a Mohammad por el brazo y sin decir una palabra màs,Jorge lo atrajo hacia el interior de la sala VIP,seguido por los guardias, cuando, desde el interior del aviòn sin identificación,a excepción de la bandera de Estados Unidos,saltaron seis hombres vestidos de negro que, corriendo, en un despliegue ùnico que sòlo identifica a fuerzas especiales  o a la misma Agencia Central de Inteli gencia,los interceptaron,colocando una semiautomàtica de 9 mmm en la cabeza de Jorge, y otra en la de Mohammad.

Los dos uniformados dejaron la escena dirigièndose al aparato saudita  que estaba esperando en la pista.

Tres de los hombres prendieron a Mohammad, palpándolo de armas, mientras Jorge les gritaba

-No està armado…

El sujeto que tenìa a Jorge encañonado no hablaba,no se movía ni parecìa respirar.Sòlo presionò el arma aùn con màs fuerza contra la cabeza de Jorge, cuando èste le gritò a sus compañeros.

Jorge pensò dos veces antes de hablar de nuevo.

Mohammad estaba siendo ¨acompañado¨  por tres hombres al aviòn saudita,mientras dos habìan desaparecido y el restante permanecìa con Jorge,guiándolo hacia el interior del salòn.Desde allì Jorge observò  despegar al aviòn saudita.

Su ¨escolta¨tambièn habìa desaparecido y lo vio abordar el extraño aparato en compañìa de los otros cinco que habìan entregado a Mohammad a los tripulantes del Jet Saudita.

Sòlo en el salòn,Jorge llamò a su piloto y le dio instrucciones de abandonar el aeropuerto inmediatamente.

El Lear Jet aterrizò en Tel Aviv un poco màs tarde y, de inmediato, sin permanecer en territorio israelì por màs de dos horas,Jorge tomò una conexión comercial a Londres.

En la capital británica se alojò en el Dorchester,sin anun ciarse con nadie.

Aùn no conocía la extensión de la conspiración, ni el paradero de Mohammad.

Todo lo que sabìa era que no habìa salido volun  tariamente de Amman.

Em Londres hizo un par de llamadas y localizò a Dinna, que estaba en Bruselas con sus hermanos.

Dinna volò de inmediato a Londres y se encontraron en Heathrow.

-Hola Jorge, què pasò,por què tànta emergencia?No me digas que es otro de tus trucos de nuevo,no?

-No Dinna, te prometì por teléfono que no se trataba de un truco.

-Bien,cuèntame

Camino a su hotel,Jorge le contò a Dinna las peripecias pasadas durante las ùltimas cuarenta y ocho horas ,cosa que Dinna siguiò con total atenciòn.

Llegando al hotel,Jorge entrò primero a su suite y Dinna lo siguió minutos después.

La otrora Sheika era conocida en Londres y no les con venìa ser vistos juntos entrando en un hotel,aunque Dinna estuviera divorciada de Mohammad.

En su habitación Jorge pidió la cena, y se sentò en el escritorio de la sala llamando a Los Angeles, Ginebra, Jiddah,Ryadh y Miami.

En Miami,dondeTurki  estaba pasando unas vacaciones, la noticia del arresto de Mohammad por fuerzas de su propio paìs, cayò como un balde de agua frìa.

Turki en persona tomò el teléfono después que Hend le diera la noticia y le exigiò a Jorge que le relatara paso a paso los acontecimientos,especialmente la descripción de los uniformes de los guardias y las señas del aviòn.

Turki, como ex Ministro de Defensa y Aviación,podìa  identificar fàcilmente a los que lo habìan sometido.

Despuès de hablar con Turki y decir dònde estaba,Jorge decidiò mandar a Dinna de vuelta a Bruselas.No habìa necesidad de exponerla a peligros innecesarios.

Quedaron en encontrarse en Paris en tres dìas,lugar y hora ya determinados,siempre y cuando Jorge no llamara para cancelar.

Dinna se despidió de Jorge, que la acompañò hasta el aeropuerto manejando su propio automóvil rentado.

Con un tierno beso en los labios y un apretón del cuerpo, Dinna le dijo a su compañero de aventuras que esperarìa ansiosa el momento de reencontrarse en Paris,ciudad donde habìan pasado tàntas cosas juntos,aunque en condiciones completamente diferentes.

A las tres de la mañana,hora de Greenwich, el estridente sonido del teléfono despertò a Jorge.Era Abdul Magead Gaemi,unode los hombres de Turki en Miami, que le pedía màs informaciòn.

De acuerdo con las pesquisas de Turki,las òrdenes de  arresto de Mohammad habìan emanado del ministerio del interior específicamente, siguiendo una serie de quejas del prìncipe coronado Abdulah,próximo al trono de Fahad, el màs conservador y serio miembro de la familia real saudita.

La orden, explicaba Abdul Magead,fue impartida cuando vieron una transmisión de la televisión iraquì en la que Mohamad endorsaba la política de Sadam Hussein contra la¨opresiva e injusta política de los sucesores de Al Saul y Faisal contra el pueblo de ese reinado del desierto¨.

Las situaciones engorrosas  de las que Mohammad Al Fassi, y su padre, el jeque Shams habìan sido protagonistas, habìan colmado el lìmite de lo posible.

Shams habìa permanecido años en prisiòn en sujuventud, cuando intentò derrocar al Rey Faisal, y fue liberado sòlo despues de su muerte,o mejor dicho del asesinato de èste,y la inminente boda de su hija Hend con Turki.

La suerte de Mohammad era dudosa. Si hubiera sido un ciudadano saudita comùn su cabeza hubiera rodado hacìa tiempo,pero como tenìa un parentesco con Turki,asì fuera político, le perdonaron la vida y lo pusieron en prisiòn, incomunicado, en una dependencia del ministerio del interior.

La dependencia no era una carcel comùn,pero tampoco era un palacio ni la suite del Martinez Concorde,como èl acostumbraba a vivir.

Dàndose cuenta que no habìa nada que pudiera hacer por su jefe y amigo,Jorge partiò sin decir nada ni dejar paradero.

En auto siguió hasta Manchester, desde donde tomò un ferry hasta el continente. Allì,cuando el guardia de inmigración preguntò su filiación,dijo secamente y con acento escocès

-Britànico.

Entrò a Francia sin que existiera un rècord de su perma nencia y alquilò  un pequeño cotage en Niza, por dos sema nas.

Volvió a Paris desde donde llamò a Dinna,a quien ya le habìa enviado,via American Express,un pasaje Bruselas-Milan-Paris. Le dio instrucciones de cambiar de aviòn en Milán, después de salir del aeropuerto con destino al centro; tomar el tren de vuelta, aseguràrse de que nadie la estaba siguiendo, y descender en Paris.

En el Charles deGaulle tomaron un taxi hasta la teminal de autos de alquiler, y por tierra llegaron a Niza sin novedad.

Al abrir la puerta del cotagge,Jorge levantò a Dinna en sus brazos y atravesò el umbral del recinto.

Dinna,abrazada a los hombros de Jorge,lo mirò tier namente,pagò su atención con un beso suave,largo y mojado, en el que las bocas se entrelazaron con pasiòn y ganas, y dijo riendo graciosamente:

-Oh,Mohammad,siempre tan loco…………………..

 

 

FIN

 

Epìlogo

 

 

 

Luego de su calurosa despedida con Diana Bilinelli, Jorge regresò a los Estados Unidos donde se enfrentò con la dura realidad de una vida como gente comùn.

Ya no estarìan los Lear Jets esperando en los aeropuertos ejecutivos, ni las limusinas estrechadas con  guardaes paldas y secretarias. Ya los gastos iban a ser por cuenta propia, y lo que era màs importante, serìa su propio jefe.

El tiempo decretò que Mohammad pasara casi  5 años de prisiòn en Arabia Saudita y saliera solamente cuando  su padre, Shams, falleciera, despuès de una serie de trans plantes de òrganos vitales, hìgado, riñòn, amèn de una sucesiòn de intervenciones quirùrgicas destinadas a prolongarle la vida a un individuo que habia abusado pordemàs del alcohol .

Finalmente Shams dejò de existir en el Cairo rodeado de su familia, a excepciòn de Mohammad que fuera liberado por las autoridades Sauditas para asistir a su funeral.

El gobierno, mediante una serie de promesas  y garantìas del prìncipe Turki, dejò a Mohammad en libertad, pero no le extendiò la renovaciòn de ningùn documento de viaje, lo que privò a Mohammad de viajar fuera de Egipto, donde se encontraba bajo el amparo del Prìncipe.

Al cabo de màs de seis años de exilio en Cairo, ocupando varios pisos del Ramses Hilton, la familia Al-Fassi se vio implicada en una serie de escàndalos que, para variar, terminaron en la justicia.

Hend fue convicta de asaltar a un par de empleadas y privarlas de la libertad;Turki (junior) el hijo de Moham mad, asì como sus otros dos hermanos, pasaron por estaciones de policìa en numerosas ocasiones, al ser prota gonistas de  peleas de discotecas, mujeres, cuentas sin pagar, y lo usual, abuso de fuerza de los guardias de segu ridad- en ese momento de una empresa germana austrìaca que tambièn daba servicios de protecciòn a varios jerarcas del partido socialdemòcrata de Viena.

Uno de los guardaespaldas fue convicto por crear daños irreparables en la vista de un agente policial egipcio.

Mohammad ,a su vez, se casò con otras tres mujeres, incluyendo a su hija adoptiva, Hessa, con quien no tuvo hijos.

Mohammad y Jorge se mantuvieron en contacto telefònico por muchos años .

Jorge rehusò las mùltiples invitaciones de Mohammad de viajar a Cairo, pero fue artìfice en la obtenciòn de ciuda danìas, de por lo menos dos paìses caribeños y polinesios, para  que Mohammad  pudiera tener la opciòn de aban- donar Egipto por sus propios medios, sin necesidad de depender de documentaciòn Saudita, que por otro lado nunca irìa a concretar.

Por razones totalmente inexplicables,Mohammad ,a pesar  de contar con varios documentos para viajar, nunca abandonò El Cairo, tal vez por presiones ejercidas por Turki que no querìa que su cuñado creara màs problemas internacionales para èl ni para la Familia Real Saudita.

Los ataques a las Torres Gemelas por parte de Bin Laden dejaron tambièn a Mohammad con un dejo amargo en la boca , no por los daños que estas acciones criminales cau saron, sino porque otro saudita, segùn èl de poca importancia, habìa conseguido atraer la atenciòn del mundo, tan profusamente,que la vida de èl y sus locuras pasaron a un plano insignificante.

Despuès  de todo la vida del joven saudita se revolviò entre el jet set y la ridiculez de sus acciones, con el sòlo propòsito de que su nombre estuviera acaparando las noticias.

 

Una noche, dos dìas antes del final del año 2002, Jorge recibiò con sorpresa la noticia de que Mohammad habìa fallecido, vìctima de una extraña condiciòn relacionada con una hernia y una infecciòn al hìgado.

Al principio no quiso creerlo, pero tras verificar la realidad, no pudo menos que sentirse apenado.

Mohammad Al-Fassi, habìa  marcado una etapa en la vida del joven rioplatense que serìa dificil de superar.

A pesar de su ignorancia y falta de educaciòn formal, el àrabe habìa dejado varias lecciones de vida en la existencia de Jorge .

Una de las cosas que el uruguayo aprendiò fue la de nodejar de reconocer su capacidad creativa  y ejercer el lide- razgo, siempre que fuera preciso hacerlo.

Despuès de todo ,el abuelo de Jorge siempre decìa.. “hay quienes nacen medio y nunca van a llegar a real…

Jorge conociò en el principal momento de su vida a quien le cambiò la existencia, de un simple emigrante uruguayo a un ejecutivo de visiòn y firmes convicciones sociales, que lo ayudaron a cumplir con màs eficiencia su funciòn en la vida.

Como dice una de las frases preferidas de Jorge , “Se dio juego de pileta, y hubo que echarse a nadar….