Memorias del Festival Internacional de Teatro Hispano en Miami

¡Cuántas memorias trae la exposición de afiches del XXX Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami

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Especialmente para los que hemos visto crecer esta ciudad desde los años 1980. Fue en esa década que se fundaron muchas organizaciones y compañías que le han traído cultura artística e intelectual a esta ciudad. El Festival celebra ahora su trigésimo aniversario. Comenzó como una reunión de teatros de la ciudad, llegó a ser nacional, con una donación de la Ford Foundation, y de nacional pasó a ser internacional, con otra donación de la Rockefeller Foundation en 1989.

Esto fue posible, porque Mario Ernesto Sánchez, director del Teatro Avante, y actor excepcional del cine y el teatro, tuvo la persistencia y –para decirlo en plata–, las agallas, de hacerles frente a todos los escollos que se le presentaban y seguir perseverando. No es solamente comenzar, hay que mantenerse fieles a una ilusión, a una idea. Eso es lo que ha hecho Mario Ernesto, quien ha recibido también la colaboración de muchos que aman la escena.

El arte es liberador y se sobrepone a todos los enfrentamientos, desde los políticos e ideológicos hasta los económicos. Esencialmente, eso es lo que nos ha probado este Festival, que desde los comienzos tuvo polémicas como las de la representación de una obra de Dolores Prida. Si eso fuera poco, desde el año 2001, en que sucedió el ataque terrorista a las Torres Gemelas de Manhattan, se han restringido las visas de los actores y directores que se invitan al festival y todos los programas tienen un aviso aclaratorio de la posible suspensión de algunas obras anunciadas por esta causa que nos ha afectado a todos. Pero en última instancia, lo económico es bastante importante, pues sin fondos y sin asistencia del público no hay festival. Hasta ahora todos los años el público se ha percatado de que no tiene que ir ni a Buenos Aires ni a México ni a Madrid, por poner tres ciudades muy teatrales para ver algo de lo mejor de su escena.

Los festivales han quedado impresos en la memoria y también en sus afiches, que se muestran en una exposición curada por Jorge Noa y Pedro Balmaseda de la Compañía Nobarte, en la Galería Art Space, del Koubek Center del Miami Dade College, con el título Muestra retrospectiva de afiches. La muestra consta de 30 afiches y otros 12 correspondientes al “Día de Niño”, que se celebra en el marco del FITH para acercar a las nuevas generaciones a las artes escénicas. Fue inaugurada el 8 de julio y se mantiene hasta el fin del Festival. Y allí estaban muchos de los artistas que donaron su talento con los afiches de diversos años: Agustín Gainza, Ramón Carulla, Elena Lasala, Armando Tejuca, Jeannette Aquino, Fernando García y Verónica Sánchez.

Tengo muchas de esas obras de arte, porque he sido asidua a estos festivales. Entre ellos, el primero, de 1986, en que uno de los dramas más memorables fue Una cosita que alivie el sufrir, de René Alomá, que dirigió y protagonizó Mario Ernesto Sánchez, y que se revive en un nuevo montaje. Se repondrá el fin de semana del jueves 23 al 26 de julio en el Carnival Theatre del Adrienne Arsht Center.

Recuerdo muchos años gloriosos, como cuando se le dedicó a una conmemoración del “Quijote”, en el que tuve la oportunidad de participar en el componente educativo. Cervantes había creado la novela con escenas dramáticas, y el diálogo entre dos personajes que podrían ser interpretados por actores, como si fuera un desquite de su fracaso en la escena frente a Lope de Vega, aunque él fuera también un gran dramaturgo. Avante representó ese año El vuelo del Quijote, con textos de Raquel Carrió y Lilliam Vega.

Este año el componente educativo ha sido dirigido, como siempre, por Beatriz Rizk, profesora de Prometeo, que me informó que acaba de traducir cuatro obras de Nelson Rodrigues, el famoso autor brasileño. Sobre él habló el profesor David George, de Lake Forest College, Chicago, IL, quien presentó un video de Toda desnudez será castigada, de este escritor.

En el 2006 Avante presentó La tempestad, una obra que remedaba la que había visto en el teatro Buendía de La Habana en 1998, Otra tempestad, y que al llegar le relaté a Mario Ernesto. Aquí también adaptó Raquel Carrió la obra de Shakespeare The Tempest, sobre una sociedad utópica. Luego fue parte del programa Shakespeare in American Communities: Shakespeare for a New Generation, patrocinada por el National Endowment for the Arts en cooperación con Arts Midwest. Un aporte de Avante, que se lleva a ciudades diversas las obras que presenta en el Festival de Miami y también las muestra a estudiantes de esta ciudad. • 

‘Muestra retrospectiva de afiches del Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami (1986-2015)’. Koubek Center del Miami Dade College, 2705 SW 3 St., Miami www.koubekcenter.org, Copatrocinada por Miami-Dade County, hasta el 26 de julio. Entrada gratis. Programa del Festival en: www.teatroavante.com

olconnor@bellsouth.net