La prensa en jaque

Cuba, México y Venezuela entre los peores países para periodismo

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Existe un “clima de odio hacia los periodistas cada vez más marcado” destacó hoy la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa elaborada y divulgada por Reporteros sin Fronteras (RSF), en la que Cuba ocupa el peor lugar en Latinoamérica.
El malestar hacia la prensa, convertido en el principal hallazgo del estudio, se ha incubado incluso al interior de naciones que no necesariamente están regidas por dictaduras, en campañas emprendidas por dirigentes políticos y mandatarios cada vez más incómodos con el escrutinio de los periodistas, a quienes han convertido en blanco de sus señalamientos.
“Cada vez más jefes de Estado elegidos de forma democrática ven a la prensa, no ya como uno de los pilares fundamentales de la democracia, sino como un adversario frente al cual muestran abiertamente su aversión”, dijo un aparte del informe divulgado este martes y que “cada año evalúa la situación del periodismo en 180 países”.
Para el caso Latinoamericano, la investigación señaló que Cuba ocupó el puesto 172 del listado, producto de una persecución oficial fomentada desde el propio Estado contra aquel periodismo que no se ciñe al modelo dictado desde el gobierno.
Unos puestos más arriba está Venezuela, en el lugar 143, en donde ejercer el oficio periodístico independiente, de oposición o por parte de corresponsales extranjeros presupone ser “blanco” de agresiones de la “policía y de los servicios de inteligencia”, en un Estado que busca censurar y acallar a los medios de prensa para que afuera no se conozca la crisis interna, resaltó el estudio.
Bolivia (110) también está en la escala de las peores naciones para ejercer el periodismo, producto de un gobierno que ataca o usa la justicia para silenciar a aquellos periodistas que se atreven a criticarlo. Pero la violencia contra la prensa no solo es oficial, en naciones como México (147) y en centroamericanas como El Salvador (66), Guatemala (116) y Honduras (141) el miedo y la censura se ha instalado a fuerza de intimidaciones, asesinatos y amenazas.
“En 2017 un periodista fue asesinado en Honduras, mientras que en México 11 perdieron la vida, lo que hizo de este país el segundo más mortífero del mundo para la prensa en 2017, después de Siria”, resaltó el informe que recordó los crímenes de Miroslava Breach y de Javier Valdez.
Mientras que la prensa brasileña no ha sido ajena a las tensiones sociales producto del clima político y pese a que las agresiones contra los periodistas tuvieron un leve descenso, los reporteros siguen siendo objeto de ataques durante manifestaciones públicas o presionados por políticos corruptos con demandas, resumió el informe.
Por su parte, Ecuador (92) mejoró en la clasificación tras la ascensión al poder de Lenín Moreno, que redujo las tensiones que mantuvo la prensa doméstica con el expresidente Rafael Correa.
Algo parecido sucedió en Argentina, que a la salida del poder de Cristina Fernández redujo la “guerra mediática” con la prensa, pero se sigue siendo común que se acuda a tribunales con demandas como arma de disuasión contra aquellos periodistas y medios críticos.
En Colombia (130) la ilusión de la paz supuso una reducción de la violencia contra la prensa, pero aquello tan solo fue una suerte de “esperanza” fallida si se tiene en cuenta que el país es uno de los “más peligrosos del continente para los periodistas” “Grupos armados, como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), intentan hacer callar a los medios de comunicación alternativos o comunitarios que investigan sus actividades, generando agujeros negros de la información, sobre todo en regiones rurales”, denunció la investigación del gremio.
Reporteros sin Fronteras confió en que los cambios en el poder en Cuba, Venezuela, México, Colombia y Brasil puedan eventualmente “barajar de nuevo las cartas y augurar una nueva relación entre los gobiernos y los periodistas”.