Un Bicentenario del Pueblo para el Pueblo y por el Pueblo

conmemoración fue encabezada por el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y contó con la presencia de autoridades nacionales, provinciales y de los países vecinos.

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La Revolución de Mayo fue conmemorada con un desfile militar
El desfile partió poco después de las 13 y recorrió el Paseo del Bicentenario desde la Avenida Belgrano, aunque muchas formaciones iniciaron su paso unas cuatro cuadras antes, y se extendió hasta el Obelisco, para seguir por Diagonal Norte y concluir en Plaza de Mayo, frente a la Catedral metropolitana.

Al paso de las distintas formaciones, el público aplaudía entusiasta y emocionado por presenciar “este desfile, que no se hizo nunca en la historia”, según aseguró una mujer a sus hijos mientras esperaban el comienzo del “acontecimiento histórico”, como lo definió otro hombre que permanecía cerca del palco oficial desde las 11 de la mañana.

Frente al palco oficial, ubicado en Avenida de Mayo y 9 de Julio, estaban ubicadas las bandas musicales del Regimiento 1 de Patricios, Grupo Artillería 1 y Colegio Militar, quienes iniciaron el acto tocando el Himno Nacional Argentino.

En ese mismo lugar y luego del paso de distintas formaciones militares, un grupo de ex combatientes desplegó una enorme bandera celeste y blanca con la inscripción “Gloria a los 649 héroes de Malvinas”.

Entre el flamear de pequeñas banderas argentinas que portaba el público, se escuchaban voces que gritaban emocionadas “Viva Argentina”.

La imagen que recorrió a cada paso la avenida 9 de julio en los momentos previos al desfile fue la de niños, mujeres y familias sacándose fotos con los distintos regimientos, sobre todo con los históricos, que desfilaron con los trajes de la época de la Revolución de Mayo.

Con banderas, aplausos y celulares que tomaban fotografías al paso de las unidades armadas, la multitud acompañó este desfile que dejó su marca histórica al ser protagonista de la conmemoración de los 200 años de aquella fecha que dividió en dos la historia del Río de la Plata.

El desfile se abrió con el avance de cinco vehículos militares “gaucho” donde iban los comandantes del desfile, del componente terrestre, y de las tres fuerzas.

Luego siguieron las delegaciones extranjeras de Bolivia, Brasil, Uruguay, Venezuela y Ecuador, detrás de las cuales siguió el grueso del desfile con los institutos militares, los regimientos históricos, las fuerzas de seguridad y concluyó con el desfile montado.

Participaron la Fuerza Aérea Argentina, la Armada Argentina y el Ejército a pie con el Colegio Militar, la Escuela de suboficiales, la Agrupación banderas históricas, el Regimiento Patricios, Grupo Artillería 1, Agrupación Malvinas, representantes de Cascos Azules, Agrupación Malvinas, Comando Antártico, Prefectura, Gendarmería, y Policía Federal.

El Ejército montado participó con el Colegio Militar, la Escuela de suboficiales, el Grupo Artillería 1 y el Regimiento de Granaderos a caballo, con fanfarria. Finalmente cerraron el desfile los “Veteranos de Malvinas”, encabezados por una bandera de la Mesa Federal, que daba cuenta de la procedencia de las distintas provincias de los combatientes.

El desfile se desarrolló bajo un cielo gris que amenazaba con llover y que provocó la suspensión del desfile aéreo que estaba previsto con 22 aviones de la Fuerza Aérea Argentina.

Aníbal Fernández: “Este no es un acto de Gobierno, es un acto de todos los argentinos”

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, calificó de “excelente presentación” al desfile militar de regimientos históricos, vestidos de época, que marcharon a lo largo del Paseo del Bicentenario en la avenida 9 de Julio de la ciudad de Buenos Aires.

“Tuvimos ocasión de ver un hermoso desfile, con gente de distintas fuerzas políticas, porque esto no le pertenece al gobierno, sino a todos los argentinos”, señaló Fernández al concluir el desfile de algo más de 5000 efectivos, que deleitaron con sus coloridos uniformes a la masiva presencia de ciudadanos que observaron la parada del festejo.

“Fue una excelente presentación -subrayó Fernández-, muchísima gente aquí y un millón y medio de personas que lo vieron por televisión”, informó cuando se retiraba del palco ubicado en la intersección de 9 de Julio y la Avenida de Mayo.

El desfile militar es el primero que se registra en la fiesta patria desde el 25 de mayo de 1999. Durante el desfile hubo dos momentos destacados, el primero de ellos ocurrió cuando los veteranos de guerra pusieron en plano inclinado al llegar frente al palco una bandera argentina de 20 metros, con la inscripción “Gloria a los 649 héroes de Malvinas”.

Las autoridades militares aclararon que los veteranos no fueron invitados a marchar, pero no hicieron nada para impedir que irrumpieran entre medio de los regimientos con su estandarte.

El segundo momento de fuerte emoción se produjo con el paso de los Granaderos a Caballo, que es la custodia presidencial. Las autoridades oficiales e invitados especiales saltaron en un aplauso al paso de los soldados del Libertador, algarabía que era continuidad del que ofrecía la ciudadanía.

Los Granaderos cerraron la larga marcha de militares, gran parte de ellos con los uniformes con los que guerrearon en las luchas por la independencia de la Patria en 1810 y del continente en las décadas siguientes.

Pasaron por la ruta del desfile los batallones de Granaderos más conocidos, como el Escuadrón Junín, el Escuadrón Maipo y el Escuadrón San Lorenzo, que lleva el nombre de la batalla que fue el bautismo de fuego del regimiento creado por el general José de San Martín. Cerró la Fanfarria Alto Perú, la banda de música de los Granaderos, una de las pocas de a caballo que hay en el mundo.

Una de las características de la Fanfarria es que todos sus caballos son tordillos (blancos, jaspeados de negro), con la excepción de los que transportan los tambores, cuyo pelaje es negro. Acompañaron al jefe de Gabinete, la ministra de Defensa, Nilda Garré; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; de Producción, Débora Giorgi; de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao; de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak; de Trabajo, Carlos Tomada; de Salud, Juan Manzur y el Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli.

Hubo dos gobernadores, el de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli y su esposa, y el de Mendoza, Celso Jaque. Entre los legisladores presentes se destacó la presencia de la diputada Patricia Bullrich (CC) y el senador bonaerense del kirchnerismo, Eric Calcagno.

Participaron, además, el secretario de Cultura, Jorge Coscia; el de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde; Julio Vitobello, titular de la Oficina Anticorrupción; el presidente de canal 7, Tristán Bauer; el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray; el secretario de Relaciones con el Parlamento, Oscar González y el titular de la ANSES, Diego Bossio.

Estuvieron también los cuatro jefes de las Fuerzas Armadas, encabezados por el titular del Estado Mayor Conjunto, brigadier Jorge Chevalier; el del Ejército, general Luis Pozzi; el de la Armada, almirante Jorge Godoy y el de la Fuerza Aérea, brigadier Normando Constantino.

Las provincias aportaron su emoción y color

La primera provincia en desfilar fue Buenos Aires, encabezada por una delegación que representaba a los primeros habitantes de ese territorio, como aborígenes y gauchos.

Con enormes carteles en forma de tríptico, esta provincia montó las fotografías de las figuras que la representaron en el ámbito político, social, cultural y deportivo como Luis Sandrini, Nelly Omar, Atahualpa Yupanqui, Eva Perón, Diego Maradona, César Milstein. También estuvieron representados los presidentes argentinos que nacieron en esa provincia como Arturo Illia, Raúl Alfonsín, Juan Perón y la actual presidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

Buenos Aires también presentó la primara locomotora argentina, llamada La porteña, del 1853, que iba desde el centro porteño al barrio de Flores. Asimismo, se presentó en el desfile el Chevrolet que perteneció al automovilista Juan Manuel Fangio, el prototipo del primer automóvil argentino y una estatua que representaba al movimiento obrero.

El desfile siguió con la provincia de Córdoba, que montó dos camiones trailer, con una orquesta musical que ejecutó el típico cuarteto cordobés, que era bailado por un grupo de jóvenes.

La provincia de Corrientes, tuvo como inicio del desfile a los primeros militares que hubo en ese territorio, vestidos con un uniforme verde y un sombrero negro, con bayonetas.

Continuó con una escuadra de parejas que bailaron chamamé vestidos con ropa típica y polleras largas, en el caso de las mujeres y camisa y bombacha, los hombres.

La representación finalizó con una comparsa, típica de los carnavales de esa provincia, que se caracterizó por el color y el brillo de la vestimenta de los bailarines.

El desfile continuó con la provincia del Chaco, que estuvo encabezada por la bandera argentina y la bandera provincial, así como las comunidades indígenas, la Federacion de Organizaciones de Pequeños Productores, Pequeños Agricultores chaqueños.

Esta provincia representó con muñecos gigantes a los aborígenes y a las distitnas etnias que la pueblan, y un grupo de jóvenes, a las comunidades extranjeras que llegaron a ese territorio.

También representaron la producción típica de su tierra con enormes capullos de algodón.

Por Catamarca desfilaron las comparsas calchaquíes; por Chubut, el grupo de jinetes deonminado “los rifleros”, escuadrones históricos de Entre Ríos; una carroza alegórica al futuro, por Formosa; un rebaño de llamas, burros y el carnavalito en representación de Jujuy.

La Rioja, realizó una representación de la madre tierra y divinidades diaguitas y Mendoza desplegó el esplendor de la vendimia donde estuvo presente su reina y la riqueza de la vid y los frutos que nacen en esa provincia.

Misiones, encabezó el desfile representando a los pueblos originarios, con banderas argentinas y banderas multicolores y también se representó con enormes títeres a los animales que pueblan la selva misionera, típica de esa geografía.

Neuquén, se caracterizó por una representación de la explotación petrolera y las figuras de los dinosaurios, debido a que en esa provincia se encontró una gran cantidad de restos óseos de esos animales, vestigios de la prehistoria.

Río Negro, llevó una enorme locomotora negra de Ferrocarriles General Roca y detrás un camión lanzaba copos de nieve, representando así una de las atracciones turísticas de esa provincia.

La muestra rionegrina finalizó con un tractor que repartía a los presentes productos regionales. Salta presentó en su desfile a los históricos Gauchos de Güemes, que estaban vestidos con pantalón negro, camisa blanca, sombrero negro, pañuelo y poncho rojo.

También participaron agrupaciones gauchescas y de residentes salteños en Buenos Aires.

La provincia de San Juan encabezó su desfile con una enorme pancarta donde se representaba el sol, y bailarines con ropa amarilla que conformaron un cuadro de destello y luz, típico de esa provincia, donde se cultiva la vid y el olivo.

El paso de esta provincia finalizó con una enorme carroza que llevaba la figura de un enorme sol amarillo y fucsia, y la luna, de la que salían banderas argentinas.

El desfile de la provincia de San luis, se caracterizó por la presencia de “las 100 guitarras de Villa Mercedes, cuyos ejecutantes estaban vestidos de negro y tocaban la cuela Calle Angosta.

Santa Cruz estuvo representado por obreros con cascos y faroles típicos de los obreros de la actividad minera, con banderas argentinas en sus manos. Santiago del Estero fue encabezada por una banda de música de la policía de Santiago del Estero, que entonó chacareras y parejas de bailarines vestidas con ropas típicas bailaron esa danza.

El desfile continuó con la provincia de Tierra del Fuego, representada por la Asociación Civil Centro ex Combatientes de Malvinas, con una enorme bandera argentina, que fue saludado con un emocionado aplauso del público presente.

En ese momento la Banda de la Policía de Santiago del Estero entonó la marcha de Malvinas, que luego entonó el Cumpleaños feliz para la Argentina en el Bicentenario.

Tucumán representó con una carroza la celebración de la madre tierra y vigencia de culturas originarias, y el balet de Tucumán bailó frente al palco oficial, dirigido por el maestro Nicolás Brizuela.

Santa Fe estuvo representada por la bandera argentina, de 18 kilómetros de extensión, que fue confeccionada por mujeres voluntarias y representa la enseña patria más larga del mundo.

El acto cerró con la lectura del preámbulo y la canción patria Alta en el Cielo como música de fondo, mientras una multitud llevaba la enorme bandera argentina.

Un millón de personas colmó la 9 de Julio para disfrutar de la música latinoamericana

“¡Que maravilloso coro el de las voces colectivas de las conciencias!”, dijo Víctor Heredia para agradecer la notable intervención del público en lo que fue la apertura de un poderoso y melancólico show que marcó el principio de un encuentro musical de calidad y de tono profundamente latinoamericano.

El escenario República colocado a espaldas del Obelisco albergó una propuesta variada que fue de los clásicos inoxidables de Heredia como “Sobreviviendo”, “Razón de vivir”, “Ojos de cielo” y “Ahora, coraje”, hasta el sonido de la legendaria banda chilena Los Jaivas y a la alegría sofisticada de la colombiana Sonia Bazanta Vides, conocida como Toto de Momposina.

“La música que nosotros hacemos es la música de un pueblo que se llama Colombia, pero esa música es la música de todo Latinoamérica, en honor a todos nuestros ancestros”, expresó la carismática vocalista promediando un show que hizo mover al público.

Secundada por una aceitada banda, Toto brilló al frente de una propuesta en la que combina con naturalidad ritmos africanos e indígenas, y a partir de bellas canciones como “El pescador” y “Matalé”, que se potenciaron en el marco de una puesta en escena imponente.

Antes de las 20 y para acompañar a la gente que ya se agolpaba a los pies del escenario, pasaron nuevas figuras del folclore local como Lázaro Caballero Moreno, el grupo Pilcomayo y Laura Espósito y la Serenata de las 50 Arpas desde Paraguay. Dentro de un clima festivo, se calcula que cada 45 minutos unas 80 mil personas se sumaban a esta fiesta musical que, en Corrientes se extendió hasta Callao.

En una segunda jornada que se caracterizó por su grilla variada y colorida, abundaron las familias, los jóvenes, las banderas celeste y blanco y de todos los países de América Latina, los stands como el que tuvieron Las Madres de Plaza de Mayo.

Con el tema “Malas condiciones” abrió su recital León Gieco, quien se erigió en el gran anfitrión de la noche, ya que compartió una canción con Jaime Roos (“Príncipe azul”), otra con Pablo Milanés (“Canción para Carito”) y una con Gilberto Gil (“La Cigarra”) .

Después de que Gieco desplegara todo su oficio con la música que la gente quería escuchar (“El ángel de la bicicleta”, “Ojo con los Orozco” y “Los Salieris de Charly”, entre otras composiciones), llegó el turno del cantante y compositor uruguayo Jaime Roos, quien conquistó a la audiencia con sus candombes y murgas.

“La Revolución de Mayo no fue importante sólo para Argentina sino para Latinoamérica, acá empezó todo”, disparó el artista en una suerte de síntesis del espíritu del encuentro de esta noche. En su repertorio no faltaron “Amándote”, “La calle Durazno” y “Pierrot”, la murga que escribió en 1985.

Desde un sonido impecable y ante una multitud, el trovador cubano Pablo Milanés abordó sus clásicos de siempre como “Yolanda” , “Vengo naciendo” y “Si ella me faltara”.

Sin tiempos muertos y con una dinámica que seguramente influyó en la decisión del público de quedarse hasta el final, alrededor de las 2 de la mañana se subió al escenario el brasileño Gilberto Gil, quien desplegó sus contagiosas canciones en una propuesta tan original como imponente.

Gustavo Santaolalla y Mundo Alas también participaron de esta gran fiesta por los 200 años del país, en la que los artistas y el público fueron protagonistas.