Un fuerte rechazo a la especulación financiera

El Vaticano cuestionó en duros términos la especulación financiera y destacó la "necesidad urgente" de regular de manera "adecuada" los mercados financieros internacionales.

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En un documento titulado “Oeconomicae et pecuniariae quaestiones” (Consideraciones para un discernimiento ético sobre algunas cuestiones del sistema económico actual), el Vaticano remarcó “la necesidad urgente de una regulación adecuada de los mercados financieros” teniendo en cuenta que “los poderes políticos y las potencias económico-financieras deben permanecer siempre distintas y autónomas”.
El documento fue elaborado por el Dicasterio de la Doctrina de la Fe.
“Hoy también es evidente que la libertad que disfrutan los actores económicos, si se entiende de manera absoluta y distanciada de su referencia intrínseca a la verdad y el bien, tiende, sin embargo, a generar centros de supremacía e inclinarse hacia formas de oligarquía que en última instancia perjudican la misma eficiencia del sistema económico”, señaló el documento.
Y agregó: “No es legítimo, desde un punto de vista ético, exponer el crédito derivado de la sociedad civil a un riesgo indebido al usarlo con fines principalmente especulativos”. El documento reseñó que “un fenómeno inaceptable desde un punto de vista ético no es la ganancia simple, sino el uso de una asimetría en su propio beneficio para generar ganancias considerables en detrimento de otros”.
“Es el aprovechamiento de su posición dominante con una desventaja injusta de otros o enriqueciéndose generando daño o perturbaciones al bienestar colectivo”, enfatizó el documento que cuestiona la “ética” de los mercados.
Además, expuso que “donde se ha practicado una desregulación masiva, se ha hecho evidente que los espacios de vacío normativo e institucional representan lugares favorables no solo para el riesgo moral y la malversación, sino también para el surgimiento de la exuberancia. mercados irracionales, seguidos por primeras burbujas especulativas y luego, colapsos repentinos y ruinosos, y crisis sistémicas”