Tercer paro general contra Macri

No hay transporte público y cierran escuelas y bancos

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epa05892359 Members of the Argentinian National Police try to control a demonstration on a bridge during a nationwide general strike, in Buenos Aires, Argentina, 06 April 2017. Thousands of demonstrators cut off traffic on the Pan-American highway, one of the main road accesses to Buenos Aires, on the occasion of a general strike convened in Argentina against President Mauricio Macri's economic policies. EPA/DAVID FERNANDEZ

El tercer paro general contra el gobierno de Mauricio Macri se realiza hoy en Argentina con la adhesión del transporte público de pasajeros y de una mayoría de gremios afiliados a la Confederación General del Trabajo (CGT), de extracción peronista.
La medida de fuerza, a la que también convocaron las dos ramas en que está dividida la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), de centroizquierda, se extenderá por 24 horas.
La huelga paralizó completamente el transporte. No hay ómnibus, metro ni subterráneo y apenas se ven taxis en la ciudad de Buenos Aires.
Tampoco hay vuelos nacionales y están cerrados los bancos, escuelas, puertos y gasolineras, mientras se espera una adhesión dispar en los comercios. En los hospitales solo se atienden emergencias.
El paro busca cambios en el rumbo económico y fue convocado en rechazo del “brutal ajuste” impuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El FMI otorgó un préstamo por 50.000 millones de dólares al gobierno en medio de una crisis cambiaria que llevó al dólar en torno a los 28 pesos y desató un alza inflacionaria que hizo añicos a las proyecciones oficiales que se ubicaban en 17% anual.
A diferencia de los dos primeros paros, la huelga de hoy será sin movilización. Sin embargo, los gremios identificados con la izquierda anunciaron que cortarían los principales accesos a las grandes ciudades, en especial en Buenos Aires. Momentos de tensión se vivieron hoy antes del amanecer cuando manifestantes de izquierda cortaron el Puente Pueyrredón, que conecta la periferia sur con la capital, custodiado por efectivos de la prefectura.
El paro coincide con la presión de los sindicatos para romper la limitación que busca imponer el ministerio de Trabajo para que las negociaciones salariales cierren en torno del 20 por ciento anual. Las proyecciones privadas vaticinan para este año una inflación cercana al 30%.
Mientras tanto, el gobierno tildó el paro de “político”.
“Es un paro simplemente político. No hay una consigna detrás.
El paro se da en un contexto de baja conflictividad que hemos tenido en estos dos años y medio, en los que pudimos tener un excelente diálogo”, dijo el jefe de gabinete, Marcos Peña.