La Pampa ofrece una variada gama de experiencias para la temporada invernal

El color del paisaje y sus cielos, que pintan la vasta geografía pampeana, son un ingrediente más de las 'Experiencias Turísticas' que esta provincia patagónica tiene para ofrecer en esta temporada de invierno, y que fueron presentadas en la ciudad de Buenos Aires.

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Bajo el lema: ‘Tierra Infinita. Experiencias que te Marcan’, se realizó en la Casa de la Provincia de La Pampa, ubicada en Suipacha 346, la presentación de una serie de circuitos turísticos que ofrece este territorio que es símbolo en el mundo de la Argentina vasta y productiva.

“Somos una provincia nueva en materia turística, pero con una gran oferta hotelera y mucho para ofrecer en paisajes, itinerarios, historia y gastronomía, entre otras, que hacen de estas ‘Experiencias Turísticas’ un atractivo inigualable”, dijo Florencia Stefanazzi, integrante del equipo técnico del Área de Desarrollo Turístico de la Secretaria de Turismo pampeana y encargada de la presentación.

La capital, Santa Rosa, es una dinámica ciudad donde se desarrollan diferentes congresos, convenciones y eventos deportivos -con un autódromo de última generación-, y que además cuenta con circuitos históricos y culturales, la laguna del Parque Don Tomás, museos, y una atractiva vida nocturna.

A unos 10 kilómetros al sur de Santa Rosa se encuentra la localidad de Toay, donde estuviera el primer fortín militar y con un casco urbano con varias edificaciones de principios del siglo XX.

Ambas forman parte del Triángulo de Historia y Naturaleza junto al Parque Luro, una reserva provincial donde destaca el ‘castillo’ que fuera hogar de Pedro Luro y que ahora es museo histórico nacional.

“Ahí se encuentra toda la oferta de naturaleza de La Pampa -fue el primer coto de caza del país desde que Pedro Luro introdujo el ciervo colorado de los Cárpatos-, y es un lugar ideal para ver los amaneceres y atardeceres pampeanos de colores tierra y rojizos”, explicó la especialista.

De la casona surgen tres senderos: el del medanal; el sendero de las lagunas; y el sendero del bosque, donde el Caldén, que es el árbol típico de la provincia, puede observarse a cada paso.

El invierno es una buena temporada para visitar ese vergel, pero no hay que esperar la aparición de los ciervos que se esconden entre los caldenes hasta el momento de los ciervos en brama, que es de marzo a abril.

Más hacia el sur se encuentra el Parque Nacional Lihuel Calel, que tiene servicios básicos -sin alojamiento- con un centro de interpretación y la particularidad de que el visitante se encuentra con las sierras después de la extensa estepa pampeana.

Es en el Parque Nacional donde se puede ascender al cerro de la Sociedad Científica, donde se puede practicar trekking y ascenso sin dificultad, o bien observar las pinturas rupestres.

Las Experiencias Turísticas para esta temporada de invierno pueden continuar más hacia el sur, en direccíon al límite con la provincia de Río Negro, de la que está separada por el Río Colorado, y donde se encuentran tres localidades: Villa 25 de Mayo, Villa de la Piedra y La Adela.

En la primera de las nombradas, a la que se puede llegar atravesando la ruta Conquista del Desierto (205 kilómetros que transcurren casi en una única línea recta), se puede disfrutar del mirador de las cuatro provincias y la producción de viñedos, mientras que Villa la Piedra, considerado el pueblo más nuevo de la Argentina, posee un lago artificial donde se pueden practicar deportes acuáticos.

“Por su parte, La Adela tiene mucha oferta hotelera, y es especialmente visitada cuando se inicia la temporada de ballenas en el sur, porque la gente se queda a pernoctar acá. Es un lugar donde se puede hacer turismo aventura, turismo rural, caminatas, cabalgatas, disfrutar del campo y conocer las salinas, entre otras opciones”, añadió Stefanazzi.

La gastronomía pampeana es otro de los atractivos pampeanos para la temporada de invierno, con su especialidad en los famosos asados criollos a la parrilla o al asador.

“Es muy común en campos, estancias, y fiestas populares, comer el cordero al asador que lo corta el mismo gaucho y se come con el pan, o el chivito que se da tan bien en el oeste provincial, y ni hablar de los chacinados que se elaboran en el sudeste del territorio provincial donde tenemos una gran inmigración alemana”, precisó.

La Pampa tiene unas 10 estancias atendidas por sus propietarios y que son una buena opción de turismo rural.

“Cada una tiene su particularidad, por ejemplo “La Holandesa”, en Victorica, con su atelier -ahora museo- levantado por el pintor español Antonio Ortíz Echagüe, que trabajó para la corte española, o la estancia San Carlos próxima a la localidad Luan Toro, en el centro oeste provincial, donde se pueden hacer cabalgatas entre caldenes”, ejemplificó Setefanazzi.

Finalmente, y dejando a un lado muchos otras opciones que ofrece la provincia, está la experiencia de compartir un almuerzo o una merienda con los Menonitas, en la colonia La Nueva Esperanza, a 40 kilómetros de Guatraché, que acerca al visitante a un mundo fascinante que parece haberse detenido en el tiempo.